Enrique Quintana   |

Coordenadas   |

19 de junio de 2018   |

Si los resultados de las encuestas resultan ciertos, lo que va a suceder en México es que las estructuras y relaciones de poder se van a poner ‘patas arriba’.

Por ejemplo, en las entidades del país, tendremos una situación paradójica con los poderes locales: el partido del que provendría el presidente de la República quedaría apenas en tercer lugar en cuanto a número de gubernaturas.

Y el partido que ocuparía el tercer lugar en la votación federal quedaría aún como el que más gubernaturas tendría.

De acuerdo con la encuesta que hemos estado analizando en este espacio, de la Fundación Este País y Coparmex, se puede anticipar un triunfo de Morena en Tabasco, Chiapas, Morelos y la Ciudad de México. En Guanajuato, el PAN lleva las de ganar, mientras que en Jalisco el triunfo correspondería a Movimiento Ciudadano.

Hay tres entidades competidas. En Yucatán la disputa estará entre los candidatos del PRI y del PAN; y en Puebla y Veracruz, entre los candidatos del Frente y de Morena. En ninguna de estas tres entidades hay claridad en el resultado.

Supongamos que, de estos tres estados, el PRI gana Yucatán y en los otros dos, en uno gana Morena y en otro el Frente (PAN).

Bajo esta hipótesis, en las elecciones del 1 de julio, Morena se quedaría con 5 estados; el PAN (Frente) con dos; Movimiento Ciudadano con 1 y el PRI con 1.

Con este resultado, el PRI se mantendría como el partido con más gobernadores: 13.

En segundo lugar, quedaría el PAN, con 11 gobernadores. El tercero correspondería a Morena, con 5. En cuarto lugar, con un gobernador, estarían el PRD, Movimiento Ciudadano y un independiente.

Aunque hay cambio de gobernador o Jefe de Gobierno en 9 entidades, hay elección de Congresos locales en 27 entidades de la República.

Debido al ‘efecto AMLO’, lo más probable es que Morena se convierta en la primera fuerza política de un número de Congresos locales superior al de gubernaturas que va a ganar.

Los escenarios más conservadores señalan que Morena podría ser la fuerza número uno en 10 Congresos estatales. Pero otros escenarios indican que el número de legislaturas que podría obtener alcanzaría 15.

Es decir, entre 5 y 10 gobernadores podrían tener un Congreso con una mayoría opositora por parte de Morena.

En suma, el sistema político mexicano, tanto a nivel federal como a nivel local, se pondrá ‘patas arriba’.

Las interacciones de poderes van a cambiar en todos los planos, en los tres niveles de gobierno y en la interacción entre ellos.

Y el cambio va a ir más allá. El editorial que ayer publicó The Washington Post, ilustra que la interacción va a cambiar también en la relación entre México y nuestro vecino del norte, y lo más probable es que se haga aún más compleja y tensa.

Y yo agrego que, además, va a cambiar la relación entre los poderes, federal o locales, con la sociedad civil, incluyendo en ésta a los medios, a las organizaciones empresariales y a todo tipo de organizaciones que han tenido una presencia cada más activa en la discusión pública durante los últimos años.

Tal vez no hemos reflexionado lo suficiente, pero el cambio que operará en las relaciones de poder en México y las interacciones con la sociedad, no lo habremos visto en muchas décadas en el país.

Fuente: elfinanciero.com.mx/opinion/enrique-quintana