OPINIÓN | BARRA LIBRE | Alfredo Quezada Hernández | 11 octubre, 2019 |

VERACRUZ – SUBEJERCICIO.

Sobra decir que nuestra entidad está de cabeza, en términos alvaradeños, con todo respeto para Bogar, está de la chingada.

Puros tumbos, puras torpezas, incongruencias y mocedades.

Nunca en nuestra historia como reporteros habíamos observado así a nuestro muy querido Veracruz.

Hemos tenido gobernadores borrachos, como Patricio Chirinos Calero.

Huevones, holgazanes que nunca han trabajado como Miguel Alemán Velasco.

Perturbados como Dante Delgado Rannauro, un mandatario que en su cuatrienio recorrió dos veces, de pies a cabeza, nuestra entidad y llevo a cabo una muy buena cantidad de obra social.

Con fama de mujeriego, y otras cosillas más,  como Fidel Herrera Beltrán.

Salteadores como Javier Duarte

Y represivos, enajenados, tramoyistas como Miguel Ángel Yunes Linares.

Después de los dos años de verdadero gobierno, millones de veracruzanos hubiéramos querido todo el sexenio completo, del extinto “Hombre Leyenda”,  Fernando Gutiérrez Barrios, a la fecha, el estado ha ido cayendo en un espiral hasta llegar a estas funestas consecuencias.

No lo paran.

Le cuento.

En días pasados el Observatorio de Finanzas Públicas dio a conocer que la administración estatal, que mal encabeza el hijo de Atanasio, ha caído en un subejercicio superior a los 75 mil millones de pesos, y mire usted dicha cifra es algo semejante al 56% del presupuesto total del presente año.

Como la ve, así o más valemadrismo.

Así o más complacencia del tabasqueño.

No se ha cumplido ni el primer año del actual (des) gobierno y los veracruzanos ya no soportan más.

No se ve por donde se obtenga un poco de alivio.

Las dependencias no trabajan, los titulares son inexpertos, pero eso no es tan grave como la soberbia que cargan en sus enquencles esqueletos. Están urgidos de un gramo de humildad.

Resulta más que lamentable, e inaceptable, que siendo Veracruz una entidad tan rica en muchos sectores, se encuentre sumergida en la pobreza, en la opacidad, con una inseguridad galopante, severa, con un valemadrismo sorprendente.

En estos momentos en todo el territorio veracruzano ya son miles de enfermos de Dengue y ya figuramos a nivel nacional con varias defunciones por dicho mal.

Las carencias son indiscutibles, no hay obra social, la infraestructura educativa es una quimera, el desempleo todos los días se incrementa.

Es un secreto a voces que el gobierno que encabeza el hijo de Atanasio no le está cumpliendo a los veracruzanos, ha dejado de lado su obligación de invertir los recursos públicos en los programas y beneficios sociales, situación que indudablemente pone en riesgo, como ya sucedió en el asunto del dengue, la vida de los veracruzanos.

El desarrollo no llega a la entidad y, sobre decir, el hijo de Atanasio, junto con sus titulares de despacho, podría caer en el incumplimiento de un deber legal.

Por donde le busque la gravedad del problema se puede ver.

La dimensión es sorprendente.

Reiteramos en Veracruz el enemigo del progreso se encuentra en casa, en palacio de gobierno.

Así de sencillo.

SEDEMA.

Triste realidad es la que se vive en esta dependencia.

Los traumas y los complejos de un atravesado sujeto terminan de hundirla.

Por supuesto que el turbado individuo tiene nombre y apellido.

El hostigamiento tanto laboral como sexual que ejerce  sobre las trabajadoras, principalmente, es ya la constante, el distintivo.

De igual forma se ha ganado a pulso la enemistad de varios directores, a los cuales ha pretendido exhibir aun ante la presencia de la titular, esa que hace las veces de Secretaria de  Medio Ambiente, una tal, María del Rocío Pérez Pérez.

El único mérito  de este desequilibrado personaje es haber fungido como representante jurídico de los morenos ante el OIPLE, ya siendo el hijo de Atanasio gobernador electo. Y párele de contar.

Es tan grave lo que ocurre en la esquina de Juárez y Madero que ya son varios casos muy similares al que fue denunciado en días pasados en un céntrico café de esta ciudad capital, por una valiente trabajadora, solo que las demás por temor a perder su empleo no lo han dado a conocer a la luz pública. Y es entendible su temor, la panza es primero.

En áreas como verificación vehicular, en la subsecretaria y en el jurídico  también están padeciendo las frustraciones de este malogrado personaje.

Hacia el interior de dicha dependencia es por todos sabido el hostigamiento que ejerció hacia la pasada encargada del departamento de género para que no moviera  ni un dedo en favor de las agraviadas.

Lo cierto es que con todos los directores ha tenido serias fricciones y hasta, se dice, presume de “ser amigo íntimo” del gobernador, eso sin mencionar sus alardeos de la protección que dice tener

De la titular, una tal Rocío Pérez.

Así o más porquerías de la gente que colabora con el hijo de Atanasio.

Por favor.

ENFERMOS MENTALES.

El director del Instituto Veracruzano de Salud Mental “Dr. Rafael Velasco Fernández” Víctor Manuel Villanueva Hernández, no anda tan perdido.

Conocedor a fondo del tema afirma que hoy en día los padecimientos mentales más frecuentes son la ansiedad, depresión, esquizofrenia, y bipolaridad entre otras, mismas que se agudizan al  no recurrir con un especialista en salud mental como psicólogos y psiquiatras y otras veces a no dejarse ayudar, diríamos.

Desde hace 15 años, cada 10 de Octubre se festeja el día mundial de la salud mental.

Para el especialista las familias como parte de una sociedad han fracasado ya que han criado hijos  endebles, inhábiles de soportar, plantarse y afrontar contrariedades.

A su decir lo anterior  se debe que a los padres y madres perdieron la comunicación y los vínculos con los hijos.

La realidad es que en la crianza, se han malogrado los mecanismos de afrontamiento, y los lazos familiares se han vuelto vacilantes.

Es de mucho cuidado lo expresado por el profesional de la medicina.

Las enfermedades mentales crecen a pasos agigantados.