Forbes Staff   |    julio 21, 2018  |

Por ejemplo, el Jetta de Volkswagen en su modelo básico que se fabrica y vende en el país lleva dos bolsas de aire, mientras que, en EU, pese a salir de la misma planta, lleva seis (bolsas de aire) y control de estabilidad.

En México, seis de cada 10 autos de los modelos más vendidos no podrían, en su versión más económica, ser vendidos en economías más avanzadas, de acuerdo con el programa de evaluación de vehículos nuevos para la región, Latin NCAP.

La evaluación, de acuerdo con el periódico El País, muestra que el auto Ford Figo que se vende en México, sólo cuenta con bolsas de aire frontales en el paquete básico, lo que contrasta con la mayoría de los países europeos, donde el mismo coche tiene un precio “ligeramente” inferior y cuenta, con bolsas de aire frontales, de protección lateral, ABS y control electrónico de estabilidad.

“Hasta este año, el Volkswagen Jetta básico que se fabrica y vende en México lleva dos bolsas de aire, mientras que en EU, pese a salir de la misma planta [de ensamblaje], lleva seis (bolsas de aire) y control de estabilidad”, comentó Alejandro Furas, secretario general de Latin NCAP.

De acuerdo con el estudio, lo mismo ocurre con el Mazda 2, que se fabrica en México y tiene sólo dos bolsas de aire, a diferencia de los modelos que se venden en Europa y que tienen seis bolsas de aire y además control de estabilidad.

La Profeco y Latin NCAP pidieron a los 18 mayores fabricantes que se comprometan con un código ético para que los vehículos que venden en el país ofrezcan exactamente el mismo nivel de seguridad que los que se venden en EU, Europa, Japón o Australia.

“El Código de Ética para la Industria Automotriz pide un trato igualitario para los consumidores mexicanos que el dado a consumidores de otros países, anteponiendo la vida, la integridad y la salud física a los intereses económicos”, dice el código que se puede ver en la pagina de la Latin NCAP.

Para Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de seguridad vial de El Poder del Consumidor, es el escenario más reservado.

“Como hay serias deficiencias en el seguimiento, estimamos que podrían ser hasta más de 24.000 muertes cada año. La confiabilidad de los datos es otra tarea pendiente”, dijo Brodziak.

Fuente: FORBES.COM.MX