POR: Laura Vela  (*)

CIUDAD DE MÉXICO, 24 de abril, 2018.- Los niños son, en su mayoría, reflejo de sus padres. No sólo en la genética, también en sus costumbres y buenos y malos hábitos.

Ya que la importancia del ahorro y otros temas de finanzas personales no se enseñan en la escuela, es importante que los niños aprendan sobre estos temas en casa.

Pero eso no sucede siempre así. Por eso, te decimos qué actitudes tuyas has sembrado en la mente de tus hijos que, si no se corrigen, los dejarán en pésimas situaciones:

“Porque me lo merezco”

Si el pretexto del que más echas mano para comprarte algo, aunque no lo necesites es “porque me lo merezco” y, además tratas de darle a tus hijos lo que siempre piden, piénsalo dos veces. Eso puede generar en ellos la impresión de que es muy fácil conseguir las cosas.

Mejor enséñales a valorar lo que tienen y lo relevante que es el hábito del ahorro.

No das un ejemplo

Recuerda que la mejor forma de enseñar es con el ejemplo: si tus hijos observan que eres organizado con las cuentas del hogar y que te preocupas por ahorrar, cuando ellos crezcan también lo harán.

En cambio, si solo ven que gastas el dinero en cualquier oportunidad que se te presenta, no dudes que pensarán que es fácil ganar dinero y que, así como se va, volverá.

No eres ambicioso

¿Cuáles son tus planes a futuro?, ¿tus hijos los saben? Si tus hijos no ven que ahorres o inviertas para un viaje, una mejor educación, una casa o cualquier otro objetivo, ¿por qué lo harían ellos después?

Enseña a tus hijos a definir sus metas poniéndolas por escrito e, incluso, pegándolas en la pared o la puerta de su cuarto.

Si no inculcas en ellos la ambición de proyectos a futuro, crecerán con la idea de sólo “vivir el presente” y gastar tal cual llega el dinero.

Eres irresponsable

Los hijos no son un adorno y no son sólo niños dedicados a jugar. También pueden cooperar en el hogar. Puedes asignarles tareas pequeñas en el hogar que no afecten su rendimiento en la escuela y, a cambio, ofrecerle una pequeña cantidad de dinero.

Le estarás enseñando que el dinero es el pago por un esfuerzo o trabajo.

Sin embargo, si no ven el ejemplo en ti y observan que la casa es un desorden, que el banco, los familiares o los vecinos te llaman para que pagues lo que debes o si tienes responsabilidades que cumples de última hora, no esperes una gran respuesta por parte de ellos.

Cedes al placer

¿Qué pasaría si decides iniciar una dieta y lo anuncias a los 4 vientos, pero a la menor provocación te comes un pastel?, ¿qué pensarían tus hijos de ti? Se vale establecer reglas que lo motiven y enseñarle el valor de no caer ante las tentaciones.

Por ejemplo, si logra juntar 50% del precio del juguete que tanto quiere con su ahorro, tú podrías premiarlo con la otra mitad.

Como verás los puntos anteriores tienen un factor en común: el ejemplo que das. Si no ven tus hijos en ti un modelo a seguir o ese “héroe” o “heroína” que son los padres y las madres, no pidas mucho.

*livm | (*) Egresada de la FES Aragón, UNAM. Enamorada del arte de escribir y odio las faltas de ortografía.
Fuente: dineroenimagen.com