• Quien aun duda que la cuarta transformación es en serio y que a todas las capillitas les va a tocar su fiestesita…

    Hoy más que nunca se pone a prueba la lealtad de las fuerzas armadas…Al tiempo.

Derogar el “fuero de guerra”, primer objetivo de Morena en San Lázaro; va por la “democratización de las fuerzas armadas”

En su primera batalla legislativa, los diputados morenistas subirán al pleno del congreso una iniciativa para reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, el Código de Justicia Militar, la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) y la Ley Orgánica del Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada (Banjercito).

¿Qué es lo que quieren los diputados de Morena? Buscan derogar el fuero de guerra, crear Jueces Penales Federales en materia militar, así como acabar con los artículos que definen las competencias de los tribunales militares, derogar todos los artículos relacionados con la conformación del Tribunal Superior Militar, los Juzgados Militares y el perfil de los Magistrados y Jueces Militares.

Los diputados buscan también modificar la Ley del ISSFAM para que en adelante el Director General del instituto sea nombrado por los integrantes de la Junta Directiva y que ésta a su vez pueda nombrar a los funcionarios y empleados de las distintas áreas a partir de las propuestas hechas por el Director General.

La Exposición de Motivos de este proyecto de iniciativa de ley -que fue afinado hasta legar llegar a una cuarta versión- perfila una verdadera revolución al interior de las fuerzas armadas desde la perspectiva y el conocimiento de ex integrantes del Ejército Mexicano que participaron en su elaboración.

Derogar el fuero de guerra, redefinir el papel y los límites del aparato de Justicia Militar, revisar a fondo la cadena de mando y acabar con la discrecionalidad en la aplicación de la ley castrense son algunos de los aspectos de la gama de reformas que Morena planea sean aprobadas en el Congreso de la Unión.

El paquete de cambios es más amplio y tendrá efectos a profundidad en las estructura, funcionamiento y dinámica de las fuerzas armadas mexicanas.

El proyecto detalla que históricamente los mandos de las fuerzas armadas han defendido la existencia del Fuero de Guerra porque así les ha convenido, argumentando que derogarlo o modificarlo equivaldría a acabar con la disciplina militar. El texto señala que la idea de los mandos es que el fuero de guerra, en esencia, constituye un severo cuestionamiento a lo que debe ser el estado de derecho.

En este contexto, el proyecto señala que “trasladar los juzgados militares al Poder Judicial, NO significa atentar contra la disciplina militar, más bien es la única forma de dotar a los integrantes de las Fuerzas Armadas y sus familias, de seguridad jurídica, como elemento mínimo de protección de Derechos Humanos dentro de la institución, a través de jueces independientes, libres de adoctrinamiento(adormecimiento emocional), que no obedezcan ciegamente a las órdenes muchas veces prejuiciosas del Secretario de la Defensa Nacional y de Marina”.

Mas bien, ello significaría “inclusive trasladar la investigación de los delitos estrictamente contra la disciplina militar, a la Fiscalía General de la Republica para otorgar certidumbre jurídica a la comunidad militar”.

El análisis en la Exposición de Motivos advierte que en las fuerzas armadas mexicanas existe una “simulación de justicia” y que esta constituye “el sustento de la impunidad en la cadena de mando, empleando la complejidad del sistema militar para entorpecer las investigaciones de origen civil y deslindar así a los altos funcionarios para que en los casos de operaciones fallidas, solo se procesen penalmente a los oficiales subalternos y personal de la tropa, socavando la moral y la efectividad operativa de las Fuerzas Armadas”.

El razonamiento que presentarán los diputados de Morena asegura que la decisión del legislador plasmada en las leyes militares de 1917 ha sido un error, pues dejó en manos de una sola persona o corporación un conjunto de poderes que han permitido un manejo discrecional de la justicia militar.

Por estas razones los legisladores pedirán que el pleno apruebe la derogación “inmediata” del Fuero de Guerra o Justicia Militar, y que este se limite exclusivamente para una potencial situación de guerra.

Temas como la creación de un Estado Mayor Conjunto, la reducción en el número de generales y almirantes, la eventual llegada de un funcionario civil al frente de “una única Secretaría de la Defensa Nacional”, la obligación para que su titular comparezca ante el Congreso de la Unión para rendir cuentas de su administración y la recomposición de la orgánica del Ejército Mexicano son también parte del paquete de reformas que Morena presentará en la Cámara de Diputados.

