TEXTO IRREVERENTE

Ya se tiene al primer exgobernador en la cárcel. Al menos al interino y por lo menos durante algunas horas, por si logra salir bajo fianza, aunque ayer le fue dictada la prisión preventiva por un año. Es el oaxaqueño Flavino Ríos Alvarado, quien sustituyó a Javier Duarte de Ochoa del 12 de octubre hasta el 30 de noviembre del año pasado y que está acusado de tráfico de influencias, abuso de autoridad y encubrimiento de delincuentes.

A Ríos Alvarado se le fincó responsabilidad penal por haber facilitado la fuga de Duarte el 14 de octubre cuando puso a su disposición un helicóptero propiedad del gobierno estatal así como el personal que lo piloteo y los hangares oficiales. El oaxaqueño primero negó el hecho, pero finalmente tuvo que admitirlo. Quiso engañar a la opinión pública, pero le abrió una ruta de escape al cordobés con alevosía y ventaja.

No es de extrañar pues el oaxaqueño siempre ha sido un mentiroso contumaz, siempre retorcido, siempre abusivo. La prisión se la merece y su encarcelamiento es de aplaudir. En su defensa, Ríos y los panegíricos de la fidelidad –los añorantes de la nómina pública- repiten con insistencia que su aprehensión es una ‘caja china’, la mascarada más socorrida cuando se procede contra los delincuentes. Es una táctica evidente; si no se detiene a los pillos, acusan que hay un gobierno que no cumple sus compromisos y si se captura a alguno de ellos,  entonces tildan la acción como un distractor.

El objetivo es escamotear todo mérito a la administración estatal, pero si se hiciera un sondeo ciudadano, se confirmaría que el 99 por cierto de la opinión pública ve con buenos ojos la detención de Flavino Ríos. Por eso es de risa la retórica de los senadores rojos José y Héctor Yunes, a los que  poco les  falta para que  bañen al oaxaqueño en agua bendita y lo declaren preso político a sabiendas que es un reverendo pillo. Imagínense cuando detengan a Duarte o al innombrable, ese par de ‘madres ardientes’ se va a suicidar por la pena de ver en prisión a quienes fueron sus “jefes políticos”, como ellos mismos lo pregonaban.

Lo innegable es que  Ríos Alvarado no solo porque ayudó a Javier Duarte y a su esposa, Karime Macías para que se fugaran –y gracias a él ya llevan cinco meses prófugos- sino porque él oaxaqueño fue parte de la banda de delincuentes que saquearon las arcas estatales. No hay que perder de vista que fue secretario de Educación y de Gobierno, por lo que conoció las entrañas del duartismo, supo que se robaba al pueblo, calló y también participó en los ilícitos contra el patrimonio estatal.

En fin, el oaxaqueño Ríos Alvarado ya está en el penal de Pacho Viejo, es el primer exgobenador encarcelado. El primero de los  tres que deberán ser enjaulados. Faltan los más perversos: Javier Duarte de Ochoa y su impresentable antecesor, que son los responsables originales y directos de toda la desgracia financiera y de seguridad pública que registra Veracruz. Paralelo a lo anterior, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares agregó a su récord personal otro exgobernador.  No hay que olvidar que el primero fue el cordobés Dante Delgado Rannauro, encarcelado en diciembre de 1996.

Al que seguramente le temblaron las corvas y se le aflojo el mástique con la detención de Ríos Alvarado, es el innombrable que está agazapado en algún escondrijo, temeroso de cumplir la baladronada de venir a Veracruz a defenderse de las acusaciones judiciales y a operar electoralmente. La lumbre pronto le comenzará  a chamuscar los aparejos.

NIÑO DE PROBETA

Del blog Cachorro’s News del fotoperiodista Miguel Ángel López Solana desde Long Island, New York. “Al fiscal Jorge Twinckler se le olvidó muy rápido (quizás tiene cerebro de teflón), el discurso que dio el gobernador Miguel Ángel Yunes el Día de la Mujer, en el cual  expresaba la solidaridad, respeto y equidad al género femenino. El mandatario juró  que hablaría con el encargado de la fiscalía, pero todos, si todos, no vemos claro sí en realidad su “amigo”, porque así se ha declarado el fiscal, le hace caso sobre el respeto a las mujeres veracruzanas. Para muestra, de que no le hace caso, está  la nula capacidad para atender a las incansables madres de las personas desaparecidas.

Todavía el fiscal se atreve, bien dicen ignorancia es atrevida, a faltarle el respeto a las compañeras periodistas a quienes acusó de envidiosas, mentirosas, mal informadas  y hasta les insinuó que reciben dinero o buscan convenios monetarios, en una discusión en las redes sociales. Las reporteras  solo hacen su trabajo de  hacer valer la voz del pueblo, de la ciudadanía, de quienes exigen justicia. Esto lo único que nos confirma, porque ya está por demás visto, es que el señor demuestra su falta de sensibilidad tanto social como política, que no tiene ni el mínimo respeto hacia la mujer, nos hace pensar que él (Wickler o Tuinclker) no vino de una de ellas, que no tiene madre, ni hermanas, ni esposa, vaya nos hace sentir que es un niño de probeta.

‘Fake’ restaurantero. En el puerto hay empresarios que son más piratas que el tal Morgan. Ese es el caso del mismo fiscal que ahora se dedica a promocionar una pizzería y la recomienda a sus seguidores, sean amigos o enemigos. ¿Es suyo el negocio o de uno de sus cuates?, y ¿quién abre un negocio al iniciar un cargo público? Dígame amable lector, si eso no es tráfico de influencias y falta de escrúpulos que un funcionario promueva un negocio privado, mezclando eso con asuntos públicos.

Twinckler. En los pasillos de la Fiscalía General del estado se dice algo que es un hecho: al   fiscal se le encuentra más rápido en las redes sociales que en sus oficinas, realizando una pesquisa o supervisando el trabajo de las agencias del ministerio público,  que tanta falta hace. Al señor se le puede encontrar con un simple tuit o con un “Me gusta” su muro. Los conocedores indican que vivir en el mundo de las redes sociales afecta a la mente y conlleva a una patología psicológica, quizá ‘Twickler’ debería de pedir ayuda de psicólogos para superar ese problema porque es un servidor público que no rinde en su desempeño y le cuesta al bolsillo de los veracruzanos que son los que pagan su sueldo y hasta su teléfono celular en el que se la pasa chateando. Mejor todos los que lo tengan anexado a sus redes, denle “Next” y mándenlo a ‘inflar burros por la corneta”.

Envoyé depuis Paris, France

Fuente: NOTIVER