Columna Geopolítica

Por Jorge Miguel Ramírez Pérez

Cuando una persona pretende ser lo que no es o quien no es y trata de hacer de su vida un engaño, tiene problemas de perturbación mental. Y eso tiene graves consecuencias. Si a eso se le añade narcisismo y delirio de grandeza, intolerancia y más lindezas de ese tipo ¡Cuidado!

Recuerdo el impacto que nos causó a unos compañeros y a mí descubrir que los discursos ininteligibles de Luis Echeverría, no se podían transcribir para una publicación política y las versiones que mandaba la Dirección de Prensa y Relaciones Públicas de la Presidencia, al mando de Fausto Zapata Loredo eran otra cosa: un discurso sin contenido, insulso lleno de lugares comunes, frases acerca de la revolución mexicana, pero no eran las idioteces incoherentes, que se escuchaban en las entonces novedosas grabadoras, de los discursos improvisados  del presidente de México, un criminal genocida que no podía articular en público palabras cuerdas.

Años más tarde se fue aceptando, en círculos cerrados la falta de estabilidad mental de Echeverría un seguidor del yoga y otras prácticas, que en su caso no hicieron sino ahondar los daños que tenía y que infringió a México, para que después de su sexenio, nuestro país empezara a pagar una deuda absurda que no se tenía y se estancara económica y organizativamente hasta la fecha. Porque aunque Usted no lo crea México, estaba muy por delante de España y Corea del Sur, solo por dar un par de ejemplos.

Porque Echeverría además de ser un ignorante de la administración pública que contrataba conocedores a los que ignoraba, como Pedro Zorrilla o Chanes Nieto era un desordenado que le obsesionaba llegar a ser el líder del tercer mundo. La encuerdada que le puso Porfirio Muñoz Ledo uno que si piensa pero como titiritero, que se le pasa la mano; y que se desquita de los que no lo reconocen haciendo maldades como esa, porque me imagino que Echeverría se quedó en ese avión hasta la fecha.

Ese es el caso de López Obrador, otro que por cierto aceleró Muñoz Ledo, el Peje es un individuo que presumía haber sido egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la UNAM donde jamás cursó una sola materia, y lo sé, no porque alguien me lo comentara, sino porque argumentaba ser de mí generación. En el estado de Morelos lo reté por radio, junto con un compañero de la Facultad, que es un experimentado periodista, durante casi un mes: a que acreditara siquiera haber cursado una materia, a lo que calló y jamás volvió a hacer referencia de esa mentira.

Se acobardó igual que con Miguel Ángel Yunes que cuando lo retó y le dijo sobre que datos iba a ser el debate, para demostrarle el dinero que el duartismo le entregó  ¡se rajó!  y salió con una vacilada de primaria.

López Obrador sí era del círculo íntimo  de un ex director de Ciencias Políticas, el ex gobernador de Tabasco, Enrique González Pedrero él que lo nombró para ocupar la presidencia del PRI en ese estado, lo había recomendado su primer padrino el poeta Carlos Pellicer, un apasionado de los hombres a quien López Obrador, le prestaba el servicio visible de ser su carga portafolios como senador del PRI, él fue su puente a la política. No en balde en aras de esos recuerdos, cuando ya fue regente el Peje le puso al puente, que une a la zona de Las Águilas con Santa Fe, el nombre del bardo, quien le hizo un enorme daño al país, encaprichado por un orate más con halo de falso mesías.

Su cercanía con Fidel Herrera otro perturbado, fue a través de Monreal de la misma clica, quien le ofreció a nombre de López Obrador entonces en el PRD, la candidatura por ese partido, si Alemán se negaba a darle la gubernatura de Veracruz. Monreal paisano de la diputada Nahle, son de Zacatecas.

Pero el verdadero contacto de Duarte y Fidel con el Peje, es a través del hermano que todavía le sirve a Andrés Manuel, porque a otro hermano, el Peje lo mató. Y su padre lo culpó del fatal daño, no lo culpó alguien que no lo conociera. Fue su padre que nunca lo perdonó, por lo que es: básicamente, un irresponsable. Y un perturbado, es un irresponsable, de hecho Fidel y el Peje son cábulas profesionales, de humor negro y sangriento, se mofan y compiten por causar la ruina social de México.

Por cierto en la misma línea Fidel, el vulgar mentiroso les ha hecho creer sobre todo a los veracruzanos que estudió en la London School of Economics ¡Jamás algo tan burdo! Los Sánchez Duarte, hijos de Don Polo, el jefe paliacate de Sinaloa, fueron a un curso de los facilones para tercermundistas, donde ellos, no él, se inscribieron; y no se sabe si sacaran siquiera el diploma de asistencias por las parrandas en las que la Nauyaca hacía de comparsa. Lo demás es mentira.

Ya es tiempo que la gente abra los ojos y se ofrezcan datos que pueden verificar o no, creerlos o no, pero no llamarse a engañados.

Que sepan los ciudadanos que tienen un manicomio que se autopromueve y ya deben identificar a las personas que no están en sus cabales.

Porque mi estimado lector, aunque sé que algunos se van enojar conmigo, hay que dejarse de mitos y ver la realidad. Imagínese el perjuicio irreflexivo que se hizo a México con Madero un hombre ingenuo que arrastró a la violencia al país, porque era un  enfermo que decía que tenía comunicación directa con Benito Juárez ¡ya muerto! Por cierto otro que dice que el ejecutor de Maximiliano, es su inspiración es López Obrador, como es la inspiración de José Nelson Murat, el energúmeno que gobernó Oaxaca y alentó la disidencia magisterial y a la APPO. Como que a Juárez lo agarraron los peorcitos para escudarse de recibir instrucciones de ultratumba.

México que es uno de los países mejores del mundo, en manos de una clase de enfermos como los mencionados e irresponsables, como el Doctor Narro, próximo candidato del PRI a la presidencia; un tipo que no pudo quitarle la concesión de venta de drogas  a la pandilla, que está apoderada del auditorio “Justo Sierra” de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, a unos cuantos pasos de la oficina de cuando era rector, donde le tembló la mano a Narro, al que se supone es el responsable de la propuesta sobre los daños a la salud pública. Por cierto Grau el actual rector narrista, fue el encargado por parte de Peña, de la escasa marcha de miseria, para protestar por los agravios del Presidente de los Estados Unidos.

Ya la gente debe informarse y analizar con el cerebro y no con lo que les endulce el oído. Y ya se debe entender que lo que dicen y hacen los enfermos como López Obrador ofreciendo promesas incumplibles, es sencillamente imposible.