La Secretaria de Finanzas y Planeación acaba de publicar el cuarto informe trimestral de las finanzas públicas correspondiente al año 2016, cumpliendo así con el artículo 51 de la ley General de Contabilidad Gubernamental.

Como dijera el maestro Alfredo Ríos este es un hecho inédito que se publica por primera vez en la historia de las finanzas públicas del estado: el 4º informe trimestral; siendo una obligación en los últimos ocho años no se realizó. Y nunca antes.

Habrá que acotar después de su lectura y análisis: tres hechos:

I.-Que es contabilidad:

La contabilidad es una técnica que se utiliza para el registro de operaciones que afectan económicamente a una entidad y que produce sistemática y estructuradamente información financiera. Las operaciones que afectan económicamente a una entidad incluyen las transacciones, transformaciones internas y otros eventos. (UNAM.- Manual de enseñanza en línea).

II.- Principios de contabilidad Generalmente aceptados.

Son reglas para que exista confiabilidad en los documentos que la contabilidad emite como el Estado de Resultados y el Balance o Posición financiera.

Relevantes

El principio de la entidad.

El principio de negocio en marcha

El principio de revelación suficiente.

El principio de consistencia.

III.- El sentido común.

Bajo estas consideraciones realice un análisis de los estados financieros, especialmente del balance donde observamos cosas inéditas:

Por ejemplo en el tercer trimestre el pasivo circulante era de 46 mil 398 millones de pesos, en el segundo habían consignado 17 mil 542 millones de pesos, aperturadolo en proveedores, contratistas y terceros institucionales.

El cuarto trimestre consigna 2 mil 560 millones de pesos, que representa una diferencia de menos de 43 mil millones de pesos con el tercer trimestre, y si lo relacionamos con la cuenta consolidada del 2015 las cuentas por pagar del

pasivo circulante reflejaban 14 mil m787 millones de pesos, cifra mayor al que consiga el 4º trimestre 2016 referido.

Cuando hablamos de cuentas por pagar plazo se refieren a adeudos a proveedores, prestadores de servicios, contratistas y todo aquel que proveyó a la marcha de programas y operación del gobierno en un año.

Pues el juego de cifras que en corto tiempo se ha hecho, refleja que el proveedor o acreedor no sabe cuál es su estatus.

Se dio el caso que hasta una publicación en la Gaceta Oficial consigno los acreedores y los saldos que se pagarían pensando en la bursatilización del impuesto sobre remuneraciones personales, situación que afortunadamente no aconteció; este fue el resultado de una administración que dejo una crisis financiera que costara muchos pero muchos años salir.

El informe del cuarto trimestre 2016 en su página 47 al referirse al saldo de 2 mil 560 millones de pesos citado ; lo refiere como un ajuste derivado de la “ instrucción” contenida en un Acta Circunstanciada ante la Contraloría General, motivada por los montos que reflejan los informes trimestrales del ejercicio 2016 y la cuenta pública 2015.

Y de un solo ajuste se lleva a cuentas de orden y será hasta que se encuentren plenamente verificados y respaldados con documentación comprobatoria y justificativa que reúna los requisitos legales conforme a las disposiciones normativas, se podrán calendarizar los pagos.

En concretos los adeudos de la administración anterior están en revisión.

El informe revela los créditos contratados en diciembre de 2016 a corto plazo por 4 mil trescientos millones con Banobras e Interacciones, financiamientos que se han mencionado en los días de diciembre, seguramente para atender el pago laboral de diciembre-enero, sin embargo lo ubica como un Tramo del Pasivo a largo plazo

En el activo circulante los derechos a recibir de fácil realización se incrementan en 43 mil 254 millones de pesos y desaparecen Otras Cuentas Bancarias por aclarar a cargo de la Tesorería por 31 mil 942 millones de pesos contenidas en el 3º trimestre del 2016, cifras multimillonarias aparecidas y desaparecidas en un solo trimestre.

Se menciona en las notas que estos ajustes están sujetos a procesos de fiscalización y auditorias y en el caso de otras cuentas bancarias simplemente se eliminaron.

En síntesis podemos comentar que para cualquier auditor que dictamine estos estados financieros será difícil emitir su opinión con tantos cambios en la que poco aplican los principios de contabilidad generalmente aceptados.

Para las calificadoras y para los covenants con acreedores financieros los números mejoran si tomamos en cuenta que vendrán cambios con ellos.

Es posible que hayamos cambiado para bien y que exista el propósito de mejorar las finanzas, elaborar los estados financieros es un producto contable, firmarlos es una responsabilidad profesional.

Esto último lo comente una vez a un titular de Sefiplan, cuando le dije; ¿estas consiente de lo que firmaste? refiriéndome a la cuenta pública, me dijo que sí; ahora los resultados son condenatorios.