28 DE MARZO, 2018.- El aguacate pasó de 39 a 45 pesos el kilo, el jitomate de 16 a 28 pesos, así como el limón que estaba en 28 pesos y alcanzó un precio de 40 pesos en la central de abastos.

Durante Semana Santa, tanto en la central de abastos como en el supermercado incrementaron los precios de productos de mar y también de la canasta básica, entre ellos el aguacate y limón, de acuerdo con un sondeo de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

El organismo realizó el monitoreo de 11 productos de mar: camarón pacotilla, surimi, calamar, pescado, mojarra, pulpo, salmón, sierra, corvina, huachinango y medallón de atún; y cuatro alimentos de la canasta básica: aguacate, limón, papa y jitomate. La ANPEC detectó un aumento en precios del 37% en promedio, donde la mayor parte de los costos altos se encontraron en las cadenas de autoservicio.

El estudios se realizó en la quincena previa a la Semana Santa y los precios se compararon contra el mes anterior, en la central de abastos de la Ciudad de México, así como en los canales modernos como los supermercados del área metropolitana del antes Distrito Federal, “resultando en desorbitantes incrementos de precios que en promedio son del 37%”, informó el organismo.

“Ante el alza de precios de los pescados y mariscos durante la cuaresma, las familias mexicanas recurrían al consumo del huevo, pero su precio sigue por las nubes, por ello la opción obligada ahora es refugiarse en el consumo de las leguminosas como habas y lentejas. El alza a los productos ya no sólo está afectando la economía de los mexicanos sino también sus tradiciones culinarias”, señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.

Algunos alimentos como el camarón pacotilla incrementaron 20% su precio en la central de abastos a 210 pesos por kilo y 64.57% en el supermercado a 288 pesos; en el caso del medallón de atún, éste incrementó 16.67% a 210 pesos en el canal tradicional y 101.11% a 362 pesos en autoservicios.

El aguacate pasó de 39 a 45 pesos el kilo, el jitomate de 16 a 28 pesos, así como el limón que estaba en 28 pesos y alcanzó un precio de 40 pesos en la central de abastos.

“Por falta de tiempo, no por gusto, los consumidores se ven obligados a consumir en los canales modernos de abasto (supermercados) en donde estos productos están todavía más encarecidos. Además, siguen con la mala práctica comercial de poner a un ‘aparente bajo costo’ para algunos productos que tienen sobre-inventariados, que no son frescos, ni de la mejor calidad y que sirven para jalar la compra del resto de los productos que están totalmente sobrevaluados. Llamamos a la población a revisar fechas de caducidad y a no hacer compras de productos de mala apariencia y dudosa calidad, ya que, de hacerlo, pondrían en grave riesgo su salud”, finalizó Rivera.
Fuente: FORBES.COM.MX