OPINIÓN   |   Usted Dirá… Por: Roberto Valerde García  |

Basado en mi trayectoria de casi 27 años dentro de los medios de comunicación, hoy afirmo que no hay enemigos más íntimos de los periodistas, que los propios periodistas.
Aunque el refrán popular afirma que «perro no come perro», es decir, que un animal carnívoro no come carroña de otro de su misma especie o, dicho desde un contexto social, que los miembros de un determinado gremio tienden a evitar conflictos entre ellos; lo cierto es que, dentro del gremio periodístico esto es letra muerta, pues a caso los propios periodistas nos hemos atrapado en una espiral viciosa de frustración, caos, egolatría y que muchas veces nos lleva a actuar como si fuéramos nuestro peor enemigo.
En Veracruz, uno de los estados más peligrosos y con menos garantías para ejercer el periodismo, la triste realidad que padecen los comunicadores es de explotación, desunión y amenaza latente de muerte.
A lo largo y ancho del estado existen infinidad de “asociaciones” y “uniones” de periodistas: policiacos, regionales, deportivos, columnistas, de mujeres, fotógrafos, caricaturistas, editores, todas con fines distintos y desiguales; no hay un objetivo común. ¿Qué beneficios les dan a sus socios? Son contadas las que pueden responder y mostrar en los hechos que cumplen con un propósito, otras tantas son verdaderos elefantes blancos, clubes de amigos para pasar la charola, para organizar taquizas, carnes asadas, tomarse unos tragos y rifar regalos.
El 18 de diciembre de 2012, se establece un precedente en Veracruz al crearse por mandato constitucional la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), encargada de atender y proteger la integridad de los comunicadores, así como de promover las condiciones para el libre ejercicio de esta profesión, con pleno respeto al derecho a la información y a la libertad de expresión.
En 2013, su primer año de vida, la CEAPP ejerció un presupuesto de 15 millones de pesos y en los años subsecuentes cuanto más, le han otorgado 20 millones de pesos para todo un año de operaciones. Dicha suma, se gasta –pesos más, pesos menos- de la siguiente forma: servicios personales, 14 millones 845 mil pesos; materiales y suministros, alrededor de un millón de pesos; servicios generales, alrededor de tres millones, de tal suerte que quedan   para “ayudas” a los comunicadores menos de un millón de pesos.
No existe un censo actualizado de periodistas, pero bajo un supuesto de que existieran mil comunicadores a lo largo y ancho de la entidad, entre mujeres y hombres que cubren todas las fuentes para prensa, radio, televisión y medios digitales, hablaríamos de que les tocarían a cada uno entre 600 y 800 pesos anuales en caso de requerir algún apoyo. O sea, nada.
Pero hay que decirlo con todas sus letras, este menosprecio presupuestal a los periodistas emerge del gobierno del estado, de la Coordinación General de Comunicación Social y de los diputados del Congreso del estado que son quienes aprueban la Ley de Ingresos y Egresos para el Ejercicio Fiscal en curso.
Me consta, soy testigo de que los directivos de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, en la medida de sus posibilidades, brindan toda la ayuda posible a los compañeros periodistas que son amenazados o que han sido víctimas de algún atentado y que requieren desplazarse, cambiar de residencia e incluso salir del país por algún tiempo para salvaguardar su vida. Se les provee asistencia legal, económica y de salud.
En los días recientes los demonios andan sueltos y desde las sombras del poder se inició un bombardeo mediático contra la actual directiva de la CEAPP, obviamente, se trata de periodistas descalificando y atacando a periodistas. Perro comiendo a perro.
Sería ingenuo pensar que todo es fortuito, por su puesto que no, es evidente que desde alguna importante oficina del palacio de gobierno se están lanzando los misiles con el claro propósito de tomar por asalto y tener el control de esta Comisión que, se supone, es un organismo autónomo, pero que en poder de mentes torcidas puede convertirse en un brazo armado y de control de la prensa estatal.
¿De quién es la mano que mece la cuna? ¿quién está billeteando a los tiradores? ¿quién anda como en campaña, tan desenfrenado que hasta paga publicidad para aparecer en las más importantes redes sociales cual “Toro Valenzuela”?
Tal cual lo recomienda Sun Tzu en el “Arte de la Guerra”, el autor intelectual de estos ataques mediáticos, utiliza al enemigo para derrotar a su enemigo y ser más poderoso, para “vencer sin combatir”. Idiotas, quienes se alquilan por unos pesos y se dejan mover los hilos cual marionetas. Tiran la piedra y esconden la mano. No es nada personal contra nadie, a quien le venga el saco, que se lo ponga.
El referido organismo administra y opera con las miserias que le da el gobierno. Se escuchan voces y se leen epístolas que exigen la dimisión de los directivos ante la falta de resultados, pero….. por ejemplo ¿qué resultados tangibles, concretos, nos da a los periodistas la Comisión Estatal de los Derechos Humanos con un presupuesto de 52 millones 597 mil 200 pesos para el ejercicio 2019 o la también disputada Fiscalía General del Estado con un manejo presupuestal de dos mil 045 millones 029 mil 411 pesos.
Todos sabemos que no hay avance en las investigaciones de crímenes contra periodistas y ahí es donde no escucho ni leo a los colegas pidiendo el esclarecimiento de los crímenes y procurando justicia a las familias de los periodistas, ahí existen motivos para exigir, porque es inconcebible tanta negligencia y tortuguismo, con tantos millones para poder operar.
Desaparecer la CEAPP dejaría en peor desamparo a los periodistas que ya llevamos a cuestas: bajos salarios, explotación, falta de profesionalización, agresiones y amenazas.
Los actuales tiempos violentos nos exigen a los periodistas al menos coexistir, pugnar por el bienestar colectivo, dejas de lado las simulaciones, la politiquería de bajos vuelos y evitar, ya no tan sólo ser nosotros la noticia, sino dejar de ser actores principales de “infoentretenimiento”.

Iván Joseph Luna Landa Iván Joseph Luna Landa Eric Cisneros Burgos Cuitláhuac García Jiménez Ana Laura Pérez Mendoza Jorge Morales Gilberto Haaz Diez Arturo Reyes Isidoro