21 julio 2018 |
La Universidad Autónoma de México (UNAM) publicó un informe luego de varios años de investigación y advirtió sobre los peligros del síndrome metabólico.
El Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reveló que el consumo de bebidas azucaradas “promueve el síndrome metabólico (SM)”. De acuerdo al comunicado de prensa difundido por la institución, el SM se define como “una serie de signos que aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer”.

Para detectar este síndrome se toman en consideración distintos signos: obesidad central, presión arterial alta, aumento de triglicéridos en sangre, colesterol aumentado, secreción excesiva de insulina, resistencia a esta hormona e intolerancia a la glucosa. La existencia de tres o más de estos signos supone SM.

En este sentido cabe recordar que, tal como informó el Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (OMENT), el país azteca ocupa el segundo lugar en obesidad en adultos dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

UNAM

La investigación

La doctora Marcia Hiriart Urdanivia, directora del IFC, contó que para realizar el estudio hicieron pruebas con ratas a las que les dieron de beber refrescos azucarados. Tras dos meses sometidos a este régimen, los roedores presentaron aumento de la grasa abdominal, triglicéridos, insulina, resistencia a la misma e intolerancia a la glucosa. Todos los signos del SM.

La investigadora explicó que con este experimento apuntaron a saber qué ocurre con las células beta –encargadas de sintetizar y segregar la insulina– en la inflamación crónica. Esta última es generada por la grasa abdominal que produce adipocinas y glóbulos blancos que producen citocinas.

La diabetes tipo 2 aparece cuando las células beta han sido estimuladas en exceso durante mucho tiempo y se agotan, lo que las vuelve incapaces de producir suficiente insulina imposibilitando mantener la concentración de glucosa en niveles normales.

“Lo más importante es que el síndrome metabólico se puede revertir si hacemos ejercicio y mantenemos una dieta adecuada, evitando así que se desarrolle diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer”, apuntó Urdanivia.

Políticas públicas

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) de 2016, también citada por OMENT, en México el sobrepeso impacta en todas las edades. Entre los 5 y los 11 años lo padecen 3 de cada 10 personas; entre los 12 y 19 el número ascienda a 4 cada 10; y en los mayores de 20 se dispara abarcando a un 70% de la población.

Frente a ese escenario –que se sostiene hace varios años– el Estado mexicano impuso, en enero de 2014, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) del 10% para las bebidas azucaradas. Tal como recordó el portal Sin Embargo, durante el primer año que estuvo vigente el IEPS, la compra de este tipo de productos cayó un 6% y se incrementó en un 4% la venta de agua mineral.

No obstante, los especialistas sostienen que esto es insuficiente. Fiorella Espinosa de Cándido, investigadora en salud alimentaria de la ONG El Poder del Consumidor, dijo al mismo medio que “no es suficiente un impuesto” y lo que se requiere es “una política integral que genere una transición de esta alimentación inadecuada que está teniendo la población a una más saludable a base de alimentos frescos y nutritivos”.