Por Raul Maldonado Zurita

En la Ciudad Ferrocarrilera, Matías Romero Avendaño, dio su primer grito de vida un 13 de noviembre de 1963, el poeta, periodista, locutor, orador y declamador Raúl Maldonado Mendoza, a los 53 años hizo un pacto con la eternidad, el pasado 12 de marzo del presente sello su destino con la historia: saltar de constelación en constelación con la vida en los bolsillos. Sus padres fueron Esteban Maldonado Benítez y María del Refugio Mendoza Santiago, sus hijos Raúl  y Estela María Maldonado Zurita.

Reza la frase que “polvo que piensa no vuelve al polvo”, y de Maldonado Mendoza, quedará para la posteridad, sus poemas y su inigualable forma de declamar y escribir, esto lo hace perpetuarse en el tiempo y espacio. Generaciones de oradores y declamadores que forjo como campeones de la palabra, avalan su trayectoria como maestro de generaciones de niños y jóvenes enamorados de la orfebrería del lenguaje.

Enamorado de la palabra hablada y escrita solía decir que: “el micrófono enamora, hipnotiza, cautiva. Es nuestro compañero, herramienta de trabajo, con él nuestras voces viajan por todos lados del mundo.”

Su pasión fue declamar, y la lectura uno de sus entretenimientos favoritos.  Fue “La Sandunga” el primer poema que aprendió a declamar de pequeño.

Fue un conversador fluido y ameno, en ocasiones humorístico, hizo amigos en todos lados, niños, jóvenes y adultos, cualquiera se volvía su amigo con facilidad.

SU VIDA UNIVERSITARIA

Un 24 de junio de 1999 presentó en el Paraninfo de la Facultad de Derecho y Ciencias sociales de la UABJO, su disco compacto “Poemas a la Vida”, editado por su Alma Mater bajo la rectoría de la doctora Leticia Mendoza Toro, “en esos días como en éstos la exigencia de Justicia continúa con el mismo afán, con la misma fuerza, con la misma determinación”, señalaba el poeta y periodista.

Ese 24 de junio- recuerda el poeta-: “frente al cuerpo directivo de la UABJO encabezado por la rectora, declamé el poema dedicado a la memoria del líder universitario: ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!

En su disco de “Poemas a la Vida”, se puede escuchar poemas, como son A Mi Madre, Carta a Mis Hijos, Mi Bienamada, Jesús de Nazaret, Solar Patrio de Mis Amores, Ricardo Flores Magón, Luis Donaldo Colosio, entre tantos otros que gustaba declamar a petición de sus amigos.

Del poema que le dedico al ruiseñor istmeño, Jesús “Chuy” Rasgado sus amigos y conocidos lo bautizaron como  “Poeta del Aplauso y del Amor”.

RAÚL MALDONADO, EL PERIODISTA

¡PIDO LA PALABRA! Era su grito de batalla, en reuniones sociales, culturales o políticas siempre así exclamaba; utilizó de las palabras exactas, justas, limpias y de las necesarias.

¡PIDO LA PALABRA! Nació hace más de 28 años, en la gaceta ferrocarrilera, en la cual hacia escuchar su voz juvenil siempre fuerte pero argumentada.

Así escribió en diversos diarios del estado quienes le abrieron un espacio a la pluma poética del “Poeta del Aplauso y del Amor”, hasta la fecha ¡PIDO LA PALABRA! Se leía o se escuchaba a través de su columna o videocolumna que frecuentemente publicaba (casi diario).

Diversos programas radiofónicos culturales lo llevaron a ganar reconocimiento de los radioescuchas “Santa María Petapa de Cara a su Historia”, “Perlas Literarias”, que se trasmitieron en XEYG y Azul Estéreo de Lagunas Oaxaca, le dieron el aplauso de sus paisanos.

Fue ferrocarrilero, su padre el señor Esteban Maldonado Benítez, quien se desempeñaba como inspector de coches y carros, en la Ciudad Ferrocarrilera de Matías Romero le dio la oportunidad de trabajar desde muy joven, “con el trabajo no se juega” solía decir, por ello siempre profesional con su trabajo.

Matías Romero Avendaño, su tierra de origen era su inspiración, “cuando escuchó el pitar del tren mi corazón se emociona, vienen a mi memoria recuerdos hermosos del ferrocarril, reliquia de los matiasromerense”, contaba emocionado.

Grande es su amor a su tierra que escribió un poema titulado “Solar Patrio de Mis amores”, “terruño querido de mis padres tierra del riel y las locomotoras, silbatos del taller que dan avisos que dan la hora….” Así mostro su profundo amor a su tierra de la cual siempre se sentía orgulloso. Fue un matiasromerense de corazón.

CONTINUARA….