OPINIÓN | ColumnaSinNombre | @pablojair | 14.01.2020 |

+ Bola Ocho anda muy calladito.
+ Hasta que sale la secre de Turismo a dar la cara.
+ El nieto gringo, el avión y Napito.

¿Y si le preguntaron a «Trun» si le interesaba el guajolojet presidencial?
–Chopenjawer


Este martes también volvió a aparecer en el escenario el exgobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. Por la mañana, el periódico Central, editado en Puebla, daba a conocer una nota que textualmente dice: «En breve, un juez federal liberará una orden de aprehensión por los delitos de delincuencia organizada y enriquecimiento ilícito en contra del ex gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, por los hechos relatados en el libro ‘Los Demonios del Edén’ de la periodista Lydia Cacho Ribeiro».

«Según información de la Fiscalía General de la República (FGR), la orden de aprehensión será entregada en breve por el juez correspondiente debido a que la periodista lo cita entre los asistentes a las fiestas de ‘El Tío Johnny’, como se conocía a Jean Succar Kuri (…) el empresario de origen libanés fue condenado a permanecer 112 años en prisión por el Poder Judicial de la Federación (PJF) por los delitos de pornografía infantil y corrupción de menores». Hasta ahí la información del Periódico Central.

Quien hizo eco de dicha información fue el periodista radiofónico de Radio Fórmula, Oscar Mario Beteta, uno de los más escuchados a nivel nacional, por lo que la noticia corrió como reguero de pólvora en la entidad veracruzana durante todo el día.

Otra información que implica a Yunes, es la supuesta creación de una nueva organización política llamada «Futuro», revelada este martes por el maestro en Periodismo, Luis Velázquez Rivera, en su página blog.expediente.

Según Velázquez Rivera, Yunes estaría «renaciendo» a través de dicha organización, que sería un partido político nacional a mediano plazo, siguiendo la ruta de lo que hizo el también exgobernador de dos años Dante Delgado a través de Convergencia por la Democracia, luego transformado en Movimiento Ciudadano.

Es curioso, pero lo anterior ocurrió justo cuando Dante tuvo que pasar preso casi dos años en el penal de Pacho Viejo (el operador de su detención fue precisamente Yunes Linares, siendo entonces secretario de Gobierno)… ¿Entonces Yunes tiene que pasar primero por un reclusorio para refundarse con un partido político nuevo?

Y es que todo luce para que acá en la aldea, a Yunes Linares definitivamente le pinten mocos en el Partido Acción Nacional (PAN). De hecho, Yunes ya se ve disminuido tremendamente en su poder, pues la bancada y el partido pasaron a formar parte del control del grupo panista tradicional. En las candidaturas ya se ve más impulso también a panistas «no-yunistas»; por ejemplo, en el caso de Xalapa, se posiciona al diputado local Omar Miranda y no al legislador Sergio Hernández, identificado con el exgobernador; en el puerto de Veracruz se le ve también más posibilidades como candidato al también diputado local Bingen Rementería y cada vez más lejana (y disminuida) a la diputada Maryjose Gamboa, del grupo yunista.

Y si Yunes tiene planes a mediano plazo para ir conformando un partido político, es porque seguramente tiene calculado que no sería detenido tan pronto como se piensa: es un político hábil cuyas historias de traiciones son conocidas y no se duda que entregue toda la información que tenga a la mano para negociar su libertad o por lo menos para que no le toquen a sus vástagos, que son el futuro del clan.

Yunes Linares sabe para qué es el dinero, para lo que son los abogados, la inteligencia, el espionaje, los contactos, pero sobre todo el saber usar la información a conveniencia. En una de esas, hasta podría poner en bandeja de plata la cabeza del exfiscal general del estado, Jorge Winckler, acusado de tortura, un delito de lesa humanidad.

De hecho, se comenta que Winckler anda más escondido no por el temor a la justicia de la 4T (que han demostrado ser medio weyes en ese tenor) sino por el miedo que le tiene al propio Yunes Linares.

No obstante, a Yunes también se le ha mencionado desde la captura de su amigo, broder, carnal de piquete de locu, el exsecretario de Seguridad Pública del panismo, Genaro García Luna, quien está a un paso de ser declarado culpable de narco por la justicia en Estados Unidos. Muchas han sido las versiones de que García Luna podría dar mucha información sobre políticos mexicanos involucrados con el narcotráfico y entre ellos se menciona a Yunes Linares.

