• Quito busca rescate de los cuerpos a través de Cruz Roja y coordina respuesta militar con Colombia.

Por: Ana Lucía Román
13 de abril, 2018 |
De luto. Después de la confirmación del asesinato de los tres periodistas ecuatorianos por parte de un grupo disidente de las Farc en la frontera colomboecuatoriana, el Ecuador intenta reaccionar a uno de los golpes más certeros y dolorosos de su historia reciente.
Aunque se presentía que el desenlace no iba a ser afortunado, los ecuatorianos alargaron hasta este viernes, poco después del mediodía, su esperanza de que el equipo del diario ‘El Comercio’, de Quito, integrado por el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, apareciera con vida luego del ultimátum que en la noche del jueves lanzó el presidente Lenín Moreno para que sus captores hicieran llegar pruebas de vida.

Las fotografías que el jueves entregó en forma confidencial el canal de TV colombiano RCN a la organización Fundamedios, de Ecuador, y por esa vía al Gobierno ecuatoriano, parecían pruebas claras de que habían sido asesinados, aunque las constataciones periciales dictaminaron que no eran “concluyentes”.

Pero vencido el plazo de 12 horas que se cumplía a las 10:52 de la mañana, Moreno apareció con rostro compungido ante las cámaras de TV, ya el país sabía qué iba a decir: “Con profundo pesar, lamento informar que se cumplieron las 12 horas de plazo establecido. No hemos recibido pruebas de vida y lamentablemente tenemos información que confirma el asesinato de nuestros compatriotas. Más allá de los esfuerzos realizados, se ha confirmado que estos criminales parecería que nunca tuvieron la voluntad de entregarlos sanos y salvos”.

󰁑No hemos recibido pruebas de vida y lamentablemente tenemos información que confirma el asesinato de nuestros compatriotas.󰁑

En torno de tres ejes sugiere que se estructurará la respuesta ecuatoriana para atender a lo sucedido. El primero, contactar un “organismo de cooperación internacional, la Iglesia y la Cruz Roja” para “la localización y la repatriación” de los cuerpos de los periodistas secuestrados el 26 de marzo y asesinados, según dijo el presidente Moreno.

Este es un tema en el que los gobiernos de los dos países parecen no ponerse de acuerdo, porque mientras Moreno habló de “repatriación” de cuerpos, lo que supone que estarían en Colombia, el presidente Juan Manuel Santos, durante su condena desde Lima de lo sucedido y su ofrecimiento de poner a disposición de Quito toda la capacidad militar colombiana, reiteró que los periodistas no pasaron del lado colombiano: los hechos “ocurrieron en Ecuador, con un individuo de nacionalidad ecuatoriana”, dijo Santos, en referencia a Walter Patricio Arizala, alias Guacho, como líder de la disidencia de la desmovilizada guerrilla de las Farc.

󰁑Nos han mentido, nos han engañado, nos enteramos de la verdad por las redes sociales o por los medios colombianos, no hubo transparencia en la información󰁑

Al respecto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció que había sido “contactado por las autoridades ecuatorianas y colombianas, los familiares y el grupo liderado por ‘Guacho’ para facilitar una posible operación de recuperación de los restos mortales”.

Segundo, “iniciar inmediatamente acciones coordinadas en la zona fronteriza” con las fuerzas militares y policiales colombianas. De hecho, Moreno se reunió ayer con la cúpula militar colombiana, que viajó hasta Quito por orden del presidente Santos, que está en la Cumbre de las Américas de Lima.

Y tercero, manejar la crisis política que parece avecinarse dentro de su gobierno, pues hay numerosas voces que piden las renuncias de varios de los ministros de su gabinete por lo que consideran un “desastroso manejo” de la crisis.

Y es que es la primera vez que el Ecuador se enfrenta a una crisis de rehenes de esta naturaleza, por lo que el golpe fue devastador. En las calles la gente dejó que se mezclara su rabia con su dolor, y se reunieron en varios lugares de esta capital para expresar su rechazo.

󰁑No podemos dejar que este tipo de violencia entre a nuestro país y suframos lo que por décadas vivió Colombia󰁑

“Es la primera vez que tenemos que vivir una situación tan infame, tan difícil, tan dolorosa. No podemos dejar que este tipo de violencia entre a nuestro país y suframos lo que por décadas vivió Colombia”, dijo a EL TIEMPO Marcos Luis Analuisa, quien junto a decenas de personas se apostó frente al palacio presidencial para exigir respuestas y reclamar por la falta de información oficial que se ha difundido en los últimos días.

“Nos han mentido, nos han engañado, nos enteramos de la verdad por las redes sociales o por los medios colombianos, no hubo transparencia en la información”, puntualizó indignado.

Guadalupe Fierro, presidenta de la Unión Nacional de Periodistas (UNP), con tono compungido, afirmó que se recibió la noticia con indignación “porque ha habido una absoluta incoherencia en el manejo del tema, una tardía respuesta por parte de los organismos del Estado, un informe absolutamente pobre e indigno de un Estado”.

El presidente Moreno decretó cuatro días de duelo nacional, y las tropas ecuatorianas ya empezaron a ser movilizadas hacia la frontera. También se declaró a alias Guacho como uno de los delincuentes más buscados y se ofreció una recompensa de 100.000 dólares (con la colombiana suma 230.000 dólares, más de 623 millones de pesos) por información que conduzca a su captura, en el Ecuador o en Colombia. Además, la frontera binacional fue declarada zona de seguridad.

El pasado 11 de abril, Moreno reconoció ante la comunidad diplomática acreditada en Quito que el anterior gobierno (Rafael Correa) había sido muy permisivo ante los fenómenos de violencia y narcotráfico colombianos. “Vivíamos una paz, pero vivíamos una paz en la cual se permitía que la droga transitara por nuestro territorio”. A partir de este viernes, mucho cambiará en Ecuador. Por lo pronto, la gente sigue en las calles exigiendo verdad y justicia.

ANA LUCÍA ROMÁN
Fuente: ELTIEMPO.COM