Algunos de los puntos del proyecto de iniciativa son los siguientes:

La desaparición del Estado Mayor Presidencial y su sustitución por un cuerpo especial de protección al Presidente Constitucional, para romper esa subordinación material del Ejecutivo a la élite militar, que hasta la fecha le ha permitido fijar su propio limite en otorgamiento de privilegios por encima de la soberanía nacional.
La fusión de las fuerzas armadas de tierra, mar y aire, en una única Secretaría de la Defensa Nacional, al mando de un Secretario de Defensa civil, e incorporando de expertos civiles, libres de adoctrinamiento militar y por lo tanto sensibles a los problemas sociales y su relación con el tejido social.
La creación del Estado Mayor Conjunto de las tres Fuerzas Armadas (Ejercito, Fuerza Aérea y Marina Armada) y, en general, la decisión de otorgarle prioridad al concepto «conjunto» para todas las políticas, estrategias y líneas de acción en la materia de Defensa Nacional.
Rendición de cuentas de las Fuerzas Armadas en tiempo y forma a la Auditoria Superior de la Federación.

Restructurar la orgánica de la Sedena para modificar la correlación de mandos de por unidad (brigadas, batallones, compañías) es otro de los objetivos en las reformas que planteará Morena bajo el argumento de que “un proceso de reingeniería administrativa y operativa al interior de las Fuerzas Armadas, revisando inclusive los grados jerárquicos estrictamente necesarios de acuerdo a las funciones orgánicas podría arrojarnos la posibilidad inclusive de eliminar algunos grados militares del Ejército Mexicano como: Sargento Segundo, Capitán Segundo, Teniente Coronel, General de Brigada y General de División, con sus equivalencias en la Fuerzas Aérea y Marina”.

La eventual modificación de la escala jerárquica militar quedaría así:

GRADO JERÁRQUICO UNIDAD A COMANDAR ADSCRIPCIÓN POLÍTICA
Soldado Sin mando
Cabo Escuadra (4 efectivos)
Sargento Pelotón (9 efectivos)
Subteniente Mando Accidental de Sección (27 efectivos)
Teniente Sección (27 efectivos)
Capitán Compañía (Aprox.100 efectivos)
Mayor Batallón (De 500 a 800 efectivos) Acorde a necesidades operativas
Coronel Brigada (De 2000 a 5000 efectivos) Acorde a necesidades operativas
General División (De 6000 a 20000 efectivos) Una por cada entidad federativa

Otros puntos relevantes tienen qué ver con la división territorial militar y en particular con la existencia de las Regiones Militares, que en la propuesta son presentadas como obsoletas ya que esa forma de dividir al país para fines bélicos corresponde a una realidad que hoy no existe.

Esta nueva forma de organizar a la Fuerzas Armadas “no daría como resultado una Zona Militar por cada entidad federativa, misma que deberá estar dotada de medios operativos y logísticos necesarios para operar como “Gran Unidad Superior” (División) al mando de un General (grado máximo militar propuesto) eliminando las actuales Regiones Militares”, señala el proyecto.

En lo que sería una reconfiguración sin precedentes en las fuerzas armadas mexicanas, la bancada de Morena propondrá revisar la pertinencia de conservar las armas de Artillería, Blindada y Zapadores las cuales subsisten “por tradición”, pero en realidad representan un alto costo de mantenimiento y operación, aunado a “su poca o nula posibilidad de empleo para una situación bélica”.

En todo caso, los diputados propondrán que se analice a detalle “la idea de transformar todas las unidades de las Fuerzas Armadas en Batallones de Fuerzas Especiales y algunas aeromóviles”.

El proyecto de iniciativa de ley plantea que “no puede negarse que la Democratización de las Fuerzas Armadas, es un pendiente nacional, es urgente dar certeza jurídica a la comunidad militar y garantizar el bienestar de sus familias, subrayando que debido al perfil de ingreso de la comunidad militar a tales instituciones y a su preparación sui generis en técnicas y habilidades de administración de violencia, sus familias representan el único enlace con el tejido social lo suficientemente fuerte como para hacerlos resistir todo tipo de tentaciones contrarias a la sociedad”.