Buscan desde el primer minuto del nuevo gobierno plantar cara y reafirmar su compromiso de no ceder derechos ganados como mujeres

La marcha de Chicago será una de las cientos de marchas que se realizarán en todo el país en conjunto con la gran Marcha de la Mujer en Washington, DC.

Protestan contra Trump por sus comentarios denigrantes para la mujer. Foto: Twitter

La convocatoria de la marcha es “reunirse en solidaridad para expresar a la nueva administración y al congreso que los derechos de las mujeres son derechos humanos y que no pueden ser ignorados”.

El evento en la Ciudad de los Vientos comenzará a las 10 am con un rally en el Grant Park, en el que habrá discursos y actuaciones de varias personalidades, entre ellas Ari Afsar, Karen Olivo y Samantha Marie Ware del elenco de “Hamilton”.

Se espera que la marcha salga a las 11:30 am y continúe hacia el oeste al Jackson Boulevard, después pase por la Michigan Avenue, luego al oeste en Adams, siga al norte en Dearborn, pase por Randolph y Clark, y regrese a Jackson antes de terminar en la Plaza Federal.

De acuerdo con organizadores, el Jackson Boulevard estará cerrado al tráfico desde Lake Shore Drive a Columbus.

La marcha organizada por un grupo mujeres busca desde el primer minuto del nuevo gobierno plantar cara y reafirmar su compromiso de no ceder derechos ganados palmo a palmo durante una lucha de décadas.

La movilización en la capital federal es la más grande convocada. Sin embargo, en decenas de ciudades estadounidenses –como Los Angeles, Chicago y Nueva York– y en otras partes del mundo, se espera que cientos se reúnan para reclamar el respeto a los derechos civiles de mujeres y de otras minorías ante la amenaza que consideran representa el nuevo presidente.

Según constató Efe, desde primera hora del sábado las estaciones del metro que da servicio a Washington y su área metropolitana estaban abarrotadas de personas que van a acudir a la marcha, que tiene entre sus impulsoras a famosas como Scarlett Johansson, Katy Perry, Julianne Moore o America Ferrera.

Vista aérea de la mega marcha. Foto: Twitter

La marcha, que inició como un llamado en Facebook tras los resultados electorales de noviembre, ha crecido en lo que se espera sea la más concurrida hasta el momento.

Obama inconforme

Michelle Obama no parecía impresionada durante la ceremonia de investidura de Donald Trump como el 45 presidente de EE.UU.

Según lo informado por RT, sus reacciones fueron captadas por las numerosas cámaras de fotógrafos que trabajaban en el evento. Las imágenes de los gestos de la ex primera dama, que hablan por sí mismos, han provocado una reacción inmediata en las redes sociales.

Así, los usuarios de redes sociales que se oponen a la figura del nuevo presidente de EE.UU., se apresuraron a comentar que las expresiones faciales de Michelle Obama resumieron su disgusto y decepción con el nuevo mandatario y su discurso inaugural.

“La cara de Michelle Obama habla por todos nosotros”, decían numerosos mensajes.

 

Los internautas tampoco han pasado por alto la situación incómoda con el regalo de la nueva primera dama, Melania Trump, y la cara de disgusto que hizo Michelle Obama al recibirlo.

Donald al poder

Donald Trump se convirtió en el 45 presidente de Estados Unidos. En las escalinatas del Capitolio el entrante mandatario juró su cargo como jefe de Estado sobre la tradicional biblia de Abraham Lincoln y otra más, una que le habría regalado su madre. Michael Pence hizo lo propio minutos antes al jurar su cargo como vicepresidente de EU.

Frente a dignatarios, como el expresidente George W. Bush, Bill Clinton y Jimmy Carter, así como su oponente demócrata Hillary Clinton, Trump tomó posesión como mandatario.

La ceremonia previa fue encabezada por el arzobispo Timothy Dolan y fue el juez de la Suprema Corte de Justicia, John Roberts, quien tomó juramento al magnate neoyorquino.

Obama felicitándolo. Foto: Twitter

El evento de juramentación ocurrió en medio de protestas y algunos grupos de manifestantes quienes bloqueaban los accesos al Capitolio.

Sin embargo, Trump fue recibido por sus simpatizantes con vítores y aplausos al llegar desde la cara oeste del Capitolio para jurar su cargo.

En el escenario levantado para la ocasión se congrega la cúpula de los tres poderes del Estado, así como a la primera dama, Melania, la familia y allegados de Trump y el vicepresidente, Mike Pence.

Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos. Foto: Twitter

Trump prestó juramento ante el titular de la Corte Suprema, John Roberts, al recitar la fórmula de 35 palabras con la mano sobre dos Biblias, una utilizada por su familia y la otra utilizada en la juramentación del presidente Abraham Lincoln. Una suave llovizna empezó a caer cuando el flamante mandatario ocupó la tribuna para hablarle al país. 

