Por Ernesto Alarcón Flores

Cuando hablamos de las precampañas estamos refiriendo el evento, al contexto de la importancia que los grandes problemas nacionales y la coyuntura para generar una conciencia cívica y política entre la sociedad. ¿Por qué preocupa la ausencia de los grandes problemas nacionales en los discursos de los precandidatos (candidatos)?, simple y llanamente porque es observar la falta de actualización de los eventos cívicos a los tiempos modernos, es más de lo mismo; al no tomar en cuenta a la sociedad en las pocas formas de generar consenso para la toma de decisiones, al enfrentar los problemas nacionales, y continuar practicando un liberalismo nacional equivocado con un localismo empobrecedor.

Cuando los grandes problemas estructurales del país se identifican con la dependencia en sus múltiples formas, hacia afuera y hacia adentro; hacia afuera en la dependencia con las consecuencias de la globalización en un país que no estaba, ni está preparado para ser parte de la globalización, pero si espectador de ella. Hacia adentro con la pobreza en sus múltiples presentaciones y por sus múltiples consecuencias, siendo el objetivo número uno del milenio hasta el año 2030.

Generalizamos los problemas para los candidatos, porque ambos problemas aquí citados, no depende del gusto de los candidatos ni de los colores partidistas, las políticas externas por su cercanía a la economía norteamericana deberán enfrentarse por sistema, independientemente de quien sea el designado para el ejercicio del cargo del poder ejecutivo, pero la pregunta sin respuesta es ¿Cómo vamos a enfrentar la protección económica que se está diseñando para la economía norteamericana? Por otro lado, podemos decir lo mismo de la pobreza. Esta no tiene colores partidistas; por tanto, también es un problema que tendrá que enfrentar las administraciones futuras, con independencia de partidos y de candidatos. No se debe repetir hechos como los realizados en meses anteriores; donde las dependencias encargadas de la medición de la pobreza no se ponían de acuerdo en el método y las variables a utilizar, determinando la solución con ridículos resultados; al definir que se incrementaba el ingreso y se estaba disminuyendo la pobreza. En la transversalidad del conocimiento hizo su aparición Julio boltvinik del Colegio de México y otros analistas que citarón una fórmula matemática practicada por Keynes. donde el consumo es una variable dependiente del ingreso; por tanto, la afirmación de disminución de la pobreza nunca especifico cuando y como se incrementaba el consumo. Conclusión la pobreza no se combate con mentiras ni apariencias.

Debemos observar hacia fuera e incorporar a las propuestas de los candidatos los retrocesos de la globalización para ubicarnos en los tiempos actuales y no continuar en la imitación de políticas públicas fuera de contexto, que tuvieron su éxito en otros tiempos y otras circunstancias. También, incorporar a los programas sociales la sustentabilidad de la riqueza de nuestro país y dejar de ejercer la definición de un país rico con habitantes pobres.

La sociedad debe forzar a los candidatos a proponer alternativas de solución o simplemente prepararse para enfrentar los problemas con eficiencia y no continuar con programas sociales electoreros que, en términos financieros son a fondo perdido, al no aparecer índices de efectividad o rentabilidad. Los tiempos se deben aprovechar, recordemos que el tiempo es el único recurso natural no recuperable, si no actuamos a tiempo.