OPINIÓN   |   Desde el Café   |   Bernardo Gutiérrez Parra    |    25 de marzo, 2019    |

A raíz de mi columna de ayer, donde hablé de la inoperancia de las más de 500 cámaras de vigilancia instaladas en Coatzacoalcos en el gobierno de Miguel Ángel Yunes, y de las que sólo funcionan 18, varios lectores me informaron que lo mismo sucede en municipios como Tuxpan, Poza Rica, Xalapa, Córdoba, Tantoyuca, Las Choapas y otros puntos del estado.

En el caso de Tuxpan, el cabildo anterior donó un terreno para que se hiciera ahí un C-4. Pero en lo que se construía el edificio, las cámaras estarían conectadas a la central de Poza Rica. “No se ha hecho el C-4 y las cámaras no están conectadas a Poza Rica entre otras cosas porque ninguna funciona. Todo fue una farsa” me dijo una lectora tuxpeña.

El 22 de octubre del 2017 Yunes anunció la instalación de 6 mil 476 cámaras en los municipios más importantes de la entidad. Hasta ese día había en todo el territorio estatal sólo 180 en funciones.

Las cámaras se instalarían en seis regiones que concentran más de la mitad de habitantes del estado “y en las cuales se cometen más del 70 por ciento de los delitos” según dijo Yunes.

Las regiones serían Pánuco con 404 cámaras; Poza Rica con 1,136; Xalapa con 1,252; Veracruz con 1,900; Córdoba con 700 y por último Coatzacoalcos “donde arrancaremos el programa y se instalarán 1, 084 cámaras” indicó el entonces gobernador.

Yunes agregó que las cámaras contaban con inteligencia artificial de última generación, reconocimiento facial y de placas vehiculares, identificación de eventos, objetos abandonados y comportamiento anormal. En fin, eran una maravilla, pero esa maravilla que costó más de 700 millones de pesos está de adorno y es inoperante.

Nadie sabe bien a bien si se instaló el total de las 6 mil 476 cámaras, lo que todo mundo asegura es que funcionan muy pocas (acaso el 5% en todo Veracruz), lo cual es un crimen con todas sus letras y agravantes.

Si Yunes Linares hubiera gobernado en otro país sin duda estaría en prisión por este flagrante y grave delito, pero tuvo la suerte de gobernar Veracruz donde nadie le hará nada.

Por eso cuando leo que el gobierno de Cuitláhuac García va contra él porque también hizo chanchuyo con el programa “Veracruz Comienza Contigo” tengo mis dudas.

Este programa fue creado presuntamente para combatir la pobreza, pero se convirtió en un negocio electorero que no está documentado y donde no existe el padrón de beneficiarios.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Social en Veracruz, Guillermo Fernández Sánchez, dijo que en los próximos días presentará una denuncia penal porque eran “carretones de dinero” de los que no hay registro destinados al programa.

De que presenten la denuncia no tengo dudas, pero de que le seguirán pelando los dientes a Yunes Linares, tampoco.

La mala nueva que dio don Memo es que debido a lo anterior la secretaría a su digno cargo suspende en definitiva la entrega de despensas, porque la política de este gobierno no es asistencialista.

La buena es que ahora los apoyos serán para autosuficiencia alimentaria como cultivos de traspatio, crianza de animales y manualidades.

Lo que no dijo el funcionario es qué comerán quienes recibían una despensa, los meses que tarden en levantar sus cosechas o que sus animales estén en condición de convertirse en alimento.

Es decir, los fregados se convertirán en jodidos, mientras los responsables de arrojarlos a esa condición seguirán trepados en el carro de la impunidad.

bernardogup@hotmail.com