Salvador García Soto   |

Serpientes y escaleras   |

05 de mayo de 2018   |

La respuesta del Presidente a los empresarios que impulsaban una alianza entre él y Ricardo Anaya fue dura y contundente: “Con Anaya no. Por ahí no vamos”, les contestó Peña Nieto a los capitanes de empresa que, después de reunirse con el candidato de Por México al Frente en su casa, buscaron también a Los Pinos para tratar de concretar un acercamiento entre el mandatario y el panista con miras a una candidatura única para cerrarle el paso a Andrés Manuel López Obrador.

 Según fuentes de primer nivel y cercanas a la casa presidencial, Peña cortó de tajo cualquier posibilidad de acercamiento con Anaya y de que hubiera una declinación de su candidato José Antonio Meade para dar paso al proyecto de unidad PRI-PAN que proponían los empresarios que lideran algunos de los grupos más importantes del país. “Nosotros no vamos a ninguna alianza. Con Anaya no. Ni le muevan a eso porque por ahí no vamos”, fue la contestación tajante del Presidente a esos hombres de negocios.

 La definición de Peña Nieto fue lo que después daría pie a que José Antonio Meade también rechazara públicamente las presiones empresariales para su declinación y a que en su equipo de campaña, encabezado por el coordinador Aurelio Nuño, se definiera, en una reunión el martes, una estrategia de “relanzamiento” de su candidato, que iniciaría con la salida de Enrique Ochoa de la dirigencia nacional del PRI, la llegada de un consumado operador político de militancia priísta como René Juárez y la consigna que ese día se acordó en el war room de la campaña priísta: “¡Ni un voto a Anaya!”.

“Alianza, pero con Meade”. Según la fuente que confirma la contestación que dio el Presidente a los empresarios que promovían la declinación de Meade y el apoyo a Anaya, Peña también habría sugerido a esos dueños de empresas que “si quieren alianza, la hacemos, pero con Meade como candidato”.

La misma fuente señala que en el gobierno supieron del acercamiento que un grupo de empresarios de alto nivel (Ramírez, Tricio, Bailleres, Larrea y X. González) tuvieron con Ricardo Anaya y en la que le habrían pedido al abanderado panista que moderara su discurso agresivo contra el Presidente y que aceptara reunirse con él para negociar la alianza con candidatura única.

 Es decir que la reunión en casa de Anaya, de la que habló López Obrador —y cuya revelación causó la ira de los empresarios mencionados y la respuesta airada que le dieron en un comunicado titulado ¡Así no!— también fue registrada por áreas de inteligencia del gobierno federal y motivó la respuesta cortante que después les daría el Presidente a las presiones del empresariado.

 Y es que, al menos por ahora, la consigna de Los Pinos y en la campaña del PRI es “seguir hasta el final” con el proyecto del candidato priísta, pues, según sus encuestas internas, levantadas a nivel nacional, el tercer lugar que ocupa Meade “no es tan lejano de Anaya” y sus sondeos registran entre 5 y 8 puntos”, afirma un colaborador cercano del abanderado priísta.

 Dos semanas claves para Meade. En el equipo cercano de José Antonio Meade, que está semana sufrirá ajustes y será reforzado con la llegada de nuevos estrategas, aunque se confirma que la coordinación de campaña seguirá a cargo de Nuño, han trazado una estrategia de “posicionamiento intensivo” de su candidato para las próximas dos semanas. “Vamos a tener, a partir de esta semana y hasta antes del segundo debate presidencial, una serie de mensajes, propuestas muy concretas del candidato en temas de mucho impacto social y en razón de una propuesta diaria, para tratar de impactar al electorado indeciso y a los que aún tienen miedo de votar por López Obrador, al mismo tiempo que se reforzará, con la llegada de René Juárez, la activación del voto priísta y de la estructura nacional que se había descuidado”, dice el colaborador de la campaña tricolor.

 La definición de Peña Nieto, en contra de cualquier alianza con Anaya, cayó como bálsamo al decaído ánimo priísta, que en estos momentos trata de recuperar la confianza en un remonte casi imposible de su candidato. Incluso, dentro del equipo y del PRI, se reconoce que aunque el “primer objetivo” es hacer que suba su abanderado presidencial y que, en el escenario más optimista, pueda llegar al segundo lugar antes de que concluya la campaña y desde ahí enfrentarse directamente con López Obrador.

 Pero, aunque no lo reconocen fácilmente, también hay otros escenarios que se manejan en el viejo partido y en el equipo de campaña en caso de que no logren hacer que suba en las encuestas José Antonio Meade. El “segundo objetivo”, como le llaman al “plan B”, es hacer que el PRI y su candidato suban lo más que se pueda su votación para rescatar posiciones en las diputaciones y senadurías que están en juego, y tratar de sacar al PRI del tercer lugar que hoy ocupa en la mayoría de los estados, para evitar lo que podría ser, con las tendencias electorales al día de hoy, una debacle de proporciones históricas para el partido gobernante.

 Todo se ve cuesta arriba y más que difícil, casi imposible, para el viejo partido y para su candidato, que no sólo cargan con el tercer lugar en las encuestas —presidenciales, del Congreso y en los estados— sino que además deben remontar 80% de rechazo de la población según varios sondeos y una muy alta desaprobación y molestia, cercana a 85%, con el gobierno del presidente Peña Nieto ¿Hasta donde llegará el dinosaurio priísta y el gobierno federal y de qué estarán dispuestos a echar mano para evitar una derrota hoy casi segura que los coloque al borde de la extinción política?

 Notas indiscretas… En la cerrada disputa por la gubernatura de Yucatán, en la que algunas encuestas dan adelante al PAN, otras al PRI y algunas más hablan de “empate técnico”, al candidato panista, Mauricio Vila, se le viene una noticia no tan agradable. Autoridades de la Auditoria Superior del estado de Yucatán contabilizaron recursos sin comprobar por 163 millones mil pesos en perjuicio del ayuntamiento de Mérida, como resultado de una auditoría realizada el pasado 26 de abril. Los responsables del municipio, que hasta hace unos meses encabezó Vila, incumplieron con el artículo 42 de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, según la Auditoría estatal, por “no presentar la documentación que respalda el gasto de contratación de adquisiciones y arrendamientos de bienes y prestación de servicios”. La auditoría estuvo coordinada por Rosa Elena Ku Carrera quien dio un plazo de 20 días para que las autoridades municipales presenten los documentos , libros o registros que desvirtúen las omisiones en que incurrieron. Esperemos que los ex colaboradores del candidato panista se pongan la pila o le darán un dolor de cabeza al popular Vila… Otro escándalo por “tráfico de influencias” involucra a un funcionario de Pemex y no a cualquier funcionario. Se trata de la titular de la Unidad de Responsabilidades de Pemex, Martha Elvia Rodríguez Violante, quien se supone debe vigilar la conducta legal de los funcionarios de la dependencia y a la que acusan de haber intervenido y amenazado ilegalmente en una investigación penal en contra de su esposo Juan Carlos Landon Ruvalcaba y su hijastra María José Zertuche, ambos acusados y encarcelados por el delito de “fraude genérico y uso de documento falso” por 30 millones de pesos en contra de la empresa Restaurantes Duo, propiedad de Alain Arrioja y Marion Huajuca. Resulta que Martha Elvia utilizó sus “influencias” y su cargo en Pemex para presionar y amenazar a jueces y magistrados del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, a través del coordinador de asesores de ese órgano, Rafael Santana Solano, para que ordenaran la liberación de su esposo e hijastra, diciendo que “era un asunto que le interesaba al presidente”; llegó a tal nivel la prepotencia de la funcionaria de Pemez que fue a ver directamente al presidente del Tribunal, Álvaro Pérez, para que “se otorgara libertad inmediata a los procesados”. Como su presión no tuvo efecto en el Tribunal, mandó a sus abogados a amenazar al corredor público Juan Enrique Aguilar, quién había dado fe de los documentos firmados por los procesados y que constituyen la principal prueba del delito de “fraude”, para exigirle que se desistiera de su peritaje y extorsionarlo con 6 millones de pesos o la amenaza de que movería sus influencias con “un alto funcionario federal” para que la Secretaría de Economía lo inhabilitara como corredor público. El caso de “tráfico de influencias, intimidación, amenazas y extorsión” por parte de la funcionaria de Pemex ya fue denunciado ante la Secretaría de la Función Pública desde e 5 de diciembre de 2017 y es del conocimiento de la secretaria Arely Gómez. Veremos si el director de Pemex, Carlos Treviño, se decide a hacer algo para evitar el abuso y la prepotencia de la titular de la Unidad de Responsabilidades, y si en la Función Pública atienden y procesan una denuncia que, como muchas, parece dormir el “sueño de los justos” en esa dependencia… Los dados cierran con Escalera doble. Semana redonda.

Fuente: eluniversal.com.mx/columna/salvador-garcia-soto/nacion/pena-empresarios-con-anaya-no