Usted Dirá…

Por Roberto Valerde García  |

 

Así como Carlos Salinas de Gortari, al igual que Efrén López Meza, ex alcalde de Veracruz o que el ex gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa; exactamente en la misma dimensión es repudiado y hasta odiado el ex alcalde orizabeño, Martín Cabrera Zavaleta, por parte de médicos, enfermeras, camilleros, choferes, personal administrativo y hasta de intendencia de las clínicas y hospitales del IMSS en la delegación Veracruz Sur que comprende desde Orizaba hasta Las Choapas. Y es que su oscuro pasado y fama de corrupto es del dominico público.

El rechazo es unánime, el ex priista ha logrado unir a todos, pero en su contra. Al conocerse sus pretensiones guajiras de convertirse en delegado del IMSS en la región Veracruz-Sur, trabajadores de confianza, así como del sindicato, alzaron la voz de inconformidad y advirtieron que con un “hampón de ese calibre al frente del instituto, en breve no habrá ni para gasas, curitas, alcohol ni agua oxigenada, ante obvios e inminentes saqueos”.

Las necedades cuestan caras y ojalá que Manuel Huerta Ladrón de Guevara, el “super” delegado en Veracruz no cometa la osadía de avalar a alguien tan desprestigiado como Cabrera Zavaleta, considerado por muchos más que un cartucho quemado, es repugnante, escoria de la clase política.

Los trabajadores que dialogaron con este columnista, dijeron que para el buen funcionamiento de la delegación y todas las áreas que comprende, se requiere de un profesionista de renombre, honesto, trabajador, responsable, que conozca el Seguro Social por dentro y por fuera, pero también se necesita voluntad política para hacer un cambio de raíz.

Y es que desde los tiempos de Jaime Blanco Macip, de Miguel Ángel Llera Bello o de Jon Gurutz Rementería Sempé, se escuchan muchos comentarios sobre la falta de transparencia en el manejo de las finanzas del Instituto Mexicano del Seguro Social en el sur de Veracruz.

Y sin ir muy lejos, basta mencionar que la mañana de este martes, Jorge Tubilla Velasco e Israel García Iñiguez, fueron cesados como delegados del IMSS Veracruz Sur y Norte, respectivamente, luego de que desocuparon sus oficinas y se despidieron formalmente de sus colaboradores más cercanos.

Pero al menos en el caso de Tubilla, en los pasillos de la delegación, así como en los hospitales regionales de Orizaba y Córdoba se escucha decir, que a través de prestanombres, a su paso por la delegación del Seguro Social se habría hecho de al menos tres guarderías en la zona de Coatzacoalcos, una de ellas, incluso con capacidad para 200 pequeños de diversas edades.

¿Guarderías?, ¿qué no son un grave riesgo y altísima responsabilidad? Sí, por supuesto que sí, pero también debo comentarle que son un jugoso negocio, que hoy en día deja millonarias ganancias a quienes han tenido las palancas, los compadrazgos, los padrinos y la fortuna de obtener una concesión para operar una guardería.

Actualmente el IMSS le paga a los dueños de las guarderías un subsidio de aproximadamente 3 mil 800 pesos mensuales por cada niño que atienden, es decir, cuidar a 10 hijos de empleados asegurados, implica una fabulosa ganancia mensual de 38 mil pesos, simplemente por una decena, pero si se trata de 200, entonces hablamos de 760 mil pesos al mes. Es decir, si los rumores son ciertos, Tubilla Velasco no dio paso sin huarache, se despachó con la cuchara grande y obtuvo un excelente seguro de retiro, como para no preocuparse el resto de sus días.

Las malas lenguas nos comentan que inclusive, sabiendo que sus días estaban contados, el originario de Coatzacoalcos habría aprovechado su encargo y envió a trabajadores de la institución a realizar trabajos de acondicionamiento y mantenimiento de sus nuevos negocios; es decir, podría haber incurrido en tráfico de influencias, como en desvío de recursos humanos y materiales.

En la delegación Veracruz Sur existen 28 estancias, incluidas las tres del ex delegado, primo de Karime Macias Tubilla. Una en Ciudad Mendoza, siete en Orizaba, una en Huatusco, una en Tierra Blanca, cuatro en Córdoba, una en Acayucan y las restantes están divididas entre Minatitlán y Coatzacoalcos.

Seguramente usted, amable lector está informado que hace unas semanas se anunció un considerable recorte presupuestal al Programa Estancias Infantiles (PEI) para Madres Trabajadoras, que manejaba la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), ahora llamada Secretaría de Bienestar, ante presuntos malos manejos detectados.

¿Y en las guarderías del IMSS todo es transparente?, ¿ahí no hay malos manejos ni corrupción?, ¿todas cumplen cabalmente con las medidas de higiene y seguridad?, ¿no existen monopolios en su manejo?, ¿están o no involucrados funcionarios o ex funcionarios del Seguro Social?, ¿realmente se aprendieron las lecciones que dejó el fatídico incendio en la guardería ABC de Hermosillo? Sólo son preguntas que alguna autoridad debería responder.

Lo que si nos queda muy claro es que las guarderías del IMSS son un millonario negocios controlado por unos cuantos. Comentarios y sugerencias a rvalerdeg@gmail.com