Usted Dirá….

Por: Roberto Valerde García  |

Corriente, vulgar, grosera, inculta, soez, baja, mediocre, sosa, así se puede adjetivar a la alcaldesa de Tamiahua, Citlalli Medellín Careaga, emanada de las filas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quien el pasado 7 de junio, con motivo del Día de la Libertad de Expresión envió a los reporteros que cubren la fuente del gobierno municipal un “regalo” consistente en talco, pañales y croquetas para perro.

De piel sensible y muy corto criterio, la “autoridad” municipal instruyó a su esbirro, perdón, a su director de Comunicación Social del Ayuntamiento, Raúl Chavela Cisneros, ser el portador del regalo a los reporteros, a quienes tácitamente comparó con perros.

La alcaldesa está molesta por las constantes críticas de los comunicadores a su gestión como edil, con todo y que la cuarentona mujer que se dice defensora de los derechos humanos, dio una muestra pública de su hipocresía y mentira. No es de fiar, pero desafortunadamente muy tarde se dieron cuenta los tamiahuenses.

Artículo sexto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sentencia: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado”, sin embargo, lo que diga la Carta Magna a Citlalli Medellín le vale madre y gravemente enferma de poder pisotea, denigra, mancilla el derecho a la libre expresión de las ideas.

Si no quiere ser observada, criticada, cuestionada, no hay más que de dos sopas para la señora: que se largue a su casa, a donde todos le rindan pleitesía y nadie la señale, o bien, que haga las cosas como se debe y no a su capricho, como ella quiere.

La política es el arte de resolver conflictos por la vía pacífica, a través del diálogo y los acuerdos, no como un gangster, por la vía de la violencia, las amenazas y las agresiones como lo hace la señora presidenta.

La fiscalía especializada en delitos contra la libertad de expresión abrió una carpeta de investigación en contra de la alcaldesa de Tamiahua y su lazarillo, Raúl Chavela Cisneros, quien estúpidamente, sin el mínimo criterio ni recato, metió la mano en el hormiguero.

Hasta entre los perros hay clases, unos más corrientes que otros, pero una cosa se confirma, cuando la perra es brava, hasta a los de casa muerde.