[Columna Bitácora Política]   Por Miguel Angel Cristiani Gonzalez
  • Ahora se creará una nueva figura de funcionarios federales en los estados
  • En cada entidad habrán 7 subdelegados para atender diversos temas
  • AMLO pidió agilizar el proceso de entrega de apoyos de programas sociales
Ya bien lo decía Pancho López, el filósofo de mi pueblo, cuando se anunciaron que desaparecerían los puestos de delegados de las distintas dependencias federales en los estados, para ser ocupados por un “super delegado” que se habría de encargar de atender todos los asuntos en su respectiva entidad, que eso no iba a poder funcionar.
El principal argumento era que se iban a ahorrar miles de millones de pesos por los sueldos que se estaban pagando a los delegados federales, porque no está usted para saberlo, pero hay entidades en donde existen más de 30 de esos funcionarios.
Pero por muy poco y en ocasiones casi nada que estuvieran haciendo, tampoco es posible que un super funcionario haga lo que tienen que estar haciendo todos los delegados.
Lo cierto es que para que pueda empezar a funcionar esa nueva estructura administrativa que forma parte de la llamada Cuarta Transformación, se tendía que haber hecho cambios en las leyes de la administración federal, para en principio, crear esa super figura.
Al menos aquí en el terruño veracruzano, esa figura del super delegado no ha funcionado, porque simple y sencillamente no se han hecho los cambios tan anunciados y comentados.
La mayoría de los delegados federales que estaban desde la pasada administración, siguen en sus cargos y se supone que siguen cobrando sus jugosas remuneraciones.
Y en el sector salud, en donde si se han hecho los cambios en el ISSSTE y en el Seguro Social, ni siquiera se ha tomado en cuenta al Coordinador Estatal de los Programas de Desarrollo -que así es el título del super delegado- para que asistiera al menos como invitado.
En la secretaría de Salud, en donde existe un semi super delegado, porque cobra un super sueldo -que seguramente no lo gana ni el mismísimo gobernador del estado- se tiene la doble función de secretario de salud estatal y coordinador de los servicios de salud federal.
Posiblemente, porque ya se dieron cuenta que la figura del super delegado o Coordinador Estatal de los Programas de Desarrollo no es humanamente posible que pueda atender los asuntos de más de 30 dependencias, en una reunión de “evaluación” el mismísimo presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el nombramiento de siete “subdelegados” para el apoyo de los llamados “superdelegados” asignados a cada una de las 32 entidades federativas.
Esto ocurrió en la semana, en una reunión en Palacio Nacional con los integrantes de su gabinete legal y ampliado, así como con los llamados “superdelagados”, a quienes de paso, pidió agilizar el proceso de entrega de apoyos de programas sociales.
Es decir que ni siquiera han podido los super delegados con la integración de los padrones para los programas de bienestar.
 Los “subdelegados” que se supone no serán los mismos que ahora siguen como delegados por entidad, estarán encargados de supervisar acciones y avances en rubros como: economía, seguridad, comunicaciones, salud.
También se supone, porque hasta ahora no hay ninguna ley o reglamento jurídico que lo establezca, los nuevos funcionarios rendirán cuentas al Coordinador Estatal de los Programas de Desarrollo, el “superdelegado”, figura que, de acuerdo con lo planteado en la reunión, no se estaba dando abasto con la cantidad de trabajo de en los estados.
Los “superdelegados” nacieron como parte de una reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal -que todavía no ha sido aprobada por el Senado de la República- y su justificación fue reducir el volumen de burocracia del gobierno federal, al considerar que las representaciones de las secretarías en los estados eran innecesarias.
Así las cosas, según que este nuevo ajuste acordado este martes, en reunión del gabinete presidencial, no implicaría un regreso total al modelo pasado, pues los siete “subdelegados” no serían equivalentes a los funcionarios asignados por cada secretaría de Estado.
El presidente insistió en que la medida aún representa un ahorro importante para el gobierno federal, pues el gasto en el rubro pasaría de 13 mil millones de pesos a poco más de 3 mil millones de pesos.
Y como diría Pancho López ¿usted qué opina?
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