Esto lo declaró el pasado lunes 18 de febrero cuando informó que la Secretaría de la Función Pública (SFP) entregaría los resultados de las primeras investigaciones sobre el supuesto conflicto de interés que había dentro de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

En ese sentido, el mandatario tabasqueño acusó que los organismos autónomos se han prestado para servir a los intereses particulares y no a los del pueblo, esto al argumentar que la mayoría de ellos trabajan mediante una política de privatización.

Por ello, urgió que se debe hacer “una limpia” para erradicar la corrupción dentro de dichos organismos.

Sin embargo, este proceso de “purificación” ha estado envuelto en muchas polémicas, irregularidades, fraudes y constantes violaciones a las leyes, con tal de alinear a dichos organismos por la fuerza a su movimiento corrupto llamada Cuarta Transformación.

Y todo esto bajo un sólo propósito: quitar todos los contrapesos de su camino para que López Obrador no tenga ningún problema para instalar su dictadura.

En el caso de la SCJN tenemos la situación del ex ministro Eduardo Medina Mora, a quien le congelaron cuentas bancarias a fin de presionarlo para que renunciara a su cargo.

Además, no hay que olvidar que dentro de dicho organismo se encuentra la ministra Yasmín Esquivel Mossa, esposa del amigo y contratista favorita de Andrés Manuel, José María Riobóo.

A mediados de junio, López Obrador envió ternas para ocupar la titularidad de la CRE; sin embargo, lo senadores al interrogar a los aspirantes se dieron cuenta que no contaban con ningún conocimiento acerca del sector energética; y a pesar de que los legisladores rechazaron varias veces dichas ternas, a López Obrador no le importaba dicha decisión y quería imponer a incultos dentro de dicho organismo.

El caso más reciente fue el nombramiento de la activista Rosario Piedra como presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), sin embargo su elección ha estado envuelta en la polémica, ya que los senadores del PAN acusaron que hubo un fraude en la votación para elegir al nuevo titular de dicho organismo.

Como pueden ver, ya sea por medio de la persecución, ataques a los que se oponen a su movimiento o también de infiltrar a personajes afines a su gobierno ha sido la forma con la cual se ha apoderado de los organismos autónomos.

Ahora, la siguiente víctima de este “movimiento purificador” es el Instituto Nacional Electoral (INE), y una vez que tenga bajo el control a este organismo AMLO habrá sepultado a la democracia mexicana, le arrebatará a la sociedad y a los partidos los mismos instrumentos con los que llegó a la Presidencia y así se perpetuará en el poder sin que nadie pueda removerlo.

Con información de El Financiero Bloomberg / LA OTRA OPINION