• Los precios de alimentos aumentaron, dicen consumidores; costos de mariscos afectan compra de productos, aseguran

Por Pedro Villa y Caña  |  29 de marzo, 2018  |
Consumidores, comerciantes y dueños de restaurantes de productos del mar consideraron que debido a la situación económica por la que atraviesa el país, la tradición de comer pescado y mariscos en Semana Santa es cada día más difícil de seguirla, por lo que esto se ha convertido en un lujo.

En un recorrido realizado por EL UNIVERSAL en el mercado de La Nueva Viga, en la Ciudad de México, el segundo más grande en el mundo, se constató que los precios de estos productos en esta Cuaresma aumentaron respecto al año pasado, misma tendencia que han tenido los vegetales que se utilizan para cocinarlos.

Gritos de “¡Pásele, pásele, marchante, aquí está lo bueno!”, “¡Lleve su kilo de camarón para ceviche a 30 pesitos, fresco y barato!”, suenan en el popular mercado, en el cual se comercian alrededor de 2 mil toneladas de productos marítimos todos los días, y donde la familia Brugada García busca entre decenas de locales los precios más baratos para comprar.

María de Lourdes García desdobla el pedazo de hoja donde lleva apuntados los precios de los diversos pescados y mariscos de diferentes tiendas de autoservicios para compararlos con los que se ofrecen en este tradicional mercado ubicado en la delegación Iztapalapa, que cumple más de medio siglo de vida.

“Siempre revisamos la lista que da la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y queremos comparar los precios, pero estamos viendo que aquí está mucho más barato. El camarón que me voy a llevar cuesta 180 pesos y en una tienda de autoservicio costaba 300 pesos. Aquí el asunto es caminar entre los puestos y encontrar los mejores precios”, afirmó mientras su esposo Juan Rey Brugada carga un par de bolsas con pescados frescos.

Un par de jóvenes gritan: “¡Ahí va el golpe!”, mientras mueven en sus diablitos cajas de plástico negro donde sobresalen colas de decenas de sierras y de mojarras, las cuales pasan a centímetros de María de Lourdes García, quien afirma que a pesar de que los productos en La Nueva Viga son más baratos que se vende en supermercados, los precios en este año han aumentado.

“Los precios sí aumentaron respecto a 2017, pero en la familia hay una tradición de mantener la vigilia en Semana Santa, pero además aprovecho para surtirme para los próximos días”, comenta mientras su esposo Juan Rey recuerda que todos los alimentos han aumentadosu costo desde el inicio del año y no han descendido.

“Desde enero los productos han aumentado de manera exponencial entre 30% y 40%, he visto que pocos productos son los que se han mantenido. Por ejemplo, el aguacate estaba a 30 y ahora ya se encuentra a 60 y 80, igual el limón. Todo está carísimo. No es de Dios, estos precios”, afirma mientras los rayos del sol pegan con mayor fuerza.

Al sacar su cartera para pagar un kilo de robalo, asegura con resignación que si siguen estos precios, “el próximo año sólo vendremos a comprar verduras, porque ni para los camarones tendremos”.

A unos metros de ahí, Jorge Toral Peña, dueño del local C-37 de este mercado, afirma que en los 54 años que lleva en este giro ha visto cómo esta tradición de comer pescado en Semana Santa ha reducido con el pasar del tiempo, sobre todo, por la situación económica.

“Ha bajado la tradición del consumo de los productos del mar. No podemos negar que la economía está deteriorada, lo que impide no sólo que se pueda comprar pescados, sino los demás alimentos, es algo que sí ha pegado en los bolsillos de los consumidores”, dice mientras uno de sus trabajadores acomoda unos filetes de atún aleta amarilla.

Con medio siglo en la venta de mariscos, el locatario aconseja a los compradores venir con anticipación al mercado debido a que hay mejores precios y ofertas: “Imagínate, la curbina hace unos días estaba a 15 pesos y hoy está a 40”.

En peligro tradiciones culinarias. Los productos que tradicionalmente se consumen en Semana Santa registran un aumento de 37% respecto al mes pasado, lo que no sólo afecta la economía de los mexicanos, sino también sus tradiciones culinarias, aseguró la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).

Cuauhtémoc Rivera, presidente de la organización, detalló que los medallones de atún son el producto que registra el mayor incremento en este periodo con101%; le sigue el camarón pacotilla que tiene un alza 64%, mientras que el pulpo 52% y pescado blanco registra un 50% de aumento.

Fuente: EL UNIVERSAL