El pasado mes de noviembre, Christian y Santiago Giménez se convirtieron en una dupla más de padre-hijo que formaron parte del mismo equipo en un partido profesional, cuando compartieron cancha en un encuentro amistoso entre Cruz Azul y Pumas.

17 de enero.- La nueva sangre azul ya se forma en La Noria y el mejor ejemplo lo tiene en Christian, el número ‘10’ de la actualidad, de quien aprende a dar cada paso en este camino que tiene como meta el primer equipo y ser triunfal en la entidad celeste.

Santiago Giménez, de 15 años, persigue sus sueños, entre los que también está ser campeón en Cruz Azul, aunque antes de ello, desea ver a su padre levantar ese título de Liga que tanto ha peleado. “Nada más le falta el campeonato”, reconoce el juvenil, goleador de la categoría Sub 17.

En noviembre de 2016, en Houston, Texas, Christian, de 35 años, vio ingresar a su hijo Santiago, de apenas 15 años en un partido de La Máquina, en un evento que nunca olvidará. Casi dos meses después, recordó en visita al show Comex Masters de ESPN para dar la primera entrevista en conjunto sobre lo acontecido y el futuro de ambos en el equipo que les dio la oportunidad de hacer realidad el sueño.

‘Chaco’ reconoce ser un padre protector y lo demostró en cada momento. “Quiero que arme su propio camino. Lo cuido mucho, me costó mucho traerlo al programa”, confesó ya avanzada la entrevista con José Ramón Fernández y Heriberto Murrieta.

Desde su llegada a los estudios de ESPN, los Giménez vivieron un nuevo momento en sus vidas al ser partícipes de un programa por primera vez.

“Ahora sí que me pongo nervioso”, bromeó Christian en cuanto José Ramón Fernández se sentó a su lado para comenzar con la entrevista. Su hijo, tímido y serio, observaba cada momento con sigilo, siempre a la espera de lo que hacía su padre. Respondía lo que le preguntaban con lo justo, mientras ‘Chaco’ se encargaba de explicar lo que generó ese único encuentro en el que compartieron equipo de manera profesional.

“A veces lo analizo y hablando con familiares, soy un privilegiado y agradezco a Dios que me dio la posibilidad de vivir este momento. Fue algo extraordinario. Trato de cuidar mucho a mi hijo, más allá de que los dos somos unos apasionados al futbol, es mi hijo y nunca lo quiero arriesgar en nada. La semana previa al debut de él, ya olía algo porque me habían preguntado y lo llevaron a entrenar conmigo, me sorprendió mucho y para bien. Tenía la idea de que si algo no lo veía bien, algo raro pasaba, pero la verdad que se comportó muy bien y todos quedaron sorprendidos. Yo quedé feliz de la vida”, explicó durante la entrevista.

Desde hace algunos años, el ‘10’ de La Máquina ya había reconocido que uno de sus sueños más preciados era jugar a un lado de su hijo, algo que no creyó real hasta que lo vivió.

“Tiempo antes me preguntaban y decía que no porque era complicado. Era un sueño para mí y lo viví tal cual. Era muy complicado. Él 15 años y yo 35, le decía que se apurara porque no lo iba a esperar mucho. Fue espectacular. El viaje, la previa, nos levantamos temprano, de repente lo tenía a un lado en el avión, te tomas fotos… fue algo maravilloso”, indicó.

Esa sensación igualmente la experimentó Santiago, quien a sus 15 años ya hizo una gira con el primer equipo y con su padre como compañero.

“Al principio estaba muy nervioso, pero en la banca me estuve tranquilizando y entré con muchas ganar a jugar”, rememoró de dicho partido en el que provocó un penalti, aunque salió lastimado del hombro derecho.

Santi, goleador de la Sub-17 de La Máquina, a pesar de tener solo 15 años, tiene a su principal ídolo en casa, tal como lo reconoce. Lo que más destaca y trata de aprender es “su entrega y el corazón que tiene para jugar”, algo que espera tener también durante su carrera en la que apenas da sus primeros pasos.

En ese trayecto, Christian desea dejar de lado las comparaciones y prefiere cuidarlo, protegerlo y guiarlo por el camino que piensa que debe tener un futbolista profesional.

“Trato de que, con 15 años, se dedique a otras cosas. Es tímido acá, pero en casa es diferente. Quiero que haga lo que le guste y trataré de apoyarlo siempre, es mi hijo y eligió el fútbol. Trato de guiarlo, de apoyarlo, aconsejarlo, soy muy estricto en ese sentido. Pienso que para un jugador de fútbol son muy importantes los cuidados personales, es fundamental y hablo mucho con él en ese sentido”, sostuvo el orquestador de La Máquina, quien espera estar al menos un par de años más en activo en el fútbol y seguir guiando a su primogénito en este andar del fútbol.

Fuente: espn.com.mx