• El ex entrenador de Santos logró el título de Liga en el Clausura 2015 y ahora llega como DT de Cruz Azul.

Ciudad de México, 6 de diciembre de 2017   |

Tan diferentes eran las formas de Pedro Caixinha cuando llegó a México que hasta el presidente de Santos, Alejandro Irarragori, dudaba de su efectividad.

Sin embargo, el tiempo le dio la razón a la directiva albiverde, que después de darle la oportunidad a un técnico tan excéntrico, terminó por cosechar tres títulos, uno de ellos Liga en 2015.

Gracias a ese primer paso por México, el portugués volverá ahora para dirigir a Cruz Azul, ya no con la etiqueta de “loco” pero sí de metódico y frontal, según relata José Riestra, directivo de Santos, quien descubrió al DT para nuestro país, al conocerlo en el Madeira.

“Hay que desearle todo el éxito, cuando llegó aquí me acuerdo mucho que nuestro presidente decía que estaba loco, que quién era, que no sabía, que la situación… y años después te das cuenta que la selección fue buena”, recordó Riestra a Mediotiempo.

“Es una persona que sabe lo que quiere y ha trabajado y ha vivido distintos procesos, ha ido al Medio Oriente, luego su experiencia en Europa, y ahora viene a México a una institución importante”.
El vicepresidente de futbol de Santos vio trabajar a Caixinha en el Clube Desportivo Nacional, en Portugal, porque gracias a la alianza entre los laguneros y el Celtic escocés, hizo una gira por Europa.

“A finales de 2011, principios de 2012 yo estaba con el Celtic y una de mis funciones allá era conocer, visitar cómo trabajaban distintos clubes y ver cómo se estaba haciendo el UEFA Pro License en Escocia; ahí conocí a Pedro y a su equipo de trabajo”, detalló Riestra.

“Después me invitó él a Madeira a ver cómo trabajaba una semana con el equipo, compartimos muchas ideas y después se pudo hacer, por medio del apoyo de Alejandro Irarragorri, la invitación a Pedro Caixinha de venir a trabajar acá”.
EL MÉTODO CAIXINHA. AVISA PERO NO TRAICIONA

Desde esa época en Madeira, Pedro tenía planificado a detalle el trabajo de toda la semana y no escatimaba en charlas con sus jugadores para convencerlos del por qué pedía ciertas indicaciones.

El método del luso consiste en un plan de trabajo de tiempo completo, es decir los jugadores normalmente tienen dos sesiones de entrenamiento, y contempla desayuno y comida en el club, además del trabajo preventivo físico para evitar lesiones.

“Siempre trabaja todo orientado en acciones reales de futbol, prioriza la táctica y todo orientado hacia lo que pasa en la cancha con la pelota: reglas muy claras, objetivos muy claros, una idea de futbol clara y una persona extremadamente profesional”, agregó Riestra.

“Es un hombre de una palabra y lo que dice, hace; siempre en la vida cuando uno tiene cuentas claras hay amistades largas. Como dice un dicho en México, el que avisa no traiciona, entonces va con mucha claridad”.
Fuente: mediotiempo.com