Línea Caliente   |   Por Edgar Hernández*   |   26 de febrero, 2019  |

¡La jueza está denunciada por tortura, asociación delictuosa, falsas denuncias, abuso de autoridad, usurpación de funciones e incumplimiento de un deber legal!

De pronto una de las más señaladas aliadas de Miguel Angel Yunes –hay quien incluso ha señalado complicidad-, la diligente servidora del Fiscal Jorge Winckler, la jueza Alma Aleida Sosa Jiménez, decide ya no ser afín a sus mecenas, pero sí una entregada simpatizante de las causas del señor gobernador Cuitláhuac García.
Y todo porque la cambiaron de plaza de Pacho Viejo a Ozuluama, y ser despojada del arbitrario poder que ostentaba al estar a cargo, el pasado bienio, de la mayoría de los procesos a ex duartistas, mismos que en buena medida han quedado libres por los vicios jurídicos permitidos al amparo del poder de esta moderna Mata-hari.
Aun se recuerdan las poses de esta señora, dueña de Pacho; de esa arrogancia que dio lugar a que sin pestañear recluía a los enemigos de Yunes en la impronta a un año de prisión preventiva, sin permitir defensa legal alguna, en libertad, para que demostraran su inocencia.
Presente a la fecha el exhibicionismo de Alma en su muro en las redes donde la llenan en el día a día de bendiciones y elogios por su “desmesurada belleza” y talento sin límites de parte de sus seguidores.
La jueza siempre supo en el fondo que solo respondía órdenes de los mandamases del anterior bienio.
Alma Aleida ha de pensar que los ciudadanos nos chupamos el dedo cuando asume que “ya no soy afín a los intereses que persigue tanto el Tribunal Superior de Justicia ni tampoco de la Fiscalía” cuando lo único que demuestra con esa negación que sí lo fue.
¿Por qué ya no? ¿Acaso hacer justicia a la medida de su patrocinador Yunes dejó de ser negocio?
El punto es que hoy resulta que se volvió independiente y autónoma, pero en abierta simpatía hacia los que nos gobiernan ¿acaso porque son quienes están en el poder o porque les está enviando un mensaje de disposición a los nuevos postores?
Bien atina quien afirma que quien olvida la historia corre el riesgo de vivirla dos veces.
Para Fuenteovejuna, sin embargo, hay memoria.
Habrá que regresar a la memoria que la jueza es hija de Laurentino Sosa, juez que impuso cárcel al ex gobernador interino Dante Delgado Rannauro en 1994 quien fue encerrado por el presunto desvío de fondos por 450 millones de pesos. Pasó un año y tres meses encarcelado en las instalaciones del penal de Pacho Viejo y quedó absuelto de todos los cargos, con lo que se confirmó que su detención fue de índole política.
Para esta alma de Dios bien aplica aquello de que “De casta le viene al galgo”… hijos de gato, gatitos.
Alma Aleida Sosa Jiménez, publica e-consulta.com, “ha destacado en los últimos dos años por ser la Juez que imputó a funcionarios de la administración de Javier Duarte, acusados de tráfico de influencias, coalición, incumplimiento de un deber legal y desaparición forzada, entre otros delitos que no requerían prisión preventiva. La mayoría de ellos ya están en libertad. Sus medidas cautelares fueron cambiadas por ser consideradas excesivas y mediante Amparos federales”.
Así pues, la hoy ofendida –cuando los verdaderos ofendidos deberían ser los habitantes de Ozuluama por la llegada de tan legendaria perla- pasará a la historia igual que su padre, como la responsable de encarcelar a un ex gobernador, en este caso Flavino Ríos Alvarado, siendo inocente como lo ha demostrado.
De  hecho la jueza ha sido denunciada por los delitos de tortura, asociación delictuosa, falsas denuncias, abuso de autoridad, usurpación de funciones e incumplimiento de un deber legal… y eso sí que es grave más que estarse preocupando porque Pacho Viejo le queda muy cerca de su residencia en Xalapa en relación el polvoriento Ozuluama, que no es digno de su alcurnia.
El punto es que la polémica juez, recluyó a más de una veintena de duartistas, como responsables de saquear y criminalizar a Veracruz.
Son los casos desaseados como el de Flavino Ríos, con quien se cometió un verdadero abuso de autoridad. Algo parecido ocurrió con Mauricio Audirac, secretario de Finanzas de Javier Duarte, a quien terminarían pidiendo un “¡Usted disculpe por haber dicho que se había robado 2 mil 300 millones de pesos!”.
El mismo ridículo fue para con el caso del Francisco Valencia, quien pasó diez meses en Pacho y bajó 35 kilogramos, lo cual le agradece a Sosa Jiménez, tras señalarlo de haber llevado 215 millones del organismo del agua CAEV y 220 millones de Sefiplan.
Sería la misma Aleida la que le variaría prisión libertad… ¿entonces, o somos o fuimos?
Y lo peor.
Arturo Bermúdez, dejó el penal de Pacho Viejo el 5 de diciembre del año pasado. La jueza Alma Aleida Sosa Jiménez, quien en otro momento consideró que el ex funcionario debería llevar el proceso privado de la libertad, decidió dejarlo libre, dejando en un brete al gobierno entrante de Cuitláhuac García.
Bermúdez es señalado por víctimas indirectas y testigos protegidos de comandar desapariciones de jóvenes que eran relacionados con el Cártel de los Zetas. Antes se le imputaron delitos como tráfico de influencias, e incumplimiento de un deber legal.
La funcionaria del Poder Judicial también sentenció y dejó ir a su casa a Juan Antonio Nemi, ex secretario de Salud, sospechoso del manejo de 186.7 millones de pesos, quien después de ocho meses de permanecer recluido, le varió la medida cautelar a prisión domiciliaria en septiembre pasado.
Por el mismo caso giraron orden de aprehensión contra Cesar Augusto Morando Turrent, propietario de Gran Marca Proyectos, S.A. de C.V. El empresario responsable de la construcción de la Torre Pediátrica obtuvo su libertad tras ganar un amparo federal para cambiar la medida cautelar de prisión preventiva, al calificar de excesiva la medida aplicada por una juez Alma Aleida Sosa.
Esos excesos a la jueza le hicieron lo que el viento a Juárez.
El 04 de julio del año anterior Morando Turrent fue detenido en Veracruz y acusado del delito de fraude. La Fiscalía lo señaló como responsable de anomalías en la construcción del ahora llamado Hospital del Niño veracruzano, que habría provocado un daño patrimonial al gobierno de Veracruz por casi 72 millones de pesos, el 17 de noviembre, sin embargo, nuestro legendario personaje le dio la libertad condicionada.
Gina Domínguez, ya también goza de libertad domiciliaria. Con ella el abuso fue total. Hasta el momento no sabe de qué se le acusa.
En fin, hoy Alma lo único que quiere es seguir en Pacho Viejo y en una de esas se le cumple y se queda un largo tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo