*Así lo manifestó el Past Master de la Logia Masónica de Metlac, durante la celebración del 145 Aniversario Luctuoso del Benemérito de las Américas

POR JAVIER VARGAS SALINAS

FORTIN, 20 de Julio de 2017.- Los mexicanos conscientes, no debemos sr usufructuarios pasivos de nuestro pasado; nuestra nación necesita una revisión constante de sus objetivos y de sus hombres apasionados y entregados al servicio público para que no se beneficien desviando recursos materiales y financieros para incrementar sus patrimonios familiares.

Así lo manifestó, el Past Master de la Logia Masónica Metlac, el venerable hermano Raymundo Díaz Mota, durante la celebración del 145 aniversario luctuoso del hombre que trascendió en su tiempo y espacio y que aquí y ahora, se le brinda el férvido homenaje a su legado, al hermano Pablo Benito Juárez García.

Señaló Díaz Mota, que Benito Juárez, es el mexicano más universal y liberal más grande de todos los tiempos, por su extraordinaria moral, así como sus virtudes personales que lo convirtieron en un hombre, honesto, justo y leal a sus ideales patrios y nacionalistas que hasta la fecha siguen vigentes en nuestro país.

Dejó en claro el Past Master, que hoy observamos como la corrupción corroe las entrañas de la administración pública e iniciativa privada; porque se ve cómo se prostituyen las instituciones que brindan orientación espiritual; cuando la violación a nuestras leyes se convierte en un hábito perverso, cuando somos testigos del reparto descarado del botín presupuestal de las instituciones.

Además, se discrimina al trabajador honesto, responsable y capaz, para insertar en la administración pública y en los órganos autónomos; a sujetos serviles y rapaces, inventándose reestructuras orgánico funcionales para saciar la ambición de poder, preparando campañas y elecciones políticas a modo y es entonces cuando nos damos cuenta que continúan actuales las palabras de Benito Juárez; “Los hombres son nada; los principios lo son todo”.

Acaró Raymundo Díaz que los liberales, no son sectarios ni en religión ni política; respetando las religiones como norma de moralidad para el ser humano y entienden por política, el arte del buen gobernar para brindar satisfacciones al pueblo, siendo esta la norma general que debe conocer toda la clase política para llevar justicia, paz y felicidad a toda la humanidad.

Hizo énfasis al señalar que los masones en este tiempo, están obligados a medir con el compás, las realidades de nuestra historia; a esculpir con el cincel, una Patria cada vez mejor; a trazar con la escuadra, los mejores caminos; y así con el mismo ánimo e impulso, a romper con el martillo definitivamente toda injusticia contra la humanidad, porque así lo puso con el ejemplo el Venerable Hermano, Benito Juárez García.

Dijo que México es un pueblo que ha vencido enormes obstáculos en su ruta irreversible de liberación de la clase trabajadora en sus fábricas, comercios y campos, los jóvenes en las aulas y laboratorios y los servidores públicos municipales, estatales y federales, dignificando con su entrega, esfuerzo y dedicación a nuestras instituciones.

Indicó que si se continua sumando esfuerzos con amor, luchando hombro con hombro, eligiendo a los mejores hombros, proyectos y exigiendo cumplimiento a las promesas de las campañas políticas, tendremos la seguridad que honraremos la memoria de todos nuestros héroes nacionales, conocidos y anónimos, como lo hacen con el licenciado Benito Juárez.

Mencionó que cuando Juárez fue presidente de México, no gobernó ni lucho para obtener el plauso y la adulación o para gozar de los privilegios del pinche poder como lo han manifestado algunos exgobernantes corruptos, porque es Juárez una figura que enriqueció nuestro patrimonio histórico, porque tuvo la certeza que moldeaba una nación tomando las mejores decisiones.

Para finalizar, el Past Master Raymundo Díaz, resaltó la décima juarista: “No se puede gobernar a impulsos de una Voluntad caprichosa, si no con sujeción a las Leyes; no se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y la disipación; si no consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir en la honrada medianía que proporciona la retribución que la Ley les señala”.