OPINIÓN | Desde el Café | Bernardo Gutiérrez Parra  | 08.mayo.2020 /

Mientras el crimen del diputado local Juan Carlos Molina ultimado en noviembre anterior sigue sin aclararse, el asesinato de la periodista María Elena Ferral ya casi quedó resuelto. Al menos así lo dieron a entender tanto la encargada de la fiscalía estatal, Verónica Hernández Giadáns, como el gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

En un video subido a las redes donde ambos aparecen con el secretario de Gobierno Eric Cisneros, fue el gobernador el que abrió fuego.

“Gente de Veracruz, estamos atendiendo todos los temas. Desde luego la salud es prioridad en estos momentos, sin embargo, no podemos dejar de lado la seguridad y muy en particular hemos dejado en claro en este gobierno que no vamos a dar paso a la impunidad. Por eso hoy tenemos un asunto muy importante que informarles”.

Acto seguido se puso al micrófono la encargada de la FGE que habló sobre los supuestos avances en el asesinato de la periodista María Elena Ferral ocurrido el 30 de marzo en Papantla.

Hernández Giadáns dijo textual: “Se pudo determinar que la línea de investigación se debió al ejercicio de su actividad periodística”.

¿Qué es eso, caramba? ¿Quién redactó esa barbaridad? Lo que la funcionaria quiso decir –imagino- es que una de las líneas de investigación que se siguieron en relación al caso, llevó a concluir que a María Elena la asesinaron como consecuencia de su actividad periodística.

Agregó que después de practicarse las investigaciones pertinentes “y recabar datos de pruebas suficientes”, se logró acreditar la participación de once presuntos responsables de los cuales seis ya están detenidos. Y remató con el sobado cliché: “Ratifico mi compromiso con la sociedad veracruzana para garantizar el estado de derecho, reiterando que ninguna conducta ilícita quedará impune, trátese de quien se trate, daremos con todos los responsables”.

¿Dónde estuvo lo importante o novedoso? No lo hubo; al menos en lo que se refiere al homicidio de María Elena cuyos “avances” presentados ayer ya eran del conocimiento público.

Quizá lo novedoso fue que el gobernador se quitó la careta y brindó su apoyo en abierto a Verónica para que sea la nueva Fiscal General del Estado: “Quiero felicitar a la encargada de la fiscalía por haber ido hasta el fondo en varios hechos muy peculiares e importantes que tuvieron mucha repercusión en los medios, porque se ha dado no sólo con los responsables materiales, sino también con sus cómplices y con los autores intelectuales”.

¿Hechos peculiares e importantes? ¿Cuáles?

Lo que cayó como anillo al dedo a Verónica, a su jefe Eric Cisneros y a Cuitláhuac García, fue la detención de seis presuntos responsables en el asesinato de la periodista.

Si son culpables o inocentes eso es irrelevante. Pasarán meses antes de que un juez lo determine y para entonces Verónica Hernández Giadáns ya habrá sido entronizada como nueva titular de la FGE. Guste o no guste a los Colegios de Abogados y sobre todo a una ciudadanía, que de un tiempo a la fecha asiste impotente a la destrucción de un sistema de justicia que alguna vez veló por la integridad jurídica de los veracruzanos.

bernardogup@hotmail.com