OPINIÓN | Sin Vergüenza | Por Luis Sigüenza | 08.11.2019 |

En las mañaneras nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, en más de una ocasión ha denostado, estigmatizado y denigrado a los periodistas; cuando hay preguntas incomodas el señor presidente solo evade las mismas y lejos de dar respuestas se limita a ser un impositor de su verdad.

Por su parte el vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, hace unos días indicó  que el Gobierno Federal está haciendo esfuerzos extraordinarios, para la protección de periodistas.
La pregunta es: ¿a qué le llaman extraordinarios? Van 11 periodistas muertos en el 2019 y el presupuesto para proteger a los activistas y periodistas  es insuficiente, los recursos económicos y materiales para garantizar la operación adecuada del Mecanismo son limitados.

Señala la ONU-DH que para el final del año de 2019 la SEGOB prevé que estará protegiendo 1131 personas (activistas y periodistas) y que el gasto asociado será de 325 millones de pesos. Sin embargo, el presupuesto asignado para 2019 fue de 207.6 millones de pesos, correspondiente al 64 % del gasto previsto y monto inferior a lo ejercido en 2017 y 2018.

La ONU-DH revisa el Mecanismo de Protección y realiza 104 recomendaciones para su fortalecimiento en materia de protección a los activistas y periodistas de México en el Diagnóstico Sobre el Funcionamiento del Mecanismo y en su  resumen ejecutivo plantea lo siguiente: “La información sobre una agresión sufrida por una persona defensora o periodista puede demorar varios días en ser procesada porque el personal del Mecanismo no puede acceder desde las computadoras de SEGOB a varias páginas de internet, ni tiene acceso al correo laboral cuando están fuera de la oficina”. En pocas palabras hay un riesgo constante durante varios días en donde está en peligro la vida de los agredidos.

En dicho documento dice que en el 55% de los casos en que se identificaron los presuntos perpetradores, estos eran servidores públicos. Estas recomendaciones que establece claramente que hay poca funcionalidad para poder proteger a los periodistas, ya que señala contundentemente lo siguiente: “Las capacidades del Mecanismo, particularmente a nivel de recursos humanos, son al día de hoy insuficientes para dar respuesta a los requisitos legales y las necesidades reales de protección y se prevé que esa insuficiencia se agudice por la creciente tendencia de solicitudes de incorporación. El total de 36 funcionarios que operan el Mecanismo se ha mantenido estable desde 2014 a la fecha, lo que ha llevado a que la proporción de personas beneficiarias que correspondería a cada funcionario del Mecanismo haya aumentado un 235% durante el mismo período, hecho que impacta sobre la capacidad para proteger eficazmente.

Por ejemplo, cada persona que opera funciones de seguimiento debe atender un promedio de 155 personas beneficiarias y al 24 de abril de 2019 estaban pendientes 114 reevaluaciones y 22 evaluaciones, equivalente a poco más de tres meses de trabajo de acuerdo al ritmo actual del equipo que realiza los estudios de riesgo. Por otro lado, el Mecanismo carece de suficiente personal especializado en materias como comunicación pública, gestión de recursos humanos, tecnologías de la información o gestión de medidas políticas y vinculación con autoridades». Por lo antes dicho no es necesario escuchar al señor presidente denostando nuestro trabajo o labor periodística solo porque  le incomodan las preguntas. La prensa fifi, o la prensa de los adversarios como él le llama, en su momento le publicó sus pensamientos, le dio foro a sus ideologías políticas, el señor López Obrador sin duda encontró en esos medios de comunicación el canal para llegar a millones de ciudadanos, ahora que es poder pues debe de entender que no se le va aplaudir todo.

Hay más, también señala que “para garantizar un funcionamiento más eficaz del Mecanismo, el estado mexicano tendrá que reforzar de manera decidida sus recursos humanos, garantizar los recursos económicos necesarios – tanto para medidas de protección como para la operación cotidiana – y asegurar los recursos materiales adecuados para que las y los funcionarios puedan cumplir con su mandato de protección”.
Pero en dicho documento hay algo que llamó poderosamente mi atención y fue lo siguiente: “Por otro lado, la ONU-DH exhorta a promover un cambio de paradigma hacia un enfoque de prevención combinado con la actuación dirigida a anular las causas del riesgo, que incluya criterios de actuación en los casos de agresiones por parte de servidores públicos y enviar un mensaje de cero tolerancia en relación a estas conductas.”

Además, en las recomendaciones para el fortalecimiento de la protección por el estado mexicano en su conjunto en su apartado 5 dice:
5. Alentar que el propio Presidente de la República y la persona Titular de la SEGOB respalden públicamente la labor de las personas defensoras de derechos humanos y periodistas y el trabajo que realiza el Mecanismo. En este sentido su presencia en una Junta de Gobierno sería muy oportuna.

Lo cierto es que las conductas del señor presidente López Obrador (el cual es un servidor público) en las mañaneras ante los reporteros no son las propias, y distan mucho de enviar un mensaje de “Cero Tolerancia” en agresión a los periodistas.

Más aún el documento de la ONU-DH tiene fecha de 19 de agosto de este año y apenas hace unos días el vocero de la presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, anunció que se atenderán las 104 recomendaciones, además anuncian que habrá un programa jubilación y de seguridad social a través del Instituto Mexicano Seguridad Social (IMSS), esto al inaugurar el Seminario Internacional sobre el fortalecimiento de la cooperación regional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas en América Latina el 7 de noviembre del presente año.