Columna Usted Dirá…

Por: Roberto Valerde García  |

Cambia, todo cambia…..Cambia el pelaje la fiera, cambia el cabello el anciano y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño, afirmaba la “cantora” argentina, Mercedes Sosa; pero en Veracruz parece que nada, nada cambia, por el contrario, muchas cosas van de mal en peor. Honestamente ya no entiendo si lo que nos vendieron en las últimas campañas era la “esperanza” o la desesperanza de México y del estado.
La nueva administración estatal ya tiene 40 días en funciones y, en principio, no terminan de tomar el timón ni de acomodarse y además de estar despidiendo y acosando a burócratas, no se observan muchas acciones del “nuevo gobierno”.
Y lo entrecomillo, porque tal parece que no hubo transición, más bien se asemeja a una continuación del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares que llegó con el hacha bien afilada, cortando cabezas y despidió a más de ocho mil trabajadores de todas las dependencias del gobierno.
El primero de diciembre entraron en funciones Cuitláhuac García Jiménez y los miembros de su gabinete y sabe usted qué hicieron diferente. ¡Bingo! Acertó, nada. De igual manera sin la menor consideración, en la víspera de la navidad y el fin de año, dejaron sin sustento a cientos de familias, porque despidieron a mujeres y a hombres por igual, por el pecado de haber trabajado en la anterior administración del irascible Miguel Ángel Yunes, pero más que la verdad, para usar las oficinas públicas como agencias de colocación de sus incondicionales, de sus colaboradores, de los recomendados y de quienes se vendieron a los morenos a cambio de tener un trabajo. Fueron muchos los compromisos adquiridos para ganar y ahora hay que pagarlos.
Me cuesta mucho trabajo imaginar, no logro concebir al gobernador del estado departiendo alegremente la Noche Buena o el 31 de diciembre en torno de una mesa con las mejores viandas, los más caros vinos y champagne, intercambiando costosos regalos, probablemente de las mejores marcas, campante, despreocupado, mientras en muchos hogares ex empleados de gobierno no tuvieron ni para cenar un pollo.
Este columnista tiene en su poder oficios o memorandos que han circulados internamente en las diversas secretarias estatales a través de los cuales se informa a los empleados que los nuevos horarios son de 9:00 de la mañana a 21:00 horas con sólo una hora para comer, es decir, son jornadas de 12 horas, violatorias de la ley y, lo que es peor, únicamente se pagarán salarios base y se retiran las compensaciones.
Para llamarle a las cosas por su nombre y no andar con hipocresías, a quienes no puedes despedir por antigüedad o las razones que sea, les están aplicando la aburridora para que voluntariamente a fuerza, ellos mismos renuncien.
El 15 de julio pasado, en la Plaza Lerdo de la capital del estado, el entonces gobernador electo afirmó que “viene una etapa inédita en el país y en el estado, tenemos la responsabilidad de corresponder a las expectativas con que la gente salió a las urnas, vamos a cumplir con la transformación de nuestro estado y no le vamos a fallar a la gente…..” Upsss, vaya forma de no fallarle a la gente, más hubiera valido una mentada de madre y no una burla de ese calibre.
El primero de diciembre de 2018, luego de rendir protesta como gobernador constitucional del estado, García Jiménez hizo pública la “Declaratoria de Programa Emergente por Crisis de Violaciones de Derechos Humanos en Materia de Desaparición de Personas en Veracruz”.
Lo más absurdo es que por parte de la policía del estado continúan las violaciones a las garantías elementales de los ciudadanos y como botón de muestra tenemos el caso ocurrido la tarde del 31 de diciembre, cuando elementos de la Fuerza Civil detuvieron a la familia del señor Abraham Rosado Zárate en la comunidad Santa Rosa, municipio de Actopan, de donde son originarios, aunque ellos radican en los Estados Unidos.
Al parecer les marcaron el alto y al no detenerse, los persiguieron, hubo disparos al aire, sin importar que también viajaban niños, uno de los cuales por cierto con su celular filmó todo lo ocurrido y evidencio el atropello por parte de los policías.
Según Hugo Gutiérrez Maldonado, secretario de Seguridad Pública importado de Nuevo León y quien por obvias razones desconoce Veracruz, sus gendarmes “sometieron a los agresores” y les “aseguraron armas de fuego largas y cortas”, 178 cargadores útiles y un cargador desabastecido. Aunque nunca las mostró públicamente y como dicen, “de lengua me como un plato”. ¿Usted le cree? Yo tampoco.
La familia fue puesta a disposición del Ministerio Público Federal, donde no se encontraron evidencias de su culpabilidad, por el contrario se comprobó que se violaron sus derechos humanos, además de que salió negativa la prueba para verificar si habían disparado.
En el gobierno de Yunes fue presumiblemente la policía estatal la que habría ejecutados a dos jovencitas menores de edad en el municipio de Río Blanco y hace relativamente poco, la policía de Orizaba dio muerte a dos hermanos. Ambos casos indignaron a la sociedad, en ambos se trató de encubrir a los responsables y de criminalizar a la víctimas, ambos casos siguen impunes.
Todo sigue igual. Terrorismo y explotación laboral, castigo al trabajo y premio a la holgazanería; desdeño a los años de experiencia y al servicio profesional de carrera, pero favorecimiento a las recomendaciones y compadrazgos; declaratorias de crisis por violaciones a los derechos humanos, aunque la policía se empeña en demostrarnos un día sí y otro también que siguen siendo los número uno en pisotear las garantías de los veracruzanos. Pero de ese tema y del fuereño secretario de Seguridad Pública hablaremos en próxima entrega. Nada, nada cambia en Veracruz.