Ningún ministro religioso debe sentirse incómodo o coartado al momento de manifestar sus puntos de vista sobre los asuntos públicos.

Por Irineo Pérez Melo

Xalapa, Ver., La Iglesia Católica, a través de la Arquidiócesis de Xalapa, animará a sus feligreses y ofrecerá capacitaciones ciudadanas para que las personas participen en las elecciones de manera consciente, emitan un sufragio informado y libre, y cuiden el sentido de su voto.

En el comunicado emitido por la oficina de Comunicación Social de esta asociación religiosa, signado por el titular de la misma presbítero José Manuel Suazo Reyes, se refirió a la participación a que tienen derecho los ministros de culto en donde la única prohibición que tienen durante los procesos electorales es la de inducir el voto a favor o en contra de un determinado candidato, partido político o coalición.

Con el título de La participación ciudadana, el comunicado destaca que los asuntos públicos no son propiedad de ningún partido político, ni de ningún candidato. Son realidades que interesan a todos los ciudadanos.

Por lo tanto, se indica, los derechos de Libertad de Expresión y de Libertad Religiosa, cualquier persona puede ejercitarlos. Ningún ministro religioso debe sentirse incómodo o coartado al momento de manifestar sus puntos de vista sobre los asuntos públicos, aun cuando se encuentre en un lugar o acto de culto.

“Es necesario participar en los procesos electorales local y federal. Un ciudadano participa mediante cuatro acciones principales: 1. Informándose y conociendo a los diferentes candidatos así como sus propuestas, principios que los mueven y plataformas. 2. Haciendo un discernimiento a la luz de sus propias convicciones para decidir el sentido de su voto. 3. Votando en forma libre, responsable e informada y 4. Dando seguimiento a las políticas y programas que la autoridad legítimamente constituida, lleva a cabo una vez que comienza su gestión pública. La participación ciudadana es una constante que debe tener lugar antes, durante y después del voto”, añadió.

Explicó que un ministro de culto también puede hablar sobre el ejercicio del voto libre, secreto, informado y responsable, en los contextos que le son propios. “Los ministros de culto en el desempeño de su labor pastoral pueden y deben motivar a sus feligreses a que participen en las elecciones, pero también a que defiendan la integridad moral de su sufragio”.

“No es ético comprar votos, ni lucrar con las necesidades más sentidas de la población vulnerable, ni vender las credenciales de elector, eso es una forma perversa de corrupción”, subrayó.

Y fue más allá al señalar que un ministro de culto puede promover los derechos humanos de libertad religiosa y libertad de conciencia. Todo ciudadano desarrolla su vida sobre la base de una serie de valores y principios que brotan de su dignidad humana y de su escala de valores y principios morales en los que cree. Es lícito, por lo tanto, que una persona decida el sentido de su voto, según sus principios éticos, concluyó.