JOSÉ JAIME RUIZ  |

 14 de abril de 2018  |

 Hay desencanto y enojo no sólo en los ciudadanos, también en los priistas

 Pancho Garfias es el mejor reportero de la clase política mexicana y a veces nos entrega verdaderas perlas que cultiva con rigor en sus entrevistas y crónicas. No es severo, es riguroso y, lo mejor, no declina ni se inclina: reportea. Hoy nos obsequia desde Excélsior una de las más fascinantes columnas en lo que va del año. Para evitar el error, copiaré sin reseñar.

 Escribió Garfias:

 1.- La publicación en este espacio de la columna ¡No es Meade, es el PRI, estúpidos!, en la que planteamos que el principal motivo del insuficiente crecimiento de José Antonio Meade en la preferencia electoral es el desprestigio de la marca, removió entrañas de priistas.

 2.- Inconformes y alarmados por la caída del partido, los militantes de viejo cuño se alejan de la disciplina y ventilan sus inconformidades como pueden.

 3.- Todavía ayer recibimos en WhatsApp la crítica reflexión de un conocido personaje que se ha movido en la cúpula del tricolor por mucho tiempo. “Nada de raro tiene hoy el altísimo rechazo a la marca”, nos dijo.

 4.- Dice: “Los que deciden en el partido no entienden que el triunfo de Peña Nieto en la elección de 2012 no se parece en nada a los anteriores candidatos que llegaban por dedazo: El Presidente elegía al Presidente.

 5.- “Asumieron el poder como si los hubiera puesto el poder y no la gente. Integraron un gabinete de amigos y compadres; reconstruyeron las concertaciones y así negociaron Baja California (para el PAN) Michoacán (para Silvano)”, advierte.

 6.- Y subraya: a los de casa los olvidaron.

 7.- “El Pacto por México los obnubiló. Prometieron a la ciudadanía paz, seguridad, crecimiento (mínimo cinco por ciento). Los resultados hablan por sí mismos: gasolina, gas, luz subieron considerablemente. El tipo de cambio anda por las nubes”, puntualiza.

 8.- “No pocos fueron los errores, como el socavón. Hubo corrupción desmedida. ¡Y qué decir de la inconcebible cantidad de muertes violentas y desapariciones!”.

9.- Un grave error, según el anónimo priista, es no haber actuado con humildad. En lugar de pedir disculpas a priistas y ciudadanos por los errores cometidos, iniciaron su campaña acompañados de la soberbia extrema.

 10.- “De nada sirvió el esfuerzo del Presidente Peña para cambiar las reglas internas del partido y hacer candidato a uno ajeno, a uno que la marca no lo marcara… Ese rechazo al PRI es tan elevado, 45 por ciento o más, que son los mismos militantes los que quieren castigarlos, los que quieren que pierda Meade”, finalizó.

 Hasta aquí la columna de Pancho. Los mismos militantes del PRI quieren castigar a Peña Nieto. Los mismos priistas no aceptan al ajeno. Andrés Manuel López Obrador, desde esta perspectiva, es más priista que Peña Nieto y Luis Videgaray. Ahí está su opción. Margarita Zavala es la panista; Ricardo Anaya, un candidato simbionte azul-amarillo. El Bronco, Jaime Rodríguez Calderón, ha vociferado que después de tres décadas de militancia vomitó al PRI.

 Hay desencanto y enojo no sólo en los ciudadanos, también en los priistas. Lo que falló.

Fuente:  https://www.sdpnoticias.com/nacional/2018/04/13/pena-nieto-lo-que-fallo