CIRCULA PROPAGANDA CONTRA EL CIGARRO ELECTRÓNICO

Por Ricardo C Flores

El anuncio es propaganda de la Secretaría de Salud, y está narrado por la psicóloga Angélica Ocampo, especialista en adicciones.

Los argumentos informativos están plagados de desatinos graves, especialmente cuando se compara con el cigarro de combustión (de tabaco). Esto me hizo reflexionar sobre si nuestra Secretaría de Salud es ingenua o descuidada, o hay un propósito mayor oculto detrás de este anuncio.

 

Es importante mencionar que nadie jamás, en tiempos recientes, ha argumentado que el cigarro electrónico no sea dañino. Lo es. De eso estamos seguros. Pero también estamos seguros de que cambiar el cigarro de combustión, por el electrónico, tendrá grandes beneficios en nuestra salud.

LA PROPAGANDA DE LA SECRETARÍA

¿Qué es lo que argumenta la Secretaría de Salud y la psicóloga Angélica Ocampo?

1. El cigarro electrónico mata a muy temprana edad, exactamente igual que el consumo de tabaco.

En 2017, la Universidad de Saint Andrews, fundada en 1410 en Escocia y pionera en la investigación médica y científica desde 1870, realizó y publicó un estudio comparando las toxinas cancerígenas entre el vapor y el humo, estimando el riesgo de cáncer en la vida del consumidor de cigarros de combustión y del consumidor de cigarro electrónico.

En el resultado, el estudio observó con claridad que el riesgo de cáncer por consumir cigarro electrónico es de 1% en relación con el que consume cigarros de combustión.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28778971

2. El cigarro electrónico daña y también mata. Genera enfermedades como cáncer e infartos al corazón.

Como ya se mencionó, sabemos que el cigarro electrónico daña, y de hecho ya sabemos que tanto daña (aunque no con absoluta precisión). Pero… ¿mata?

En enero de 2018, la NASEM (academia nacional de ciencia de Estados Unidos) publicó un reporte que analiza los posibles daños a largo plazo del cigarro electrónico. El reporte expuso que al día de hoy, no se tiene evidencia suficiente asociada con cambios a largo plazo en el ritmo cardíaco, presión cardíaca o función cardíaca.

Además, el mismo documento reporta evidencia determinante en que al sustituir por completo el cigarro de combustión por el electrónico, se reduce la exposición a muchos químicos y carcinógenos (agentes que producen el cáncer).

http://nationalacademies.org/…/public-health-consequences-o…

En 2017, la más grande organización independiente de investigación del cáncer del mundo, Cancer Research UK, fondeó el primer estudio del cigarro electrónico a largo plazo, comparando la exposición tóxica entre personas que cambiaron el cigarro de combustión por el cigarro electrónico y “vapearon” por 16 meses, y personas que continuaron fumando.

El resultado demostró una amplia reducción de carcinógenos y compuestos tóxicos en los consumidores de cigarro electrónico en comparación con los fumadores de tabaco.

http://annals.org/…/nicotine-carcinogen-toxin-exposure-long…

LA OPINIÓN DEL RESTO DEL MUNDO

Desde el 2016, en Inglaterra se hizo un consenso entre las 13 organizaciones de salud más prestigiosas para animar a los fumadores a intentar el cigarro electrónico.

Por este y muchos otros estudios que han mostrado pruebas a favor del consumo del cigarro electrónico en comparación con el cigarro de combustión, muchos países se han unido ya a la legalización total o restringida de estos productos.

Entre los países que lo autorizan están Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Rusia, España y Reino Unido.

Entre los que lo autorizan restringidamente están Australia, Hungría, Suecia y Dinamarca.

Entre los que lo prohíben por completo están Venezuela, Colombia, Brasil, Uruguay y México.

En 2017, Nueva Zelanda cambió por completo su postura sobre los cigarros electrónicos y los legalizó. En Canadá sucedió lo mismo.

No parece sorprender que los países primer-mundistas lo autoricen, y tampoco que México lo prohíba. Pues desde luego, siempre uno o varios pasos atrás.

LA DUDA

Es penoso el hecho de que la Secretaría de Salud de México ignore, por completo, los estudios de las mejores escuelas de medicina, los mejores centros de investigación, y las mejores organizaciones de salud del mundo, y que encima aseguren que su información es la correcta.

Muchos otros estudios e investigaciones que han realizado universidades como Harvard, y periódicos como The Guardian o NY Times, coinciden en que el cigarro electrónico es atractivamente menos dañino que el cigarro de combustión.

Si consideramos la terca conducta de la Secretaría de un país en crecimiento como México, y le añadimos los ingresos estratosféricos de las farmacéuticas y hospitales por tratamientos de cáncer (87.8 billones de dólares en 2014 en E.U.A.), no es extraño llegar a preguntarnos si existirá un motivo oculto detrás de este tipo de propaganda.

CONCLUSIÓN

Al día de hoy, con excepción de México (aparentemente), todos los estudios del mundo indican que el daño al consumir el cigarro electrónico es significativamente menor que al fumar tabaco.

Esa preocupación hoy ha quedado atrás en el resto del mundo. Sin embargo, se pude observar otra preocupación general entre los especialistas, y es de carácter ético: el cigarro electrónico podría inducir a los jóvenes, que nunca han fumado, a empezar a fumar.

Sí, es cierto, pero la palabra clave aquí es “podría”. Yo no me atrevería a contradecir a los más grandes analistas del mundo, pero si puedo externar mi opinión, y creo que no deberíamos privar jamás a las personas de un recurso para prolongar su vida, por algo que “podría ser” pero aún no tenemos evidencia.

RF

Extraido de Facebook ver publicación original.

Te invitamos a observar y analizar la información del siguiente video en el cual se exponen puntos importantes sobre el tabaco y la reducción de daños.