Ya de entrada, llega otra vez el 16 de enero a México el fiscal general de Estados Unidos, William Barr, en cuya primera visita se dieron la salida de México del asilado expresidente de Bolivia, Evo Morales, y la captura en Texas del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna; según el diario «El Universal», en su editorial Bajo Reserva, «algunos miembros de la clase política debieran estar nerviosos, pues no saben qué otras venturosas coincidencias traiga el abogado estadounidense en su maleta de viaje. Nos explican que en esta nueva visita es poco probable que pueda dialogar con AMLO, pero que no nos quede duda de que en su cargamento habrá sorpresas y hasta coincidencias políticas. ¡Y eso que en política no hay coincidencias!».

Hablando de coincidencias: Dante y Yunes fueron gobernadores, pero no de sexenios completos. Yunes apresó a Dante en Pacho Viejo y luego de años de odio, el alvaradeño/cordobés se la perdonó y hasta apoyó a su hijo «Miguel Chiquito» a la gubernatura de Veracruz, que finalmente perdió. Ahora Yunes quiere su partido, como Dante… El bien recordado ideólogo priista Humberto «Polo» Troncoso Olivares decía (palabras más, palabras menos) que Fidel Herrera, Dante Delgado y Miguel Ángel Yunes Linares eran los 3 políticos más inteligentes de esa generación y que si se hubieran unido habrían logrado que Veracruz tuviera de nuevo un presidente.

Por lo pronto, uno ya tiene un partido propio (Dante); otro ya administra el Partido Verde Ecologista (Fidel); falta ver si Yunes logra el suyo sin llegar a pisar un penal.

NOTA PARA PEGAR EN EL REFRI: ¡Qué raro!… El que anda muy calladito pese a su conocido protagonismo y adicción a aparecer en los medios es el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros, mejor conocido como «Bola Ocho» (por como firma, no vaya a pensar otra cosa). La última vez que se le recuerda fue cuando anduvo contradiciendo a su compañero de gabinete, Hugo Gutiérrez Maldonado, secretario de Seguridad Pública, diciendo que en Xalapa no había cárteles de la droga peleando la plaza; luego se sabría que lo que quería era contradecir al alcalde xalapeño-xochimilca, Hipólito Rodríguez Herrero, por aquello de que no lo traga por ser de otro grupo morenista, pero su declaración pegó más al interior de la casa que al exterior. Luego surgió lo de la mentada «Ley Cisneros» en el Congreso del Estado, que lleva todo el tufo de él y su madrina Rocío Nahle, y la firme contestación del gobernador Cuitláhuac García Jiménez de que «se les va a cebar» a quienes piensen que va a renunciar… Últimamente Don Eric anda muy calladito, Hipólito ya es recibido en eventos del gobernador, y este martes «Bola Ocho» no fue requerido en Palacio Nacional, a donde fue el gobernador acompañado del titular de SSP. Poco se le ha visto al segundo funcionario de importancia en Palacio de Gobierno… ¿Será que ya optó por el bajo perfil?

OTRA NOTA: Ya era necesario que la secretaria de Turismo, Xóchitl Arbesú, saliera a dar la cara para explicar el tema de los adeudos a empleados de la Cumbre Tajín. Era necesario que la titular de la dependencia ya dijera si va a haber pagos o no, más allá de quién tiene la responsabilidad en el pasado. Ahora sólo falta que finalmente esos adeudos queden cubiertos y el problema quede resuelto, pues vienen fechas importantes para Veracruz: las fiestas de Tlacotalpan y la Cumbre Tajín. Por lo pronto, como le adelantamos en la pasada edición de esta columna, en febrero se realizarían los pagos pendientes.

LA ÚLTIMA PORQUE HAY LECTURAS PENDIENTES DESDE EL FIN DE SEMANA: Lo del nieto nacido en un hospital privado en Houston en plena crisis del INSABI; lo del ostentoso avión presidencial que se traen de regreso por no poderlo vender y ni siquiera lo usan (pero sí traen cenizas del cantante José José en aviones oficiales y lo hacen secreto de estado); lo de los autos de lujo del hijo del senador «Napito», rescatado por AMLO… Son golpes tremendos a la austeridad y medianía que tanto pregona la 4T como ejemplo de vida para los «mexinacos» y «mexinacas».