Vivir en el Golfo

Por Rodolfo Herrera

Vivir en el Golfo: Por Rodolfo Herrera

 

En la estructura del gobierno federal hay servidores públicos omisos de quienes depende la seguridad de miles de los ciudadanos, pero cuando esos funcionarios hacen caso omiso de una advertencia, entonces el delito por las consecuencias graves se eleva a rango de negligencia criminal.

Y eso es precisamente lo que puede ocurrir en el municipio de Medellín de Bravo, donde los funcionarios de Comisión federal de Electricidad han dejado pasar las advertencias ciudadanas, que hablan del riesgo de que algunas torres en mal estado colapsen.

Aunque con la sola advertencia es suficiente, los funcionarios están avisados en tiempo y forma que hay serios problemas en algunas torres, donde se puede apreciar perfectamente que las estructuras están corroídas por los embates del tiempo.

Los ciudadanos comunes no saben de la cantidad de kilowatts que son transportados al través de los cables que pasan por encima de sus hogares, pero están conscientes de que el riesgo es grande.

Tampoco saben técnicamente la capacidad que tienen las torres, para soportar el peso de la estructura y de los mismos tendidos de cable de corriente eléctrica, pero saben que se trata de una carga de energía fulminante.

Dicho esto por la soberbia explicación que siempre hacen los “especialistas” en la materia que por ahorrase un dinero, juegan con la calidad y con el riesgo para la población, pero según ellos, los ciudadanos no saben de qué hablan.

En la Comisión federal todo es hermético, como lo es el monto de las facturas que pagan a las empresas que una y otra vez obtienen jugosos contratos, que pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos.

Además de tarifas caras, injustas, variables, lesivas para la economía familiar, los ciudadanos todavía tenemos que soportar la soberbia de las empresas contratadas que sin ningún respeto atraviesan el espacio aéreo de los residentes, que tienen la mala fortuna de tener que soportar eso.

En Veracruz además de padecer una de las más caras tarifas, cargamos también con el lamentable riesgo que representa la Planta Nucleoeléctrica de Laguna Verde.

A lo largo del sexenio hemos visto como los funcionarios públicos están en el entredicho y para quienes la solicitud de auditorías y llamadas a comparecer son frecuentes ¿Y por qué los funcionarios de la CFE no? ¿Por qué de la humildad pasaron a ser millonarios sin que nadie los llame a cuentas? ¿Por qué entregan contratos de obra a placer sin ninguna licitación pública? Es más, el mismo presidente de la república es cuestionado constantemente, pero en la CFE no hay ningún portal de transparencia ni rendición de cuentas que nos diga por qué solo unas cuentas empresas ganan todas las obras.

En la CFE, sus directivos se mantienen en un área de confort, sin que los diputados suban a tribuna a preguntar cuándo comienzan las comparecencias regionales de los funcionarios públicos.

Para los diputados federales en la región, Julio Saldaña del PRD, Francisco Gutiérrez de Velasco del PAN, Gabriela Ramírez del PAN, valdría la pena saber cuándo citarán a comparecer legalmente a los superintendentes de la Comisión federal de Electricidad, con sus respectivos bonches de contratos bajo el brazo, como lo hacen todos los funcionarios.

Valdrá la pena esperar a ver cuándo, porque hasta donde sabemos, estos diputados federales pagan el recibo de luz y no le deben nada a la CFE ¿O sí?

CONACI VS CFE

Durante la marcha de ayer en el bulevar, organizada por el Congreso Nacional Ciudadano, el Delegado Estatal Domingo Angulo Uscanga prometió a residentes de Medellín que muy pronto comenzarían los plantones frente a los domicilios de los funcionarios de CFE, debido a que les deben explicaciones a los ciudadanos, va a estar bueno, ver a la raza parada ahí frente a las enormes residencias de los directivos que hasta el momento no le entregan cuentas a nadie.

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