La trayectoria de Trump hasta ese momento fue tan insólita como cualquier otra de la historia reciente. Desafió el establishment de su partido, desconcertó a la prensa y derribó dos dinastías políticas. Su mensaje por el resurgimiento de las regiones obreras blancas del país fue emitido en discursos en los que fustigó violentamente lo “políticamente correcto”. Dominó la discusión nacional por medio de las redes sociales y violó todas las convenciones del discurso político. Luego de años de control demócrata de la Casa Blanca y parálisis legislativa, su discurso fue como una ráfaga de aire fresco para millones. 

Sin embargo, otros millones están furiosos con Trump por sus llamados a restringir la inmigración y su retórica sobre las mujeres y las minorías. Asume con uno de los índices de popularidad más bajos de la historia moderna. 

La pompa de las ceremonias también se realizó bajo la sombra de las relaciones de Trump con Rusia, que según las agencias de inteligencia estadounidenses se esforzaron por volcar las elecciones a su favor. 
 
La investidura de Trump atrajo multitudes a la capital y provocó el rechazo de muchos otros. Más de 60 legisladores se negaron a asistir a la ceremonia a la sombra del Capitolio. Una demócrata que sí asistió fue Hillary Clinton, derrotada en una campaña en la cual ambos partidos preveían que sería la ganadora. 
 
A sus 70 años, Trump es la persona de mayor edad que presta juramento, un paso atrás generacional después de los dos períodos de Barack Obama, uno de los comandantes en jefe más jóvenes que haya tenido el país.  
 
Trump se hace cargo de una economía que si bien ha salido de la Gran Recesión, deja en muchos la sensación de haber quedado excluidos. El país sigue envuelto en las dos guerras más prolongadas de su historia, en Afganistán, y fuerzas estadounidenses combaten al Estado Islámico en Irak y Siria. El sistema de atención de salud fue ampliado para incluir a millones de estadounidenses, pero con un importante costo financiero. Trump ha prometido desmantelar y reconstruirlo.   
 
El nuevo mandatario es el primero de la historia que nunca ejerció un cargo político ni militar. Ha designado un gabinete lleno de personalidades de Washington y multimillonarios. Aunque muchos republicanos aplauden la tendencia derechista de su equipo, también se ha criticado su falta de diversidad, ya que es casi exclusivamente masculino y blanco.  
 
Las multitudes eran grandes, aunque aparentemente no tanto como en investiduras anteriores. Se desarrollaron manifestaciones de protesta en varios lugares de la capital. 
 
Todos los expresidentes vivos asistieron a la ceremonia, salvo George H.W. Bush, de 92, hospitalizado con neumonía. 
 

Clinton lo apoya

Hillary Clinton, ex aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, aprovechó su cuenta para expresar su sentir ante la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. 

Este viernes 20 de enero, el magnate republicano Donald Trump tomará posesión como presidente de Estados Unidos. El mundo espera con incertidumbre el inicio de su gobierno y de sus polémicas promesas de campaña.

Bill y Hillary Clinton. Foto: Twitter

El año pasado, en medio de la contienda electoral, la esposa de Bill Clinton, ex mandatario estadounidense, encabezaba la mayoría de las encuestas. 

No obstante, y pese a haber ganado el voto popular, la ex secretaria de Estado de Barack Obama sucumbió ante la mayoría de los votos del Colegio Electoral, de los que se hizo el presidente electo Trump. 

“Jamás dejaré de creer en nuestro país y su futuro”, concluyó Clinton. 

 

Obama se va

Barack Obama recibió a su sucesor Donald Trump en la Casa Blanca, en los momentos previos al cambio de poder en el gobierno de Estados Unidos (EU). 

Tras finalizar el servicio religioso en la iglesia de St. John’s, Trump y su esposa Melania fueron trasladados a la Casa Blanca para el encuentro con el todavía presidente Obama y la Primera Dama, Michelle Obama. 

La pareja presidencial se encontró con Trump y su esposa Melania en el recibidor de la Casa Blanca para posar frente a la prensa y después ingresar a la residencia oficial. La futura Primera Dama entregó un regalo a Michelle Obama. 

El protocolo señala que presidente en funciones y entrante tomarán un té antes de marchar juntos rumbo al capitolio para dar inicio a la ceremonia de investidura. Será alrededor de las 11:00 horas, tiempo de la Ciudad de México, cuando Donald Trump jure como el presidente 45 en la historia de Estados Unidos (EU).

Busca trabajar

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en Twitter que hoy “comienza el trabajo” y que “el movimiento continúa”, apenas cuatro horas antes de jurar el cargo para convertirse en el presidente número 45 del país.

Fuente: EL DEBATE