Por Matías S. Zavia   |

7 de agosto, 2018   |

En 2001, el radiotelescopio australiano Parkes recibió una señal tan fuerte que en solo 5 milisegundos emitió tanta energía como el Sol en un mes. Se conoce como el “estallido de Lorimer” en honor a su descubridor y es la primera de una pequeña lista de señales del espacio denominadas “ráfagas rápidas de radio”.

17 años después, los astrónomos han detectado un nuevo estallido con una extraña particularidad: su frecuencia es de 580 MHz, casi 200 megahercios más baja que la de cualquier otro pulso de radio que hayamos detectado antes.

La misteriosa señal fue recibida el 25 de julio por el Observatorio Astrofísico Dominion, en la Columbia Británica de Canadá, y ha sido bautizada como FRB 180725A por las siglas de fast radio burst y la fecha en la que se detectó.

Si bien se trata de una detección real, la señal acaba de ser anunciada y no ha sido revisada aún por pares para verificar que, efectivamente, provenga del espacio. Ninguna comprobación está de más desde que, en 1998, los astrónomos descubrieron un extraña señal de radio que provenía de un horno microondas. No fue hasta 2015 que una investigación confirmó el origen del estallido: alguien estaba abriendo la puerta del microondas antes de que el contador llegara a cero.

Pero las ráfagas rápidas de radio son un completo misterio. En 2017, los astrónomos consiguieron aislar una señal conocida como FRB 121102 que se repite cada cierto tiempo y descubrieron que proviene de una galaxia apenas visible a 3000 millones de años luz de nuestra Vía Láctea.

Lo que aún no sabemos con certeza es qué causa estos estallidos, o si hay distintos tipos. La mayoría solo son detectados una vez, lo que dificulta su investigación. Podrían provenir de estrellas de neutrones, pero también de agujeros negros o de objetos hipotéticos como los blitzars.

La detección de la primera ráfaga rápida de radio por debajo de los 700 MHz solo añade más dudas a un asunto de por sí misterioso.

Fuente: https://es.gizmodo.com