Por Mekado Murphy

13 de mayo de 2017

Han pasado 38 años desde que un extraterrestre atravesó el pecho de John Hurt en una de las escenas más inolvidables del cine. Desde entonces, esa criatura de Alien –la terrorífica película de ciencia ficción de 1979 que narra la historia de los miembros de la tripulación de una nave espacial y un voraz organismo que también está a bordo— ha seguido dejando huella en la pantalla grande. Ahora está de vuelta a sus andanzas en Alien: Covenant (12 de mayo en Latinoamérica y 19 de mayo en Estados Unidos), una precuela de la primera película.

También vuelve el director original, Ridley Scott. Cabe preguntarse: ¿por qué regresa después de varias secuelas y tantas películas inspiradas en su Alien?

“Me sentía frustrado porque quienes continuaron (con este proyecto) nunca se hicieron la pregunta: ¿Quién hizo esto y por qué?”, dijo recientemente el cineasta refiriéndose a las criaturas letales. “Así que volví a Fox y les dije: ‘Escuchen, creo que tengo una solución para resucitar al viejo monstruo’”.

La resurrección comenzó en 2012 con la primera precuela, Prometheus, que reflejó gran parte de la atmósfera del primer filme, aunque no tanto del extraterrestre. Covenant tiene mucho más en común con la película original y, junto con un puñado de películas a lo largo de los años, demuestra qué tan influyente ha sido Alien.

Uno por uno…

Incluso con sus efectos visuales de alta tecnología y sets complejos, Alien es fundamentalmente una película de terror sobre los miembros de una tripulación que van muriendo uno por uno.

Scott dijo que cuando leyó por primera vez el guion de Dan O’Bannon le pareció “que era una película de bajo presupuesto muy bien escrita. Y la convertimos en un filme de calidad con un reparto espléndido y un monstruo fantástico”.

Esos matices de película de bajo presupuesto se hicieron ver en otras producciones como Galaxy of Terror (de 1981, y quizás mejor conocida por una agresión sexual que comete un gusano gigante) y Dark Universe (1993), que cuenta con la actuación de Joe Estevez y un monstruo mal hecho.

La premisa de horror en el espacio también se ha ejecutado con más creatividad y mayores presupuestos. Se filmó Event Horizon (1997), en el que la tripulación, entre ellos Laurence Fishburne, es atormentada por alucinaciones, y Doom (con Dwayne Johnson), de 2005, en la que la tripulación es asesinada por marcianos mutantes.

Marte y los ataques también forman parte de Life: vida inteligente, una película reciente en el que miembros de una tripulación, entre ellos Ryan Reynolds y Jake Gyllenhaal, son asesinados por un organismo al que encuentran en el planeta rojo. El concepto de terror en el espacio convergió de manera más atroz en Jason X, la película de 2001 que pertenece a la franquicia Viernes 13, en la que el asesino protagonista está en el espacio junto con unos androides.

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A la izquierda, Sigourney Weaver en “Alien”. A la derecha, Katherine Waterston en “Alien: Covenant” Credit Izquierda: Robert Penn/20th Century Fox. Derecha: 20th Century Fox

La heroína del espacio

Las películas de terror tienen éxito con el concepto de la “chica final”, la última que queda en pie para defenderse del asesino maniaco. Pero Sigourney Weaver, como Ripley en las películas de Alien, hizo la transición de sobreviviente a una verdadera heroína de acción de ciencia ficción.

En el universo de Alien, Noomi Rapace tomó las riendas heroicas en Prometheus, y Katherine Waterston hace lo suyo en Alien: Covenant. Una de sus batallas alienígenas tiene un sorprendente parecido con uno de los encuentros de Ripley con la criatura.

Arriba: una escena de Alien. Abajo: una escena de Event Horizon (1997) Credit Arriba: 20th Century Fox. Abajo: Tom Collins / Paramount Pictures.

La oscuridad

Sí, estas películas están ambientadas en el espacio exterior, por lo que la luz es mínima. Sin embargo, Alien le dio un uso distinto a la oscuridad, pues escondió al monstruo en las entrañas de la nave, en los oscuros corredores y dentro de cuevas. El afiche original de Alien hizo que la oscuridad fuera un punto de venta, con una figura agrietada en forma de huevo de la que le sale una sustancia verde sobre un fondo negro y la aterradora frase: “En el espacio nadie puede oírte gritar”.

Buena parte de Alien: Covenant también se desenvuelve en un espectro de luces tenues, sin poder saber dónde o cuántas amenazas acechan. Otra película con el ADN de Alien hizo referencia al motivo de la oscuridad: Pitch Black (2000), que tuvo como protagonista a una estrella en ascenso: Vin Diesel. Después de estrellarse, los pasajeros de un barco se encuentran varados en un planeta lleno de extraterrestres que atacan en la oscuridad. Cuando llega un eclipse, también lo hace el terror.

Si la película se va a llamar Alien, ayuda que el personaje protagónico se vea impresionante. Ese fue el caso con la pequeña cosa pegajosa que vimos salir por primera vez del pecho de John Hurt, que terminó por convertirse en la pesadilla de cabeza larga y dentada que ha obsesionado a muchos espectadores.

Se recurrió al artista H. R. Giger para diseñar al alienígena, con su trabajo que combina imágenes de seres humanos, seres de otro mundo y biomecánica. Lo que él concibió tenía un aspecto distintivo que llevaba a la película hacia un territorio más inteligente, más serio. Pero también era una fuerza contra la cual se debía luchar. La película abrió el camino para la creación de otros alienígenas rabiosos como el de Depredador, una amenaza escamosa con trenzas y que se incorporó a la franquicia de Alien en 2004, con Alien vs. Predator.

En Alien: Covenant, el público podrá ver una serie de direcciones de diseño que la criatura podría tomar una vez que descubra su origen. En esta ocasión, en vez de salir del pecho de alguien, los monstruos salen de las espaldas de sus víctimas.

Fuente: NYTIMES.COM