LOS TAMALES

03 February, 2017

En plena fiesta de la Virgen de la Candelaria se conoció que el impresentable exgobernante de Veracruz preparó ‘tamales’ con el fin  escaparse de la justicia. Según el periódico El Financiero, el  innombrable solicitó un amparo a la justicia federal para no ser detenido en el momento en que avancen las investigaciones por el uso de medicamentos falsos en enfermos de cáncer –y otras que están en curso por el desvío de miles de millones de pesos-, pero lo hizo la petición ante el Juzgado Segundo de Distrito en el Estado de México y no en Veracruz.

Y como dice el refrán:”al que obra mal se le pudre el tamal”, el juez mexiquense se declaró incompetente para atenderlo y lo envió a un juzgado en Veracruz. Así, se confirma que el innombrable le tiemblan las corvas de miedo porque tarde o temprano tendrá que ser presentado ante un ministerio público para que responda por sus iniquidades y que eso de que regresaría a Veracruz para hacer frente a las acusaciones fue otra ‘fideliña’,  es decir, otro embuste como los que acostumbraba  hacer cuando estaba “en la plenitud del pinche poder”.

El trámite jurídico lo hizo fuera de Veracruz porque no piensa poner un pie en territorio estatal a sabiendas que se arriesga a ser arrestado. Destapado el “tamal”, ahora tendrá – si es que ya no lo hizo- acudir a un juzgado localizado en Veracruz para protegerse.  También es la segunda vez que el innombrable se ampara contra los procesos penales que interpone –y documenta- el panista Miguel Ángel Yunes Linares, y que lo ponen con un pie tras las rejas.

No hay que olvidar que en el junio del 2009, el innombrable y otros trece de sus funcionarios promovieron sendos amparos ante un juzgado de distrito para no ser detenidos por usar recursos públicos para costear a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) durante  las campañas electorales del año 2007. En ese entonces también había materia penal suficiente para procesarlos pero, al final de cuentas, la federación los protegió pese a que había un gobierno panista que encabezaba Felipe Calderón.

Vaya que es útil la terca memoria en casos como éste porque  muchos de los que se ampararon en aquel entonces,  hoy también están rumbo a la picota y, ¡sorpresa!: algunos de ellos dieron la voltereta para colocarse del lado de antiguos enemigos. Tal es el caso del sureño Edel Álvarez Peña, amparado en el 2009 cuando era director general de Notarías y ayudó al fraude electoral del 2007 que renovaron las 212 alcaldías y el congreso local.

En esos giros de la veleta política, hoy Álvarez Peña es presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado (TSJE), arropado por Yunes Linares, quien hace ocho años pidió a la Procuraduría General de la República (PGR) encarcelarlo por participar en el desvío de fondos públicos para apoyar al tricolor. No cabe duda los caminos de la política –y la conveniencia- son bizarros en muchas ocasiones.

Otro de los integrantes de aquella banda que se amparó en el 2009 fue  Javier Duarte de Ochoa quien era secretario de Finanzas en el año 2007 pero al momento de solicitar la protección de la justicia federal estaba como candidato a la diputación federal por Córdoba. Actualmente, Duarte no solo está prófugo desde el 14 de octubre del año pasado sino que uno de los delincuentes más odiados en todo el país.

En ese mismo grupo delincuencial estaba Reinaldo Escobar, secretario de Gobierno, Ranulfo Márquez, secretario de Protección Civil, Martha Montoya, directora de Tránsito y Transporte, y Jorge Carvallo Delfín, quien era secretario particular del innombrable en el 2007 y en el 2009 fungía como dirigente estatal del PRI. Hoy, Carvallo es diputado federal por San Andrés Tuxtla y uno de los señalados de desviar recursos con empras ‘fantasmas’, entre ellas las de sus primos de apellido Beceiro Delfín que falsificaron medicamentos contra el cáncer.

En resumen: la banda siguió robando los 9 años siguientes –si se considera el chanchullo denunciado desde el 2007- y el innombrable, como siempre, fue el líder y maestro de los ladrones. Sin embargo, la lumbre está por llegarle a los aparejos, y hoy maniobra afanosamente ´para que,  de nueva cuenta, la justicia federal lo ampare y logre impunidad, aunque el aludido ahora dice que el amparo lo tramitaron terceros y no él. Aja.

PAÑALAZO

¡Hermosa idea! Pañalazos o jitomatazos a los corruptos. En la Ciudad de México comenzaron por los priístas. Primero fue Cesar Camacho Quiroz, coordinador de los diputados del tricolor a quien lo recibieron con disparos de jitomates podridos el 18 de enero pasado y ayer fue la sede nacional del PRI el blanco de pañales sucios. Los priístas se indignaron y presentaron denuncias penales por lo que llamaron “inaceptable agresión”, en el caso del pañalazo y “cobarde emboscada” por los jitomatazos contra Camacho Quiroz.

Es más, piden hasta ocho años de cárcel para el convocante a la acción de la justicia popular, ex City Manager de la delegación Miguel Hidalgo, Arne Aus den Ruthen. Sin embargo en las redes sociales son implacables contra los llorones priístas: “El PRI no reacciona ante balaceras, desapariciones forzadas, quimios falsas, Javier Duarte, Roberto Borge, Rodrigo Medina, gasolinazo, niños quemados en la guardería o estudiantes desaparecidos…ah pero le dan un jitomatazo y se ponen a ladrar”.

El caso es que ante la inacción de la justicia, el pueblo tiene la opción de activar la “Operación Pañal” o la “Operación Jitomate”. ¿Blancos en Veracruz? Sobran para los agraviados. Ojo, los trabajadores del SAS tienen a Ramon Poo, las víctimas de la injusticia a Luis Ángel Bravo que se pasea en los centros comerciales, los familiares de enfermos de cáncer engañados con medicinas falsas a Jorge Carvallo y a la familia Beceiro Delfín, y los estafados por los parquímetros a Raúl Díaz Diez y a Julen Rementería. Solo por citar algunos perfectos para el escarmiento popular.

Envoyé depuis Paris, France