TEXTO IRREVERENTE

Por Andrés Timoteo

 

05 de Enero de 2017

¿Saqueo genuino o preparado lo sucedido ayer en supermercados de la conurbación? No se sabe, lo único cierto es que al gobernante en turno no le alcanzarán los policías para arreglarle el entuerto al presidente Enrique Peña Nieto por la furia popular que desató  el “mega-gasolinazo”. El funcionario estatal se mete en camisas de once varas pues ya anunció que va contra los transportistas,  maestros, campesinos y todos los que bloqueen carreteras, asalten gasolineras o desvalijen tiendas.

Va contra todo lo que se mueva a sabiendas que eso azuza la ira colectiva. Está comprando un pleito ajeno y puede terminar ardiendo. También es cierto que en los días de furia hay oportunistas que aprovechan el caos. Dicen que fueron líderes priístas los que convocaron al saqueo y es creíble porque hay una disposición de descomponer a la entidad. Nadie lo dude porque hay una andanada para enrarecer el ambiente, con claro sesgo político y tufo infernal.

Y no solo fue el puerto de Veracruz sino en otros puntos de la entidad ha habido acciones violentas, principalmente contra gasolineras. La turbamulta está encendida en todo el país  y podrían no pararla porque a eso la han conducido el complot de políticos y poderosos contra el pueblo. Pero si  el pretexto para cometer desmanes es el aumento exorbitante del combustible, los caóticos por lo menos deberían llevar la justicia popular a los establecimientos que son propiedad de los saqueadores.

Por ejemplo, ahí están las cadenas de gasolineras propiedades de políticos priístas y panistas. Una de ella ligada directamente al innombrable exgobernante estatal quien utiliza como prestanombres a un empresario local, y a través del cual también es dueño de hoteles. Ellos duplicarán su fortuna ahora que subió el precio de la gasolina a sabiendas que el dinero invertido en ese negocio salió de los bolsillos de los veracruzanos. A esos si  hay que saquearlos, no a los comerciantes que invierten el capital propio y generan empleos.

En fin, los días de furia apenas comienzan y acá en Veracruz pueden arrasar a muchos acomedidos. Si la dignidad y el sentido común prevalecen entre los mexicanos, esto no parará hasta escarmentar al gobierno corrupto y los políticos inmorales que piensan que todo el tiempo se aguantara sus fechorías.  Y como gritaban en la Revolución Francesa: nadie puede condenar al pueblo sublevado ante lo injusto porque tarde o temprano, éste será quien los condene a ellos.

EL PADRINO AJADO

Por cierto, el verdadero ‘cerebro’ del “mega-gasolinazo”, ya retornó al gabinete federal y ayer fue nombrado Secretario de Relaciones Exteriores. Luis Videgaray, el defenestrado titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, fue quien planeó la liberación del precio de las gasolinas, propuesta aprobada por el Congreso de la Unión en octubre del año pasado. En septiembre, recuerdan, renunció a la SCHP pero ya había preparado la estrategia para joder a todos los mexicanos.

Ese individuo se convirtió  ayer en canciller a pesar de no saber nada de diplomacia ni tener experiencia en política exterior. Su única carta de presentación para el cargo es haber sido el artífice de la visita del republicano Donald Trump cuando era candidato a la presidencia de los Estados Unidos, la cual fue rechazada por la mayoría de los mexicanos y obligó a Los Pinos a sacarlo del organigrama.

Vaya forma de patear la imagen de México en el extranjero pues cuando se necesita a un verdadero conocedor en esas artes, alguien digno e inteligente que defienda a los mexicanos radicados en el Estados Unidos ante las embestidas que se vienen, nombran a Videgaray que lo único que hará son genuflexiones ante el próximo mandatario americano y será el intermediario para acordar la construcción del muro fronterizo exigido por Trump. No se espera más de ese señor.

Pero aun con eso,  su retorno al gabinete peñista tiene repercusiones en Veracruz, al menos para el senador priísta José Yunes Zorrilla, pues al principio era su padrino poderoso al ser el hombre de las finanzas en el país y quien le hablaba al oído a Peña Nieto, y ahora regresa ajado, disminuido y claro, sin posibilidad alguna para presentarse en la contienda presidencial del 2018. A Yunes Zorrilla no le servirá de mucho en cuanto a sus aspiraciones electorales pero si para asegurar chamba a futuro.

Esto porque ahora  Videgaray es canciller bien podría garantizarle alguna embajada o consulado a Yunes Zorrilla para antes de que concluya el 2018 pues el peroteño tiene un futuro aciago a nivel local. Si llega a ser candidato a la gubernatura estatal, su derrota esta cantada ya que  el PRI recibirá un voto de castigo similar al del año pasado, el 2016. Y si no llega a ser abanderado  en Veracruz, se quedará sin empleo, fuera de la nómina pública donde tanto le gusta estar, sobre todo si en los comicios de ese año el tricolor es sacado de Los Pinos.

Sin embargo, una cosa buena podría hacer Yunes Zorrilla por todos los veracruzanos: que le pida a Videgaray que eche del consulado de Barcelona al exgobernante veracruzano que se robó el erario estatal y dejó en el poder a Javier Duarte para continuar el saqueo transexenal. De paso, con eso el propio senador podrá cobrarse las afrentas que el innombrable le hizo cuando estaban “en la plenitud del pinche poder” pues lo hizo perder en su primera contienda al Senado y le arrebató la posibilidad de ser candidato a la gubernatura en el 2010. Y todo fue a la mala.

Ahora el destino lo pone en la línea de la revancha, y si Yunes Zorrilla no aprovecha tal oportunidad, de plano no.es gente de fiar y merece lo recibido. En Veracruz le aplaudirían de pie si hace que Videgaray le quite el  refugio en Europa al innombrable, que no tenga asidero, que lo hagan deambular por la faz de la tierra y no siga viviendo del dinero público.   ¡Que sirva para algo ese padrinazgo!

Envoyé depuis Paris, France

Fuente: NOTIVER