Juan Bustillos  |

 Sólo para iniciados  |

 05 de abril de 2018  |

  Por hoy, el candidato del PRI ya rompió el maleficio mediático

 A partir de la premisa de que en política, la única verdad válida es el rumor o la percepción, Andrés Manuel López Obrador se colocó, hace meses, como el inevitable ganador de la elección el primer día de julio, pero, desde ayer, José Antonio Meade ya es el indiscutido ocupante del segundo lugar en la competencia. Ricardo Anaya ha sido relegado al tercer lugar.

 La verdad verdadera, como dicen los políticos, será develada hasta la noche de las elecciones, pero, por hoy, el candidato del PRI ya rompió el maleficio mediático y se dispone a utilizar los siguientes dos meses en implantar la percepción, en la opinión pública, de que está a un paso de superar al candidato de Morena y que fatalmente lo rebasará en el último momento, como lo hizo Felipe Calderón.

 O quizás antes.

 La estrategia priísta es obvia: Poner en duda la honestidad de Anaya, algo que ya se consiguió, y hacer mella en la fama de honrado que con ahínco ha construido López Obrador; éste segundo tema se resolverá en el momento propicio si Meade echa mano de informaciones demoledoras que seguramente obran en su poder; de lo contrario no tendría sentido su lenguaje retador en los tuits con que desde muy temprana hora, a diario, intenta imponer la agenda.

 Es cierto, el candidato del PRI imita un tanto la estrategia de López Obrador, pero la política permite, y exige, esto y mucho más.

 Auxiliado por algunos medios de comunicación tradicionales y por sus operadores de redes sociales, pero sobre todo por su discurso permanente en el sentido de que ya ganó (razón por la cual ya tiene gabinete, amenaza con dar marcha atrás a las reformas de Enrique Peña Nieto, ya tiene Fiscal General de la República, cuente con el Congreso o no, ofrece amnistía, amor y paz a quien sea, incluso al crimen organizado, etcétera), López Obrador ha creado la percepción de que al iniciar diciembre se colocará la banda presidencial y vivirá en Palacio Nacional.

 Según él, ni Dios padre podrá evitarlo, pero he aquí que, con el mismo método y paciencia franciscana, Meade se ha colocado en el segundo lugar, por lo menos en percepción mediática. La ha creado, o la está creando, utilizando varios medios de comunicación que constantemente publican sus propias encuestas y un aluvión incesante de mensajes en redes sociales.

 La percepción es que ya supera a Anaya, en algunos casos, hasta por cinco puntos.

 Además, Meade usa el mismo lenguaje de quien encabeza las percepciones, refiriéndose a que él mero será el Presidente.

 Eso sí, a diferencia de López Obrador hace propuestas (la más reciente convocar a todos los candidatos presidenciales a presentar un frente común ante la decisión de Donald Trump de desplegar militares frente a la frontera con México), no ofrece perdón a nadie y se mantiene en el reto con que ha acorralado a sus contrincantes: Explicar el origen de su patrimonio inmobiliario y cómo han vivido en los últimos años. A Andrés Manuel lo llama, incluso, “fantasma fiscal”.

El priísta ha ido más lejos; prometió sorprender con la presentación de su “3de3”. Parece un lenguaje críptico: “…iré más allá, mucho más allá, ya verán”, y luego insiste en el reto que asfixia a Ricardo y a Andrés Manuel: “Me parece lamentable que… rehúyan a debatir algo tan elemental como nuestra propia situación patrimonial. Así traerán la conciencia”.

Andrés Manuel, con tantos años en política, y Anaya, con menos, pero suficientes, seguramente han aprendido a leer entre líneas. Si no lo hicieron perdieron el tiempo y quizás sea el momento de acudir a Umberto Eco.

 ¿Qué les dice Meade cuando les habla de lo que traen en la conciencia?

 Un sabio sonorense, Ricardo Castillo Peralta, decía que en la vida todo es cuestión de una decisión, y ésta del momento apropiado; no necesitaremos vivir mucho para ver a Meade sacudiendo la conciencia de sus oponentes.

 Si ocurre, ese momento no será de percepción, sino el de la verdad.

 http://impacto.mx/opinion/con-el-metodo-de-amlo-meade-rebasa-anaya/