Por Alejandro Soto Domínguez

16 de diciembre de 2016 

Un millón 051 mil 808 nuevos empleos en el país, corresponde al acumulado del periodo enero-noviembre 2016, en Veracruz menos 16 mil 399, segundo lugar nacional entre las entidades federativas perdedoras de fuentes de trabajo formal, solo abajo del estado de Campeche, que perdió 18 mil 361. Puras pérdidas de este gobierno que se fue, que dejó una estela de destrucción social de proporciones mayúsculas.

Con estas cifras la pasada administración del gobierno estatal alcanzo la creación de 36 mil 004 plazas de trabajadores que cotizan al IMSS en seis años, la meta fue de 400 mil. Fiel a su estilo de gobernar del ex Gobernador, quedo a deber 363 mil 996 nuevos empleos, solo cumplió el 9 por ciento de la meta. Los veracruzanos se enfrentaron a cuatro opciones: a) refugiarse en el mercado informal, que crece de manera exponencial, b) la emigración, para buscar fuera de nuestro territorio oportunidades de trabajo, c) unirse a las bandas delincuenciales o d) quedarse en su casa para que los mantengan sus familiares.

En el mes de noviembre se crearon 5 mil 403 nuevos empleos IMSS respecto al mes anterior, de los cuales 3 mil 356 son temporales en el campo (62 por ciento), y obedecen a la estacionalidad de las actividades agropecuarias, como por ejemplo el corte de caña de azúcar. Nada que celebrar, este nivel de empleo corresponde a lo registrado en el 2012, es un salto para atrás de cuatro años. Las fuentes de trabajo es la deuda más grave que dejan los niños de la fidelidad, en razón al crecimiento imparable de la pobreza.

Para completar el cuadro, el salario diario asociado de los trabajadores asegurados IMSS durante el año 2016, su promedio se derrumbó de 337.08 pesos registrado en el mes enero bajo a 310.69 pesos en septiembre, lo que significa una pérdida 7.8 por ciento menos de poder adquisitivo, sin tomar en consideración el impacto inflacionario. Lo anterior se traduce a que los empleos perdidos eran de mejor categoría.