Por Shaila Rosagel

¿Por qué el Presidente Enrique Peña Nieto dice que los índices de violencia bajaron 20 por ciento y dos días después los datos oficiales lo desmienten?

¿Por qué el Jefe del Ejecutivo afirma con facilidad que los energéticos bajarán sus costos con la Reforma Energética, y sucede lo contrario?

¿Por qué se va de vacaciones mientras los mexicanos salen a las calles a exigir su renuncia?

¿Por qué puede decir, sin rubor y para justificar el “mega gasolinazo”, que las gasolinas “están aumentando en todo el mundo”?

  • Es un “desfase psicológico” entre la fantasía y la realidad, dicen sociólogos, psicoanalistas y psiquiatras consultados por SinEmbargo.

Pero no sólo es él, dice uno de los académicos: “Ya tenemos tres sexenios así: Fox hacía lo mismo, quería convencer con el discurso. El sexenio de Felipe Calderón fue lo mismo: tratar de convencer con un discurso y no con la realidad. Con éste tendríamos tres sexenios de una idea de que la narrativa quiere construir a la realidad. La narrativa gubernamental debería ser crítica para alertar a los mexicanos en lo que debemos hacer”

Ciudad de México, 5 de enero, 2017.- El Presidente Enrique Peña Nieto sostuvo, en días pasados, que hay una disminución de 20 por ciento en los crímenes. Las cifras oficiales lo desmintieron días después. Y repitieron, él y su equipo más cercano, que la gasolina bajaría de precios. Sucedió lo contrario, y de un golpe incrementó 20 por ciento el costo de los combustibles.

Hoy volvió a mentir. Tras nueve días de descanso, el Presidente regresó y dijo: “Comprendo la molestia y el enojo que hay; comparto el enojo. Pero déjenme decirles que es una medida que nadie hubiera querido que se tomara. No es una decisión fácil. No es el deseo del Presidente de la República dañar a nadie. De no hacerlo, serían aún más dolorosos los efectos y las consecuencias. Como lo ha explicado el titular de la Secretaría de Hacienda, no es resultado de la Reforma Energética o de la Reforma Hacendaria; refleja los precios internacionales”, aseguró.

Sin embargo, el incremento no es reflejo de los precios internacionales. México es el único país de 103 naciones que incrementó 20 por ciento los precios, de acuerdo con el sitio GlobalPetrolPrices.com. La información difundida en el medio especializado indica que si bien el precio del crudo subió un dólar (56 dólares por barril) durante la semana pasada, y los precios de las gasolinas aumentaron significativamente, los incrementos en la mayoría de las naciones analizadas no llegaron ni al 2 por ciento.

De 103 países examinados, hubo aumento en 53, en 40 no hubo cambios y en 7 el precio de la gasolina disminuyó. Sólo tres incrementaron más de 8 por ciento el costo: México, Malasia y Uruguay.

“El Ministerio de Hacienda de México anunció un aumento del 20% en los precios de la gasolina para enero y un aumento del 16% en los precios del combustible diésel, después de que los precios al por menor del combustible se mantuvieran estables durante algunos meses. El salto de precios es la siguiente etapa en el plan del gobierno para liberalizar el mercado minorista de combustibles”, dice el sitio.

Peña Nieto regresó después de vacacionar, mientras que en las calles de 29 estados –incluyendo la Ciudad de México y la cuna del grupo Atlacomulco, el Estado de México–, miles suman días de protestas por el “mega gasolinazo”.

El Presidente envió un mensaje hoy para anunciar en un primer momento cambios en su Gabinete que incluyen el retorno de Luis Videgaray Caso ahora como Secretario de Relaciones Exteriores, y a María Cristina García, en sustitución del fallecido Rafael Tovar y de Teresa, en la Secretaría de Cultura.

Durante una conferencia de prensa al medio día, el Jefe del Ejecutivo Federal aprovechó además para hablar por primera vez del “mega gasolinazo” y sólo para reiterar, que el alza a los combustibles se queda. Sin profundizar en los motivos que llevaron a su administración a elevar el precio de los combustibles, atribuyó la decisión al incremento internacional del costo de las gasolinas.

Sergio Aguayo Quezada, investigador de El Colegio de México (Colmex), consideró, en entrevista con SinEmbargo, que en su discurso, Peña Nieto “no dio nada”.

“Es obvio que no está dispuesto a hacer concesiones porque vive en otro México. En el México de los campos de golf, del avión presidencial y de las burbujas de vasallos que le dicen que sí a todo, pero definitivamente muy alejado de las inquietudes que acosan a la mayoría de los mexicanos en este momento”, señaló.

Peña Nieto miente, porque vive en un “desfase psicológico” entre la fantasía y la realidad, y tiene un desinterés total por enfrentar una verdad dolorosa, dicen analistas de la conducta del Presidente mexicano a SinEmbargo.

Manuel González Navarro, investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), explica que Peña Nieto “está ausente”. Es “construir la realidad” a través de la narrativa, para “autoconvencerse de que todo está bien”. A eso llama “desfase psicológico”.

“Una de las primeras acciones que [Enrique Peña Nieto] tomó fue la de que los medios de comunicación, sobre todo la televisión, disminuyeran las noticias de página roja y negra; con la idea de que al disminuirla, esto disminuiría los hechos de manera casi directa. Sin embargo, las cifras de la violencia, asesinatos y demás, no solo no han disminuido, sino que se han incrementando. Han partido de la idea de que la publicidad genera la realidad. Esto es falso. La publicidad y la narrativa gubernamental se construyen sobre la percepción de la realidad, pero no construye la realidad”, dice en entrevista.

Fuente: SINEMBARGO