El gobierno de Fidel Herrera Beltrán fue bueno, con muchas acciones en favor de la sociedad de mucha cercanía y sin barreras con el ciudadano, con obras trascendentales y sus resultados aprobados por todos, incluido el pueblo que le extraña y recuerda.

Solo existe una cosa que lamentar y fue haber dado la oportunidad al joven Duarte pensando que podría con el paquete, triste y decepcionante final con evidencias de un pésimo gobierno plagado de corrupción.

A su vez, contra Duarte caben todos los reclamos posibles por haber dejado muy complicada la situación a los veracruzanos en materia de seguridad, economica, política y social, todo imperdonable pero lo mas lamentable y que merece una mentada de madre es que con su cómplice actuación, nos dejó de gobernador a Miguel Angel Yunes Linares, un personaje represor, vengativo y autoritario, digno representante de la añeja clase política enriquecida vilmente al amparo del poder corruptor, por su culpa hoy nos lo quieren presentar como un modelo de servidor público, aunque comparado con Duarte hasta el negro Durazo es un alma de la caridad.