POR NOE FLORES CORTÉS  |

*Mi Libreta de Apuntes*  |  16 de diciembre, 2018  |

En el futbol, como en la vida misma, se vale ganar, empatar y hasta perder, pero lo que no se vale, es dejar de luchar o no hacerlo jamás, por eso aplica que hay maneras de perder y esto viene a colación por la gran final del futbol mexicano, donde el resumen debe ser: Felicidades América.
El nuevo campeón es América y lo es, porque quiso ganar, aprovechó las opciones y las concretó, ante un rival que sencillamente no se enteró jamás que esta era una final y no un juego de la jornada tres o cuatro.
Cruz Azul se murió de nada, sí, de nada, pues nunca jugó la final, nunca quiso jugarla, varios de sus jugadores, no querían saber nada del balón, no querían estar en la cacha, mucho menos podemos hablar de compromiso, de profesionalismo y de sentimiento o si usted lo prefiere, de vergüenza deportiva.
Dicen en el barrio que hay que darse un “tiro” con cualquiera, luchar hasta el último aliento y si te ganan, pues dale la mano al rival y felicítalo, pero no puedes “morirte” de nada, como le pasó a Cruz Azul anoche en su casa del Azteca, que jamás atacó, jamás tiró a gol y no tuvo un diez que pensara en crear una jugada de peligro, pero además, tuvo miedo de perder y también de ganar.
Cuando Cruz Azul estuvo abajo en el marcador se dedicó a tirar pelotazos al frente facilitándole el trabajo al América, que esperó atrás y contragolpeó como lo sabe hacer bien y era cuestión de tiempo, para que hiciera el segundo gol.
Felicidades América por el título y Cruz Azul, para ser campeón hay que ganar finales y para ganar finales, hay que jugarlas… Y por hoy se acabó.