Por: Zaira Rosas

No creo tener ni una ínfima parte de las respuestas de la vida, ni siquiera estoy segura de saber elaborar bien las preguntas, pero considero que ante los embauques constantes de estas fechas puedo ser una persona crítica, no creo ciegamente en los partidos ni en la figuras de poder, pero mi trabajo me ha costado llegar a este punto. Quizás la formación educativa de los años me hizo cuestionarlo todo, quizás fue la formación en el hogar o simple curiosidad que incrementa con el tiempo, sin embargo el mismo tiempo me ha enseñado que la cerrazón mental es causante de muchas tonterías, la ignorancia y fanatismos hacen que cualquiera cometa un sinfín de atropellos, contra sí mismo o contra los demás.

Las notas de la semana: Un nuevo periodista asesinado, otra voz que callan, pero un gremio grita y exige con mayor ahínco justicia, los daños no se pueden corregir, la herida se ha vuelto hemorrágica y pareciera que en las altas esferas quieren taparla con un curita, pretendiendo que esto apenas comenzó. Pero el problema lo veo yo y otros cuantos que no despegamos los ojos del ordenador, los periódicos y noticias del día, lo digo tal cual no con afán de sentir un intelecto superior, sino con la seguridad de que la información abre los ojos, da claridad  y suprime la capacidad de manipulación que siente ejercer el poder.

Un joven de 14 años muere apuñalado por imprudencia, por participar en un ataque de enardecidos buscando justicia de propia mano, atacaron a un ruso que se decía Nazi y se encuentra gravemente herido en el hospital. El ruso constantemente atacaba y agredía a mexicanos, esto debió ser motivo suficiente para deportarlo o encarcelarle y así nos evitábamos la muerte del menor y las heridas del migrante, sin embargo nuevamente ganó la ignorancia, las visceralidad en vez del diálogo, la omisión de unos hizo que reaccionaran otros y al final el resultado siempre es el mismo: una tragedia.

En otros puntos llega la temporada de elecciones, hay gobiernos que llevan años con la misma fórmula, la ayuda llega hasta que se requiere el voto y la necesidad reinante en cada rincón del país domina el criterio logrando que la limosna de interés de los políticos sea suficiente para posicionarlos donde quieran estar, si bien el pueblo ya no está dormido como antaño, sí está lleno de carencias y limitantes que al final terminan siendo suficientes para que penetre la corrupción y ganen los peores, sin embargo la necesidad se calma unos meses, pero llegados al mandato los problemas crecen y por aliviar un momento el hambre con el tiempo se vuelve hambruna.

Recientemente se celebró el día internacional contra la homofobia, y aunque la apertura de unos se ha incrementado prevalece la ignorancia de otros, también contra las mujeres, aún hay quienes continúan con pensamientos retrogradas y lo mismo pasa en contra de los hombres, seguimos empeñados en meter todo en moldes determinados y tarde o temprano esto sólo se desencadena en problemas, cerrarnos a nuevas ideas, la falta de aceptación ante un cambio y los avances de un mundo moderno, nos ha hecho descuidar puntos importantes, e incluso ha dado pie a fallas de comunicación mayores y a omisiones básicas del ser humano.

El conocimiento es el principio de la libertad y se adquiere de formas sencillas y de bajo costo, el célebre Armando Fuentes Aguirre dice que la clave del éxito está en leer, yo lo complementaría diciendo que en ocasiones se deben leer libros, en otras historias o noticias que nos den claridad sobre el panorama del día a día, no es difícil saber ante qué retos nos enfrentamos, no es difícil saber quién es quién en las elecciones o por qué hay tantas omisiones de la justicia. Basta con googlear nombres o leer constantemente a algunos periodistas, pero el conocimiento también se adquiere escuchando y observando.

La clave para entender al mundo es escuchar distintos puntos y dejar de pensar que sólo en uno está la verdad, es temporada de cacería de votantes así que querido lector, abra los ojos, escuche atentamente y que no le basten las promesas, pues cada voto cuenta y es nuestra responsabilidad tener mentes despiertas que nos permitan mejorar de forma real, el cambio no lo hace un partido, lo hacemos nosotros.