Se habla mucho sobre los primeros 100 días de gobierno de Miguel ángel Yunes Linares, un gobierno fallido, de una administración de mentiras o de una administración en campaña permanente, todo menos de resultados, de promesas de campaña olvidadas, de cortinas de humo, pero nadie se ha puesto a pensar en su verdadera personalidad, este sufre de “Victimismo Crónico”, como común denominador de esta administración: El Victimismo Crónico es el “Modo de Queja”, Nuestro flamante gobernador veracruzano en muchos momentos de su administración ha asumido el papel de víctima, convirtiéndose en victima permanente, este sufre lo que se conoce como Victimismo Crónico, esta persona se disfraza de falsa víctima, ya sea consciente o inconscientemente, simulando una agresión inexistente, culpando a los demás de los problemas, librándose así de toda responsabilidad. De acuerdo a estudios realizados el victimismo crónico no es una patología, pero puede desembocar en un trastorno paranoide, cuando este insiste en culpar a los demás de los males que padece, este acción conduce a una visión pesimista de la realidad que produce malestar tanto en la persona que se queja como quien recibe la culpa, diariamente escuchamos las quejas de Yunes Linares en contra de anteriores administraciones, es un mecanismo de defensa, convirtiéndolo en víctima y no victimario como en realidad es.

En muchos casos, la persona que abraza el victimismo crónico termina alimentando sentimientos muy negativos, como el resentimiento y la ira, que desembocan en un victimismo agresivo. Es el típico caso de quien no se limita a lamentarse sino que ataca y acusa a los demás, mostrándose intolerante y vulnerando continuamente sus derechos como personas.

Radiografía de una víctima crónica

– Deforman la realidad. Este tipo de personas creen firmemente que la culpa de lo que les sucede es de los demás, nunca es suya. En realidad, el problema es que tienen una visión deformada de la realidad, poseen un locus de control externo, y creen que tanto las cosas positivas como las negativas que ocurren en su vida no dependen directamente de su voluntad, sino de las circunstancias externas.

– Hallan consuelo en el lamento. Estas personas creen que son víctimas de los demás y de las circunstancias, por lo que no se sienten culpable ni responsables de nada de lo que les sucede. Estas personas no piden ayuda para solucionar sus problemas, solo se lamentan de sus desdichas en la búsqueda desenfrenada de compasión y protagonismo.

– Buscan culpables continuamente. Las personas que asumen el papel de víctimas eternas, desarrollan una actitud recelosa, suelen creer que los demás siempre actúan de mala fe, solo para ponerles la zancadilla.  Son incapaces de realizar una autocrítica sincera. Estas personas están convencidas de que no tienen la culpa de nada, por lo que no hay nada que criticar en sus comportamientos. Como la responsabilidad es de los demás, no aceptan las críticas constructivas y. Para estas personas, los errores y defectos de los demás son intolerables, mientras que los propios son una simple sutileza. Después de todo, las víctimas son ellos.

¿Cuáles son sus estrategias?

Para que Miguel ángel Yunes Linares pueda asumir el papel de víctima, tiene que haber un culpable (Fidel Herrera y Javier Duarte). Por tanto, debe desarrollar una serie de estrategias que le permitan lograr que la otra persona asuma la culpabilidad en el asunto. Si no somos conscientes de estas estrategias, es probable que caigamos en sus redes y que incluso estemos dispuestos a cargar con toda la culpa sobre nuestras espaldas.

Retórica victimista

Básicamente, la retórica de esta persona se dirige a descalificar los argumentos de su adversario. ¿Cómo lo hace? Simplemente asume el rol de víctima en la discusión, de forma que la otra persona quede como alguien autoritario, poco empático o hasta agresivo. Es lo que se conoce en el ámbito de la argumentación como “retórica centrista” ya que la persona se encarga de mostrar a su adversario como un extremista, en lugar de preocuparse por refutar sus afirmaciones. Por ejemplo, si una persona se atreve a contrastar una afirmación con un hecho irrefutable o con estadísticas provenientes de fuentes fiables, la víctima no le responderá con hechos sino que dirá algo así como: “Siempre me estás atacando, ahora dices que miento” o “Estás intentando imponer tu punto de vista, haz el favor de disculparte”. El mejor ejemplo fue el anuncio de los medicamentos oncológicos aplicados, supuestamente a menores y exigió una disculpa pública al director de Cofepris sin demostrar su acusación el gobernador jarocho.

 

Lo más importante es que el enfermo acepte su enfermedad y pueda curarse o por lo menos ayudarle a que mejore, algo que difícilmente se puede lograr, Yunes Linares ha logrado explotar perfectamente su papel de víctima y con el burlarse de quienes confiaron en su buena voluntad, afortunadamente no son los 8 millones de veracruzanos que asegura confían en él, ahora su víctima o más que eso su cortina de humo se llama: Flavino Ríos Alvarado, este se encuentra detenido y ya ha sido sentenciado a un año de prisión, se dice que se han respetado las formas y la legalidad de la detención, sin embargo no se conocía que haya declarado en relación a estos hechos que se le imputan, lo que lo deja en total indefensión y lo que es peor, se violenta el principio de inocencia, pero en Veracruz quien manda es Yunes y si así ordeno al fiscal que actuara sete lo tenía que obedecer, porque no se actúa de la misma manera y rapidez en contra de quienes todos sabemos han afectado los recursos públicos de los veracruzanos, estas acciones confirma la negociación, de entrega de bienes y vomito negro para lograr impunidad, pero esto es parte del “Victimismo Crónico” que sufre nuestro gobernador de pacotilla.

P.D. ¿Con tantos errores, podrá Yunes Linares lograr triunfos para su alianza?

Hasta la Próxima….. Comentarios a joseverastegui16@outlook.com