BARRA LIBRE  |

Alfredo Quezada Hernández   |

EVALUACION LEGISLATIVA.

Se acabó el turismo legislativo.

Ya no más golfería.

Todos a trabajar y hacer lo adecuado.

Ya estuvo bien que los representantes populares se la vivan paseando, engordando y bebiendo a costa del erario público.

Todo facturan, en nada gastan y de todo repelan.

No tienen llenadera.

Pero eso no es todo también gozan de un amplio, y bien ganado,  descrédito y de una considerable  falta de confianza de la sociedad.

Los integrantes del Congreso de la Unión, en su gran mayoría de veces, son opacos, ocurrentes, insípidos y golfos.

Mostrencos y atravesados.

De todo tiene y de todo hay.

Es evidente la desconfianza de la ciudadanía hacia los legisladores, ya que su fuerte inclinación a la mentira y al desgano hacia sus representados ha logrado que no sean vistos con buenos ojos.

Quizá sea por lo anterior que la bancada del tricolor, allá en San Lázaro, presentó  una iniciativa para constituir un sistema de evaluación, que acredite el ejercicio de los legisladores.

Si, así como lo leyó la intención es que se sacudan lo perezoso, lo tibio, lo vale madre y se pongan a trabajar, de lo contrario su mesada se verá afectada.

Seguramente lo anterior ni les preocupa, pues la gran mayoría de ellos no tienen necesidad del sueldo que reciben como legisladores, más bien lo que les llena es el fuero, el poder por el poder, el que les llamen “señor diputado”, lo anterior es lo que les alimenta el ego.

Ellos están ciertos que la sociedad les ha perdido la confianza, porque tontos no son, que se hagan es otra cosa, y están ciertos que reman contra corriente en lo que a credibilidad social refiere.

Las legislaturas, más que por su buen trabajo, por su buen desempeño y alta productividad, se caracterizan por infructíferas, por grises, por escandalosas, por faltistas y, actualmente, hasta por vulgares.

De entrada la obligación de los diputados es asistir puntualmente a las sesiones, presentar iniciativas congruentes, viables y que busquen el bien común.

Se alquilan para legislar en favor de la población, para personificar los intereses de la colectividad de sus representados.

Para eso se les paga y muy bien.

Entonces a trabajar, reiteramos, ya estuvo bueno de golferías.

HECTOR YUNES, TOMA TODO.

Nada más para que se dé una idea de su voracidad, o pentontes de la cúpula priista, ahora resulta que el primo incomodo impuso a su secretario particular como coordinador juvenil en la entidad veracruzana  de la campaña del candidato verde-tricolor-panal  José Antonio Meade.

Sí, el despabilado, Víctor Arguelles será quien coordine a las juventudes veracruzanas en favor de Meade Kuribreña.

Él será quien habrá las aguas para que todas las mocedades logren pisar tierra al otro lado.

La piedra angular de las pubertades veracruzanas es nada más, ni nada menos, que el incondicional del Hectorin.

No cabe duda que el choleño no tiene llenadera,  y lo que es peor no hay carácter para meter orden en las filas del tricolor.

Lastima.

OTRA VEZ VERACRUZ.

El destacado portal Sin Embargo da a conocer que de acuerdo por lo revelado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), de los 15 estados con mayor población e impacto en el PIB nacional, ninguno cumple con los requisitos mínimos para desarrollar obra pública de calidad ni con la transparencia en los contratos adjudicados y, que cree, entre ellos resalta Veracruz.

El Estado de México, Sonora, Ciudad de México, Chihuahua, Coahuila, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Michoacán, Baja California, Campeche, Tamaulipas, Nuevo León y Querétaro,  son las entidades que fueron evaluadas y reprobadas en el “Índice Legal de Obra Pública. Evaluación de la calidad del marco jurídico estatal”.

Ni como ayudarnos, verdad.

Será que por lo anterior es tanto discurso, tanta alharaca y tanta simulación.

El índice contiene 24 indicadores que se desagregan en 144 criterios mínimos que deben ser contemplados por el marco normativo que regula toda obra pública. Estos criterios se rigen por siete ejes transversales para garantizar el buen desarrollo de la obra y estos son: Competencia, Fianzas Publicas, Fiscalización, Planeación, Responsabilidades Administrativas, Tecnologías de la Información y Transparencia.

De acuerdo con los resultados, el estado de Veracruz obtuvo el mejor  desempeño en competencia, con el 64 por ciento de cumplimiento.

En lo que respecta a las finanzas públicas, nuestra entidad se mantuvo con el mayor cumplimento con el 87 por ciento; en contraste, Nuevo León, con 17 por ciento, fue el de menor cumplimiento. Sin leyes claras y completas, siempre habrá espacios para la discrecionalidad en la obra pública”, mencionó la organización al tiempo que propuso impulsar una Ley General de Obra Pública que regule a los tres niveles de gobierno en sus procesos de planeación, contratación, ejecución, evaluación y auditoría de la obra pública.

EMILIANO ZAPATA.

Lo que es presumir  impunidad, proclamarse intocable y lo más grave actuar como tal.

Resulta que el concejo municipal encabezado por el músico  José Manuel Carmona Fernández, se está pasando por el Arco del Triunfo la recomendación número 04/2018,  fechada el 28 de febrero de 2018, emitida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, sí, la dependencia que regentea una tal Namiko Matzumoto.

En tan preciso documento se resalta, y queda evidenciado,  el daño ambiental y de salud ocasionado por la granja Porcícola Los Pinos,  situada en Avenida de Los Pinos número 3,  esquina Abedul, en la Colonia El Lencero, de dicha demarcación municipal.

Este negocio está perturbando seriamente la salud de los residentes cercanos así como de varias unidades habitacionales, ya que al ser su giro la crianza, el sacrificio y  corte y de ceros ocasiona demasiada contaminación.

Lo curioso es que la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente sí admitió dicha recomendación y continuará el procedimiento para dar cabal cumplimiento al expediente número PMAVER/DJ/EXP-040/2016.

No cabe duda que el músico, José Manuel,  anda más entretenido y entusiasmado en promover su canción en una radiodifusora local, que en atender eficazmente su responsabilidad municipal.

La locura lo invadió a grado superlativo, ya que entrego la pasada feria del pueblo a esta empresa radiofónica con tal de que le promuevan su canción en todas las estaciones de radio que pertenecen a la empresa.

Flaco favor le hace este sujeto a los sufridos habitantes, que acaso no fue suficiente con la pésima administración de Daniel Olmos.

Su mentecita no da para más. Eso es lo que se aprecia.

Por cierto en la próxima la damos el nombre de la canción y si gusta también el de la empresa.

Provecho.